En 2024, Aerolíneas Argentinas consigue ganancias de AR$156.323,9 millones (US$167 millones). Un resultado que los medios atribuyen de histórico y que asocian a la gestión de la empresa pública bajo la administración del Presidente Javier Milei.
El positivo resultado ya se había anticipado en febrero cuando la empresa comunica un resultado operacional favorable con US$20,2 millones. Como una empresa que funciona con cierta rentabilidad, Aerolíneas Argentinas dejará de solicitar dineros públicos para funcionar a partir de este año.
Las ganancias obtenidas en 2024 podrían anticipar que Aerolíneas Argentinas ingrese en sus mejores años en términos financieros después de varias décadas. Para conseguir ese objetivo será claves mantener los números azules a través del tiempo, una tarea compleja por el contexto que afecta a la industria aérea y la “cuestión política” que históricamente rodea a la empresa.
La atribución de las ganancias de Aerolíneas Argentinas al Presidente Milei es parcialmente correcto. Si bien bajo su gestión se aplican algunas medidas para reducir el déficit, los resultados obtenidos en 2024 son consecuencia de años de trabajo, especialmente, bajo la gestión de Pablo Ceriani, ex CEO de la empresa estatal.
Factores que impulsan las ganancias de Aerolíneas Argentinas
Como todo orden de cosas, los resultados que se obtienen responden a una acumulación de factores. Entre los principales están el compromiso de la empresa para reducir el déficit y la implementación de distintas medidas comerciales, además de una “paz social” que tiene la empresa en los últimos años.
La reducción del déficit y aportes desde el Estado es una tendencia desde 2019. De una pérdida de US$667 millones ese año baja a US$654 millones en 2020 y US$439 millones en 2021. En 2022, se reduce a US$246 millones como consecuencia de la reactivación de la actividad y una demanda alta de viajes. Las cifras y los ejercicios contables están auditados por la Auditoria General de la Nación como por la consultora internacional KPMG.
Bajo la gestión de Pablo Ceriani, Aerolíneas Argentinas anticipa en 2023 que podría tener resultados positivos con ganancias por US$32 millones. Según la Auditoría General de la Nación (AGN), obtiene una pérdida neta de AR$176.614.978.822 (US$220 millones). Dicho resultado, está pronosticado por el fideicomiso por US$100 millones conseguidos ese año. El monto se consigue mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) -controlado ese año por La Cámpora- que suscribe la mitad y el resto repartido en Fondos Comunes de Inversión (18,2%) y Cajas, Asociaciones y otras organizaciones (14,6%).
Durante 2023, Aerolíneas Argentinas comunica que transfiere al Estado AR$176.000 millones contra los AR$6.000 millones (US$7,4 millones) que recibe correspondientes al presupuesto 2022. La mayor eficiencia en la gestión hace que sólo ejecute un 67% del dinero público. En 2024, el Estado aporte AR$58.732 millones (US$64 millones), justificado para financiar los programas de retiros voluntarios. Posterior a esa fecha, Aerolíneas Argentinas no requiere nuevos fondos.
A nivel comercial y operacional, destaca la creación del hub de Aeroparque lo que inyecta más eficiencia en la gestión de flota para vuelos domésticos e internacionales, sumado a un producto altamente atractivo para los viajeros en Sudamérica. Siguiendo la tendencia de la industria aérea, Aerolíneas Argentinas incorpora gradualmente el uso de ingreso por servicios adicionales (ancillary revenues) y políticas tarifarias para estimular la demanda lo que le permite enfrentar a la competencia. Otro logro positivo son las políticas de alianzas en mercados claves, por ejemplo, con GOL en Brasil que deriva en la asociación con el Grupo Abra.
La “paz social” también contribuye. La alianza tácita entre los gremios aeronáuticos y el kirchnerismo contribuye a una ausencia de huelgas y otro tipo de medidas de fuerza. Como resultado, Aerolíneas Argentinas puede avanzar hacia una mayor confiabilidad operacional lo que sumado a otras medidas permite aumentar la cantidad de pasajeros.

Los aportes de la gestión del Presidente Milei
La llegada del Presidente Javier Milei impone un escenario más desafiante. La intención del Mandatario de privatizar la empresa genera conflictos con los gremios aeronáuticos rompiendo en parte de la “paz social” de los años anteriores. En 2024, Aerolíneas Argentinas enfrenta una serie de movilizaciones que terminan con un acuerdo político.
Pese a que la empresa sufre varias medidas de fuerza la confiabilidad operacional se mantiene alta. En 2024, Aerolíneas Argentinas consigue figurar dentro del top 10 de compañías aéreas latinoamericanas más puntuales con un 83,06% de vuelos a tiempo. La puntualidad está en línea a la obtenida por GOL (84,02%) e incluso por sobre compañías como Azul (82,42%), Avianca (81,80%), LATAM (82,99%) o SKY (76,67%).
Otro punto favorable es la reducción de la nómina de empleados y terminar con la sobredimensión de la empresa. En 2024, se reduce la planta de personal en 1.600 personas y se eliminaron un total de 85 cargos jerárquicos, incluyendo ocho direcciones, 20 gerencias y otras 57 posiciones de diversas categorías. Las negociaciones con los gremios aeronáuticos se condujeron con la premisa de aumentar la productividad de la flota y del personal de vuelo y tierra.
El nombramiento de Fabián Lombardo como CEO de Aerolíneas Argentinas es una movida estratégica de la administración del Presidente Milei. Si bien no es cercano al gobierno, el ejecutivo llega al cargo con el fin de asegurar una continuidad de las medidas adoptadas y ser puente con la nueva administración.