Después de varios meses de retraso, Airbus entrega a Emirates el primer A350-900 de un total de 65 equipos encargados. El nuevo avión asumirá un rol estratégico en la compañía operando rutas de media, larga y ultra larga distancia que no requieran una alta densidad de pasaje.
El A350-900 es el primer nuevo avión que Emirates recibe desde 2008. Su incorporación forma parte de la estrategia de la línea aérea para crecer de manera flexible en todos los mercados donde opera.
La estrategia es desplegar el A350-900 en distintos destinos en los Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y Latinoamérica, además de Oceanía. La combinación de capacidad media y un alcance significativo más la economía de su operación, brindan la flexibilidad requerida.
El nuevo avión reemplazará a equipos de similar capacidad más antiguos y menos eficientes como los Boeing 777-300ER. Algunos de estos aviones comenzarán su retiro o serán reasignados a otras funciones en la compañía, incluyendo la transformación a cargueros.
Emirates ya tiene un acuerdo con Israel Aerospace Industries (IAI), para la conversión de cuatro B777-300ER a la variante B777-300ERSF (Extended Range Special Freighter). Recientemente, amplía el programa a otras 10 unidades.
Puesta en servicio
Tras la entrega por parte de Airbus, el A350-900 estará en las instalaciones de Emirates Engineering para recibir los últimos retoques antes de su presentación oficial. Sin embargo, la puesta en servicio no será inmediata.
De acuerdo con los nuevos planes, el A350 iniciará los vuelos comerciales regulares a partir del 08 de enero en la ruta Dubái – Edimburgo. Se trata de un retraso significativo no sólo en la fecha, sino que también supuso cambios en el destino. En un comienzo, se menciona a Adelaida como posible primer destino para esta nueva flota.
Las demoras obligan a utilizar los actuales aviones. Por la disponibilidad de unidades, no se registran impactos significativos como por ejemplo en la apertura de nuevas rutas.
La demora en la entrega de este primer A350 refleja que los problemas en la cadena de suministro continúan, pese al optimismo en los fabricantes. Tanto Emirates como otras líneas aéreas advierten que el problema persistirá durante 2025.
A350, un avión clave para Emirates
Con el A350-900, Emirates inicia una nueva etapa en su flota marcada no sólo por aviones más eficientes, sino por una capacidad más flexible. Con ciclos económicos más frecuentes y mayor competencia, la línea aérea de Dubái tendrá más desafíos para utilizar exclusivamente equipos de gran capacidad.
Emirates cuenta hoy con una flota de pasajeros conformada por 116 A380 (95 activos), 10 B777-200LR y 120 B777-300ER (incluyendo cuatro ya desprogramados). Los A350-900 irán asumiendo parte del rol de los B777. La compañía tiene un MoU por B787-9/-10, equipos que de confirmarse en la flota tendrán un rol similar al nuevo avión de Airbus. Para las rutas de alta densidad y larga distancia, el plan de flota considera a los B777X cuya entrega está demorada para 2026.
A diferencia de años anteriores, Emirates ya no tiene una exclusividad en el tipo de operación que realiza. Si bien el modelo hub todavía es funcional y clave para sostener sus operaciones, la línea aérea enfrenta nueva competencia que obliga a ajustar capacidad.
Además de Qatar Airways, ahora debe competir con una recuperada Etihad que también se encuentra funcionando con una capacidad más flexible. A estas, se agregan el crecimiento de Turkish Airlines como línea aérea global, Saudia, el renacer de Air India y la llegada de Riyadh Air. Paralelamente, está el crecimiento de las líneas aéreas de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) en el Medio Oriente y en tramos medios como flynas, IndiGo o Wizz Air