Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: S.Blaise |
Catastrófico, es la palabra con la cual se podría resumir el último pronóstico para el transporte aéreo comercial, el cual fue entregado por IATA en el día de hoy. En Ginebra, Suiza, Giovanni Bisignani en su calidad de Director General de la organización, fue el encargado de dar a conocer la revisión del pronóstico para la industria aerocomercial mundial para el presente año, el cual entrega alarmantes cifras las cuales indican una agudización de la crisis económica para la aviación en medio de un escenario económico global marcado por la incertidumbre.
Según el pronóstico de IATA, la industria del transporte aéreo comercial cerrará el 2009 con pérdidas de 4.700 millones de dólares, casi el doble de las pronosticas a fines del 2008 donde se señalaban pérdidas por 2.500 millones. esto refleja la gran desconfianza que aún persiste sobre el futuro económico de la economía global a pesar que los principales países industrializados han lanzado planes de emergencia para revertir la crisis.
En este sentido se espera que la cifra de negocios en la aviación caiga en los próximos meses un 12%, pasando de USD62.000 millones hasta USD467.000 millones, convirtiéndose en una de las mayores caídas en la historia del transporte aéreo. Como comparación, según IATA la anterior caída de ingresos, después de los hechos del 11 de septiembre de 2001, supuso una caída de USD23.000 millones durante el periodo 2000 a 2002, aproximadamente un 7,0%. Como consecuencia de lo anterior, la demanda por transporte aéreo sufrirá una mayor caída con una contracción esperada del tráfico de pasajeros del 5,7%, la cual estará influenciada por la caída de los viajeros premium y por ende en una notable reducción en los ingresos para las compañías aéreas, los cuales serán en mayor grado en aquellas compañías más débiles y que poseen una estructura que todavía no se adapta a las nuevas realidades de la industria, como es el caso de muchas compañías, entre ellas varias Latinoamericanas. IATA espera que la demanda de carga se contraiga un 13%, cifra que son significativamente peores que las previstas en diciembre, de un 3,0% de caída en el tráfico de pasajeros y una reducción del 5,0% en la demanda de carga., con una reducción en los márgenes de un 4,3%.
La buena noticia es que la caída en los precios del combustible está ayudando a muchas compañías a evitar pérdidas mayores. En ese sentido IATA pronostica que el precio del crudo se situará en promedio alrededor de los USD 50 por barril (petróleo Brent), permitiendo que la factura de combustible de la industria se reduzca al 25% de los costes operativos en comparación con el 32% en 2008 cuando el precio promedio del petróleo fue de USD99. En ese sentido, Bisignani indicó en Ginebra que “el combustible es la única buena noticia. Pero el alivio de los menores precios del combustible es superado por la caída de la demanda y el desplome de los ingresos. La industria se encuentra en cuidados intensivos. Las líneas aéreas se enfrentan a dos retos fundamentales: conservar liquidez y ajustar cuidadosamente la capacidad a la demanda”.
Tomando en cuenta estos resultados, la previsión del organismo entrega que el 2009 será un año negro para la industria del transporte aéreo, aunque la mayor parte del deterioro ya se ha producido en los dos primeros meses, donde lo mencionado en los párrafos anteriores son parte de las consecuencias de la crisis. En este sentido lo que suceda en los próximos meses en materia de anuncios de política económica de los principales mercados y su recepción por parte de la comunidad mundial será fundamental para la salida de la crisis, donde el transporte aéreo podría ver la luz sólo a finales del 2010, donde ese año debe estar marcado por un fuerte optimismo.
Finalmente al concluir su presentación el Director General de IATA, Giovanni Bisignani, indicó que la crisis debe traer cambios. “La recuperación no se producirá sin cambios. No hay duda de que esta es una industria resistente, capaz de catalizar el crecimiento económico. Pero estamos estructuralmente enfermos. El margen histórico de esta industria hiper-fragmentada es del 0,3%. Las subvenciones no son la prescripción para devolvernos la salud. El acceso a los capitales globales, la capacidad de fusionarnos y consolidarnos; y la libertad para acceder a los mercados son necesarios para gestionar este sector como una industria normal y rentable. Esto es Agenda for Freedom de IATA – y una solución efectiva en coste para los gobiernos, desesperados por estimular sus economías”.
