Destacando su compromiso con Chile, Delta tiene contemplado un incremento de vuelos a Santiago. Entre el 3 de diciembre de 2026 y el 28 de marzo de 2027, operará una segunda frecuencia en la ruta Santiago – Atlanta.
El vuelo adicional contará con tres frecuencias semanales en Boeing 767-300ER. La oferta se sumará al vuelo diario que Delta tiene a Santiago de Chile con Airbus A350-900. Como resultado, se agregarán 1.296 asientos a las 3.850 plazas que la compañía ofrece de manera permanente. Así, a la semana durante los meses de verano contará con 5.146 asientos.
Soledad Lago, directora de Comunicaciones de Delta para América, explicó que la decisión responde a una demanda particularmente fuerte durante el verano austral. Agregó que este incremento de capacidad pone también foco en el comportamiento del segmento corporativo, uno de los focos del negocio de la compañía.
“Es en respuesta a una demanda muy significativa que vemos en el verano y un poco más, para apalancar todo lo que es el turismo, pero también el viajero corporativo”, dijo.
En ese sentido, destacó que el comienzo del año concentra una importante necesidad de viajes de negocios hacia los Estados Unidos, debido a reuniones presenciales, procesos de planificación y actividades de empresas. A esto, se suma también el flujo de turistas que viajan durante el invierno del hemisferio Norte.
Con 10 vuelos semanales, Delta busca fortalecer la presencia en Chile apostando por Atlanta como punto de conexión. A través de su acuerdo de negocio conjunto con LATAM, la aerolínea también brinda acceso a otros puntos de los Estados Unidos como Nueva York (JFK), Los Ángeles, además de Miami.
Chile un mercado estratégico
Con 25 años de operación en Chile, Delta resalta el posicionamiento de la ruta Atlanta – Santiago frente a la competencia. Como símbolo de este crecimiento están los constantes incrementos de capacidad pasando de un vuelo con B767-300ER a uno con A330-300 y, posteriormente, a uno con A350-900.
Lago enfatizó que se trata de una presencia sostenida y no de una operación que entra y sale del mercado dependiendo de la temporada. Una alusión directa a sus competidores que en los últimos años han visto reducida su capacidad a Chile por factores económicos del país y el contexto de la industria aérea.
“Para nosotros el mercado de Chile es súper relevante”, afirmó.

Como parte de esta estrategia, destacó la relación con LATAM a través de su acuerdo de negocio conjunto (JV). La asociación entre ambas compañías no se limita al transporte de pasajeros, sino que incorpora además el negocio de carga, generando nuevas oportunidades para el comercio bilateral.
Entre los principales productos movilizados desde Chile hacia los Estados Unidos se encuentra el salmón. En sentido contrario, existe un importante flujo de productos farmacéuticos, tecnología, maquinaria y herramientas.
A través de sus centros de carga en Atlanta y Miami, junto con la infraestructura de LATAM, Delta trabaja en una operación integrada denominada “One Roof”, que permite coordinar el manejo de carga y atender conjuntamente a los clientes. El salmón chileno, por ejemplo, puede ser trasladado hasta Atlanta para posteriormente conectar con otros destinos dentro de Estados Unidos. Del mismo modo, productos provenientes de distintas ciudades estadounidenses pueden llegar a Chile utilizando Atlanta o Miami como puntos de conexión.