Transvip evalúa nueva expansión en aeropuertos de regiones de Chile y prepara la mayor modernización de su flota

Transvip busca consolidar su liderazgo en el transporte terrestre hacia los aeropuertos en Chile. Prevé una transición a la electromovilidad desde este año.
Transvip camionetas en el aeropuerto
Fotografía: Transvip

Buscando dar solución a la conectividad entre distintos aeropuertos y las ciudades de Chile, la empresa Transvip está estudiando una nueva expansión regional. Tras operar exitosamente en Santiago, Antofagasta y Calama, la compañía de transfers más importantes del país sudamericano desarrolla un nuevo plan de crecimiento en medio de otras importantes inversiones.

En medio un crecimiento de la competencia en servicios de transporte, la compañía está ejecutando una estrategia que combina expansión geográfica, alianzas e innovación tecnológica. Al igual que las aerolíneas, también está abordando la segmentación de sus clientes ofreciendo distintas alternativas según sus necesidades y presupuestos.

“Tenemos cinco años por delante para hacer las cosas distintas, invertir en tecnología, renovar la flota y seguir creciendo”, afirma Santiago Caicedo, gerente general de Transvip Chile.

Desde la compañía, resaltan su posición histórica en el mercado y la fidelidad de sus pasajeros. Entre los pilares está la seguridad, punto que no tranzan en sus colaboradores para lo cual cuentan con un estricto control para garantizar que tanto el conducto como los pasajeros estén a salvo.

Expansión en regiones: Puerto Montt y Punta Arenas

Actualmente, Transvip opera con los servicios subconcesionados de transporte en los aeropuertos de Santiago, Antofagasta y Calama. De esta manera, atiende las terminales aéreas con mayor movimiento en Chile.

Las operaciones en los dos aeropuertos del Norte se explican por el tráfico corporativo asociado a la minería. Considerando la experiencia en el aeropuerto de Calama con el transporte de pasajeros desde y hacia a San Pedro de Atacama, la empresa está estudiando posibles expansiones hacia el sur.

Aprovechando el movimiento turístico y las distancias, Transvip ve con interés la opción de operar en los aeropuertos de Puerto Montt y Punta Arenas. En ambos, la oferta de transporte es limitada principalmente a taxis y por lo general funciona en los horarios de mayor demanda condicionando el transporte del pasajero.

Para ambas ciudades representaría una nueva alternativa a los servicios tradicionales. Además, podría aportar a la reducción de la informalidad de los transportes.

“Puerto Montt y Punta Arenas son hoy los aeropuertos que estamos mirando con mayor interés para una eventual expansión”, señala su gerente general.

No obstante, reconoce que el crecimiento hacia regiones dependerá también de las condiciones regulatorias y competitivas. Por el momento, la compañía descarta en operar en otros aeropuertos por la competencia de los taxis compartidos que general una competencia desleal por no operar en igualdad de condiciones.

Buscando la personalización del servicio

Lejos de considerar que todos los viajeros tienen las mismas necesidades, Transvip ha desarrollado una estrategia basada en la segmentación del pasajero. Desde la compañía, expresan que tienen distintos productos según el tipo de viaje, presupuesto, equipaje y expectativas de servicio.

Quienes privilegian el menor costo utilizan transporte público o buses; quienes buscan comodidad sin llegar a contratar un servicio privado optan por las camionetas (vans) compartidas; mientras que familias o grupos prefieren las vans exclusivas. También existen pasajeros corporativos que continúan privilegiando taxis regulados y usuarios digitales que recurren habitualmente a aplicaciones móviles.

“Cada producto responde a un tipo de viajero distinto. No todos buscan lo mismo ni están dispuestos a pagar por la misma experiencia”, dice el ejecutivo.

Para la empresa, comprender estos segmentos permite desarrollar una oferta más eficiente y evitar competir únicamente por precio. La idea es que el pasajero también cuente con una experiencia de calidad.

Con Uber amplía el alcance del negocio

Uno de los movimientos estratégicos más relevantes durante este año ha sido la alianza con Uber. Firmado en junio, se trata de acuerdo que busca complementar la oferta disponible para los usuarios de la plataforma.

La integración permite que pasajeros puedan reservar servicios de vans compartidas y exclusivas de Transvip directamente desde la aplicación de Uber, especialmente en los traslados desde el aeropuerto. La iniciativa responde a una necesidad detectada en viajeros internacionales, quienes habitualmente utilizan Uber en distintos países y esperan encontrar soluciones similares al aterrizar en Chile.

“Uber no tenía dentro de su portafolio un producto como la van compartida o la van exclusiva. Ahí existe una complementariedad muy importante”, sostiene el ejecutivo.

En Chile, los servicios de Uber o Cabify no están autorizados como transporte oficial al aeropuerto. Cabify sólo cuenta con permisos para transporte de vans, pero no como transporte en automóvil.

Para Transvip, la alianza también mejora la utilización de su flota. En los primeros meses de puesta en marcha de la alianza está permitiendo incrementar la ocupación de vehículos en horarios donde la demanda tradicional es menor.

La empresa ya comenzó un plan de incorporación de nuevos vehículos para responder al crecimiento esperado de este canal. Proyecta extender esta integración hacia regiones como Antofagasta y Calama.

Santiago Caicedo (izq.) gerente general de Transvip Chile y Federico Prada, gerente general Uber en Chile. Fotografía: Transvip.

La competencia impulsa la innovación

Caicedo reconoce que la llegada de nuevos actores ha obligado a la empresa a acelerar procesos internos de innovación. Lejos de considerar la competencia como una amenaza, sostiene que ha servido para elevar los estándares operacionales y tecnológicos.

“La competencia nos sacó de una zona de confort y nos obligó a innovar, invertir más en tecnología y entregar un mejor servicio”, afirma.

Entre las mejoras implementadas destacan inversiones destinadas a aumentar la confiabilidad del servicio, reducir fallas operacionales y fortalecer la experiencia del cliente. Como pilar estratégico de este proceso está la modernización de la flota de camionetas.

Tras adjudicarse una nueva concesión por cinco años en el aeropuerto de Santiago, Transvip iniciará durante el segundo semestre la incorporación de las primeras vans híbridas destinadas al transporte aeroportuario en Chile. Además, realizará pruebas piloto con unidades completamente eléctricas. La iniciativa también contempla la compra de nuevos automóviles para fortalecer los distintos servicios que presta la compañía.

“Vamos a incorporar la primera flota híbrida de minibuses del aeropuerto en Chile y también probaremos unidades eléctricas”, destaca Caicedo.

El ejecutivo considera que esta transformación responde tanto a criterios ambientales como operacionales. Uno de los impactos que busca mitigar es la volatilidad de los precios de los combustibles.

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