En un intento por agilizar la producción, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos volvió a otorgar a Boeing la facultad de entregar certificados de aeronavegabilidad a sus aviones. La medida deja la interrogante sobre un retorno a las condiciones que contribuyeron al deterioro de la seguridad en la producción del fabricante estadounidense.
La FAA defiende la decisión declarando que para devolver la facultad a Boeing de auto certificar sus aviones se produjo después de meses de fiscalización, revisión de datos y constatación de los procesos de seguridad. Las medidas que el fabricante tomó demostraron ser una prueba de una calidad de producción constante.
Ante esto, la FAA señaló que confía en las capacidades de Boeing bajo su supervisión. La entrega de certificación se aplicará para los B737 MAX y B787, ambos modelos que en los últimos años han enfrentado una serie de inconvenientes en su fabricación.
Según consta en Reuters, Boeing afirmó que seguirá trabajando bajo la supervisión de la FAA. De esta manera, asegura que seguirá fabricando aviones seguros y de alta calidad cumpliendo con todos los requisitos.
Fin a una etapa transitoria
Tras los accidentes de B737-8 de Lion Air en 2018 y Ethiopian en 2019 más la detención de la producción, la FAA quitó a Boeing la autoridad para certificar para la familia B737 MAX. En 2022, las deficiencias en la producción llevaron a adoptar la misma medida para los B787.
El fin de esta entrega supuso un proceso de escrutinio más minucioso y también una fiscalización más transparente. Una autoridad aeronáutica de manera independiente es la encargada de revisar y certificar cada uno de los aviones que salen de la producción garantizando el cumplimiento de las condiciones de seguridad.
Para la industria, la seguridad es la prioridad número uno y los problemas de Boeing repercutieron negativamente en el sector en medio de la creciente demanda por nuevos aviones. Si bien aerolíneas y la industria aérea manifestaron preocupaciones, estas afectaron la cartera de pedidos la que se ha venido recuperando en el último tiempo, en parte por una acción política del gobierno del Presidente Donald Trump.
Gradualmente, la FAA autorizó a entregar certificados de aeronavegabilidad para los B737 MAX y B787 en semanas alternas. Ahora, la medida se extenderá para toda la producción de estos aviones.
Decisión en momento clave
La medida de la FAA se da ad-portas de que Boeing cuente con la certificación tipo para el B737-7 y también para los B737-10. Este último modelo es altamente esperado por las aerolíneas por su alcance y capacidad ya que permite atender rutas medias de hasta 8 horas de duración compitiendo con el Airbus A321LR y A321XLR.
Paralelamente, la decisión también favorece a las intenciones de Boeing de aumentar la producción de 42 a 47 aviones por mes para el B737 MAX. Se espera que solicite más aumentos a fin de acelerar la entrega de aviones.