Chile presenta estudio para desarrollar SAF de aceites usados de cocina

Según un estudio, Chile podría generar 143 toneladas de aceite de cocina usado para elaborar SAF. Cubriría 4,1% de la demanda de combustible de aviación.
Investigación SAF en Chile Universidad Católica Santísima Concepción
Fotografía: SKY

Como parte de la estrategia para desarrollar combustibles sostenibles de aviación (SAF), Chile presentó el Estudio de Mercado de Aceites Usados de Cocina y su potencial como insumo para la producción de diésel renovable. La iniciativa está impulsada por el Programa Vuelo Limpio y busca fortalecer la descarbonización del transporte aéreo a través del uso de residuos.

En medio de los desafíos que persisten para la generación de SAF en Sudamérica con ausencia de políticas públicas, las autoridades de Chile coincidieron en la necesidad de fortalecer la coordinación en materia de energía, economía circular y descarbonización para aprovechar este potencial residuo. La intención es poder avanzar hacia una transición energética con beneficios ambientales y económicos para el país.

Uno de los principales resultados del estudio indica que Chile podría generar cerca de 143 mil toneladas de aceites usados de cocina al año hacia 2035 para elaborar SAF, equivalentes a aproximadamente 150 millones de litros. Actualmente, sólo alrededor del 10% de este recurso es recuperado, por lo que existe un amplio margen para mejorar los sistemas de recolección y valorización de este residuo, incrementando su disponibilidad como materia prima para la producción de combustibles renovables.

Según el informe, los aceites usados de cocina constituyen una de las alternativas más inmediatas para desarrollar una industria de SAF en Chile. Esto, por la disponibilidad de tecnologías ya consolidadas a nivel internacional.

Cobertura de apenas un 4,1% de la demanda de combustible de aviación

Según el estudio, el aceite usado de cocina puede transformarse en SAF mediante dos vías. Una es a través de procesamiento en refinerías existentes, una alternativa que permitiría aprovechar infraestructura ya instalada en el país. Posteriormente, el desarrollo podría ampliarse mediante plantas dedicadas bajo la tecnología HEFA (Hydroprocessed Esters and Fatty Acids), basada en el hidroprocesamiento de aceites y grasas residuales.

Desde una perspectiva optimista, el SAF derivado de este recurso permitiría abastecer aproximadamente el 4,1% de la demanda nacional de combustible de aviación proyectada para 2035. Si bien este porcentaje no es significativo, permitirá evitar la emisión de cerca de 260 mil toneladas de CO2 equivalente.

A nivel de industria, urge contar con políticas públicas de SAF tanto en Chile como en la región. Si bien las perspectivas han mejorado ligeramente, todavía son insuficientes para avanzar hacia una transición energética en la aviación.

Junto con la falta de políticas públicas, los SAF continúan limitados a utilizarse al 50% mezclados con combustible tradicional. A pesar de las numerosas pruebas y operaciones que demuestran su seguridad, los nuevos combustibles renovables no tienen la aprobación de las autoridades aeronáuticas para ocuparse en un 100%. En ese sentido, se mantiene la interrogante sobre el compromiso del sector público para atender el desafío de la descarbonización de la aviación ante la presión colocada por ciertos grupos políticos y grupos de interés.