LATAM realizó primeros vuelos chárter de pasajeros utilizando la estrategia book & claim de SAF

El método book & claim permite operar vuelos como si usaran SAF. Se asigna una cantidad que es incorporada al sistema para atribuir reducción de emisiones.
Billboard de LATAM en el Airbus A320neo
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

En medio de los desafíos de la descarbonización y la creciente presión política medioambiental, LATAM operó los primeros vuelos con asignación de combustible sostenible de aviación (SAF). Se trata de un mecanismo alternativo que permite a una aerolínea operar vuelos como si utilizase este nuevo tipo de combustible para asignarle a la operación un beneficio medioambiental.

Por su escasa producción, el SAF es sumamente escaso para las aerolíneas y tiene un alto costo de adquisición. Por este motivo, su uso se reduce sólo a operaciones específicas y sólo con una mezcla al 50% que es el permitido por las autoridades, a pesar de que por año se viene demostrando que los vuelos con SAF son tan seguros como uno con combustible tradicional.

A través del book & claim, el SAF no implica que sea cargado físicamente en los aviones o en esos vuelos específicos. En la práctica, se traduce a que se le asigna a la operación el beneficio ambiental asociado a una determinada cantidad de SAF incorporada al sistema. De esta manera, permite atribuir la reducción de emisiones a esos vuelos de manera trazable y verificable.

Según LATAM, estos vuelos chárter permitieron reducir 160 toneladas de emisiones de CO2. Fueron realizados en conjunto con la compañía francesa de expediciones PONANT EXPLORATIONS. La operación contempló un total de 13 vuelos en la ruta Santiago – Ushuaia, siendo el primer proyecto book & claim. Se trata de una empresa dedicada al turismo de elite que abre la posibilidad a este tipo de colaboraciones.

“Esta operación junto a PONANT EXPLORATIONS demuestra que hoy ya existen mecanismos concretos para que nuestros clientes puedan ser parte de la reducción de emisiones asociadas a sus operaciones aéreas, mientras continuamos impulsando el desarrollo y la adopción de combustibles sostenibles de aviación en la región”, señaló Thibaud Morand, Gerente General de LATAM Airlines para Europa, Asia y Oceanía.

La reducción de emisiones fue calculada siguiendo la metodología establecida por Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), comparando los factores de emisión del combustible fósil Jet-A1 con los del SAF utilizado. El combustible utilizado corresponde a Neste MY SAF, producido a partir de materias primas renovables. Permite una reducción de emisiones de ciclo de vida de un 74,72% en comparación con el combustible convencional.

Carga de combustible en un A320 de LATAM
Carga de combustible en un A320 de LATAM. Fotografía: World Fuel Services

Compromiso con una aviación más sostenible

Ante la presión política por el tema medioambiental, la industria aérea está buscando múltiples alternativas para reducir las emisiones. Un mecanismo es la renovación de flota, pero se ha visto entrampado con los mantenimientos preventivos de motores y la entrega de nuevos aviones. Otra opción son los SAF, pero su alto costo y disponibilidad dificultan la viabilidad de los vuelos. En América Latina, una región con alto potencial de este nuevo combustible, la ausencia de políticas públicas dificulta su producción y su comercialización.

Cualquier alternativa de transición energética no es viable en el corto plazo. A la fecha, muchos de los nuevos proyectos de aviones están demorados o todavía en fase de pruebas y sus futuras operaciones no son reemplazo directo de los actuales equipos.

Entre las alternativas más inmediatas está la compensación de emisiones. A través de instrumentos de mercado, el sector puede complementar su acción ambiental en proyectos estratégicos. Por ejemplo, LATAM trabaja con la compensación de emisiones con el proyecto CO2Bio en la Orinoquía colombiana.

Los vuelos vinculados a las iniciativas book & claim de SAF son parte de los esfuerzos de LATAM en su estrategia de sostenibilidad. El objetivo es lograr las emisiones netas cero al 2050.