Continuando con la recuperación de los niveles de producción en comparación con años anteriores, Boeing mantiene los planes de entrega para sus clientes. Para 2026, el fabricante estadounidense espera avanzar con los programas B777X y con la certificación del B737-7 y B737-10.
En lo que respecta a los aviones actualmente en producción, Boeing aumentará la fabricación de la familia B737 MAX (B737-8, B737-8-200 y B737-9) de 42 a 47 unidades por mes. La intención es alcanzar la meta a mediados de este año. Este hito será clave para alcanzar la fabricación a 52 unidades cuando se inaugure la nueva línea de producción “North” en Everett.
Para la familia B787, se espera que el fabricante consiga entregar entre 90 a 100 aviones en 2026. Según Boeing, la fabricación de estos aviones ha mejorado en un 25% en comparación con el mismo periodo anterior, aunque reconocen que todavía enfrentan algunas limitaciones por la cadena de suministro.
Entregas primer trimestre
Con 46 aviones en marzo, Boeing cerró con 143 aviones comerciales entregados en el primer trimestre de 2026. Desde el fabricante señalaron que el volumen refleja el esfuerzo continuo de la compañía por aumentar la estabilidad de su producción y atender la demanda global. De esta manera, han conseguido superando el desempeño del mismo periodo en 2025 (130 entregas) y 2024 (83 entregas).
La familia B737 lideró el volumen con 114 unidades, representando aproximadamente el 80% del total de aviones entregadas. Por su parte, el programa B787 Dreamliner contribuyó con 15 aviones, seguido por el B777 con ocho unidades y por el B767 con seis entregas.
En los primeros tres meses del año, Boeing alcanzó 140 pedidos netos. La cartera de pedidos de la división comercial cerró en 6.127 unidades al 31 de marzo de 2026.

B737-7 y B737-10
Otra de las metas para Boeing es avanzar con la certificación de los B737-7 y B737-10. Para ello, ha comenzado formalmente las pruebas de certificación de un nuevo sistema de antihielo para los motores.
Se trata de componentes claves para superar los retrasos que aún mantienen sin volar a estos dos modelos. Las pruebas de vuelo de este diseño revisado se están llevando a cabo utilizando el avión de pruebas principal B737-10.
En 2023, la Administración Federal de Aviación (FAA) advirtió que el sistema anterior corría el riesgo de sobrecalentarse de forma peligrosa. Ante esto, se pidió un nuevo método para enfriar la estructura del motor. Una vez superado este ítem, se espera que no existan nuevos retrasos en los modelos de menor y mayor capacidad, respectivamente. Sin embargo, todavía no hay un horizonte claro de fecha para las entregas.
B777-9
Para 2026, Boeing espera continuar con la producción y ensamblaje en el programa B777-9 mientras avanzan en el proceso de certificación. El fabricante está trabajando con General Electric (GE) en un problema de durabilidad del motor GE9X.
Recientemente, el fabricante recibió la aprobación de la FAA para las pruebas TIA4a relacionadas con la formación de hielo. No es un programa de ensayos muy extenso, pero si es clave para avanzar con la certificación del bimotor de mayor capacidad actualmente en producción.
Una vez superada esta etapa. La FAA debe autorizar los ensayos TIA4b, un conjunto de pruebas bastante extenso fundamental para asegurar los próximos pasos.
La nueva puesta en servicio del B777-9 está prevista 2027, sin especificar un trimestre en particular. Este modelo es la evolución y reemplazo del B777-300ER. Originalmente, tenía fecha de entrega en 2026 con Emirates y Lufthansa como primeros clientes. El B777-8F y B777F (carga) tienen fijadas sus entregas para 2028.

Impacto de la guerra con Irán
Al comunicar el balance del primer trimestre 2026, Boeing descartó que la guerra con Irán pueda tener un impacto en la producción. Las entregas para los clientes de la zona del Medio Oriente se mantienen conforme a los calendarios y ninguna aerolínea ha solicitado cambios.
A la fecha, el 14% de los pedidos de Boeing provienen del Medio Oriente y son fundamentales para sustentar programas como el B777X. La mayoría de las entregas están previstas hacia 2030 por lo que descarta un impacto de la guerra. Además, en caso de que algún cliente decida retrasar la entrega de sus aviones, tienen un plazo de 12 a 18 para ajustar la producción.
En cuanto a sus resultados trimestrales, Boeing informó que las ventas aumentaron un 14%, hasta alcanzar los US$22.220 millones. Las pérdidas netas se redujeron durante los primeros tres meses hasta los US$7 millones, en comparación con una pérdida de US$31 millones en el mismo período de 2025.