Marcando una nueva etapa que allana el camino para pronta salida del Capítulo 11, Azul y sus acreedores no garantizados consiguieron en los últimos días un importante acuerdo para acceder a financiamiento. De esta manera, la aerolínea brasilera podrá continuar operando y fortalecer su situación financiera.
El acuerdo con los acreedores no garantizados permitirá a Azul acceder a US$1.600 millones. Además, planea atraer otros US$950 millones de nuevo capital. De esta manera, espera mejorar su liquidez y estabilidad financiera en el largo plazo.
Según Azul, el acuerdo con los acreedores es un paso importante en la resolución consensuada. Además, fortalece la estructura del capital de la compañía, además de garantizar valor a los accionistas en el futuro.
Beneficios
Para contar con el apoyo de los acreedores no garantizados, Azul ofreció dos alternativas de compensación La primera es que reciban su parte proporcional de un fondo en efectivo de hasta US$20 millones, mientras que la segunda es una participación en un fideicomiso creado para su beneficio.
Para el fideicomiso (denominado GUC Trust), Azul se comprometió a contribuir con opciones de compra por hasta el 5,5% del capital de la compañía. El porcentaje se toma con una valoración base de US$3,8 mil millones al salir de la restructuración.
El GUC Trust también tendrá derecho a recibir tres pagos anuales de hasta US$6,5 millones. Cada uno de estos, está condicionado al rendimiento de Azul al cierre de 2027, 2028 y 2029. La compañía destinará entre US$2,5 y US$5 millones adicionales para gastos del fideicomiso.
Azul presenta actualización en su plan de reestructuración
Azul presentó ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York una versión revisada de su plan de reorganización. La acción se da en concordancia con los acuerdos de apoyo a la reestructuración firmados en mayo de 2025. Esta actualización forma parte de su estrategia para fortalecer la estructura financiera y avanzar en el proceso judicial en los Estados Unidos.
La aerolínea también presentó una versión actualizada de la declaración de divulgación (“Disclosure Statement”). Este documento describe los principales términos del plan y permite a los acreedores evaluar la propuesta antes de emitir su voto.
Azul destacó que la información contenida en dicha declaración es exclusiva para el procedimiento judicial. Por consiguiente, no debe interpretarse como proyecciones financieras o pronósticos de desempeño futuro.
Con esta presentación, la compañía da un paso más en su proceso de reestructuración, reforzando la transparencia y comunicación con sus acreedores.