El Aéreo en Lima, Perú En la inauguración del Foro de Líderes en Lima, Roberto Alvo, CEO de LATAM y presidente del comité ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), llamó a los Gobiernos a impulsar el desarrollo de sostenible de la aviación latinoamericana. Mencionando el aporte de las aerolíneas y de toda la aviación destacó la conectividad alcanzada, pero enfatizando que hoy existen desafíos que la limitan.
Alvo mencionó que las aerolíneas que forman parte del organismo conectan actualmente más de 400 destinos, desde el Norte de México hasta Ushuaia, en la Patagonia argentina. Hoy, los vuelos impulsan el turismo con 8 millones de visitantes aportando un 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) regional. Las cifras evidencian el rol estratégico del transporte aéreo en la economía de la aviación.
En la industria, siempre se menciona que la aviación es un catalizador de la economía y del desarrollo social de los países. A nivel general, por cada un puesto de trabajo en aviación se generan otros tres o cuatro en otras industrias con sus respectivas implicancias. Todo depende de las condiciones en que se desarrolla la industria.
Según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) -citados por Alvo-, el tráfico aéreo de pasajeros en la región crecerá un 7% en 2025. Sin embargo, aún existe una gran brecha frente a los países desarrollados.
“En América Latina y el Caribe, la tasa de habitantes por pasajero es de apenas 0,6 al año, lo que equivale a una cuarta parte de lo que se observa en Europa o Estados Unidos. Esto demuestra que el potencial de crecimiento es ilimitado, pero seguimos enfrentando barreras estructurales”, señaló.
Falta de visión en políticas públicas
Alvo advirtió que la aviación latinoamericana tiene limitado todo su potencial. El principal motivo es la inexistencia de políticas públicas coherentes. Como ejemplo, mencionó la tasa de conexión que se busca aplicar en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima, recientemente ampliado.
“El impacto de esta medida podría ser muy significativo para el turismo y la economía peruana. Desde ALTA apoyamos la propuesta de IATA suspender su implementación para que el nuevo gobierno evalúe sus consecuencias técnicas y económicas”, explicó.
El directivo resaltó que este tipo de impuestos no solo encarecen el costo de volar, también reducen la competitividad de los países frente a otros destinos del Caribe o Sudamérica. En la región, no hay otros medios de transportes alternativos.
Desafíos para la sostenibilidad
Otro punto crítico abordado por Alvo fue la implementación del combustible sostenible de aviación (SAF) para la aviación latinoamericana. Mencionó que Brasil ha aprobado una ley que exige un consumo mínimo del 1% de SAF a partir de 2027, pero advirtió que la región aún no cuenta con proyectos industriales que garanticen esa producción.
“A nivel global, se estima que en 2025 la producción de SAF representará menos del 1% de la demanda total de combustible tradicional. En América Latina, ni siquiera tenemos plantas en funcionamiento o aprobadas para el corto plazo. Esto hace que el cumplimiento de esa meta sea extremadamente difícil”, dijo.
Pese a los desafíos, Alvo reiteró su optimismo respecto al futuro del transporte aéreo latinoamericano. Con una visión regional, enfatizó que la aviación no es un lujo, sino una necesidad para conectar territorios, generar empleo y fortalecer el turismo.
“Lo que necesitamos son reglas claras y políticas públicas que nos permitan despegar sin trabas. América Latina depende de decisiones inteligentes y colaborativas entre Gobiernos e industria”, concluyó.