Nuevamente los servicios de asistencia a personas con movilidad reducida (PMR) en el aeropuerto de Santiago son objeto de crítica. Como parece ser costumbre en Chile, la crítica de una figura pública ampliamente conocida como es Mario Kreutzberger -don Francisco- genera levanta una alerta y, probablemente, genere una reacción.
A través de una carta al diario “El Mercurio”, Kreutzberger denomina al aeropuerto de Santiago como una terminal discapacitada. En ella, relata la persistencia de ciertas deficiencias que a su juicio no han sido corregidas, pese a sus advertencias anteriores.
El punto en cuestión son el largo recorrido que tienen que hacer los pasajeros para transitar por el aeropuerto. Las críticas no son nuevas ya que aparecen con la apertura de los primeros espigones (Concourse) de la terminal 2 (vuelos internacionales). A través de las redes sociales, varios pasajeros critican las largas distancias que se deben recorrer para llegar a la puerta de embarque o desde el avión hasta la salida.
La situación se extiende con los trabajos que se ejecutan en la terminal 1. Pese a que su diseño es más funcional, los trabajos en ejecución obligan en algunos casos a los viajeros a recorrer gran parte de edificio.
“Hace algunos días, llegué al aeropuerto con una persona que tiene dificultades motoras. “Aunque agradezco que me hayan esperado con una silla de ruedas, debo señalar que, si alguien con discapacidad necesita este servicio, debe caminar tres cuadras desde la puerta principal hasta el lugar donde debieran entregarle la silla. Como imaginarán, esto es absolutamente absurdo”, escribe Mario Kreutzbeger.
Asistencia en el aeropuerto cuestionada desde 2023
En 2023, a través de otra carta al diario “El Mercurio”, Don Francisco califica de desastroso el servicio de asistencia en el aeropuerto de Santiago. Como reacción, la concesionaria Nuevo Pudahuel anuncia más carros eléctricos, renovación de las sillas de ruedas y fortalecimiento de los protocolos de atención, además de puntos de encuentro.
En efecto, las mejoras tienen mayor visibilidad entre los usuarios. Tanto en la terminal 1 como en la terminal 2 se puede constatar la inversión realizada, así como la disposición del personal de asistencia.
Durante 2025, Nuevo Pudahuel también anuncia otra serie de mejoras con un nuevo servicio de asistencia en el aeropuerto de Santiago. Considera las recomendaciones del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) y la Teletón, organización de la cual Don Francisco es fundador y rostro.
El cambio en el servicio de asistencia ya ha sido cuestionado por las aerolíneas. Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) señalan que se dejan de prestar servicios entre la puerta de embarque y el avión lo que implicará mayores coordinaciones y, probablemente, impacto en los pasajeros. Agregan que que no hay prioridad para la experiencia al pasajero, sin importar la discapacidad o problemas de movilidad que presente.

Concesión o Estado ¿quién falla?
El aeropuerto de Santiago es una obra pública concesionada. Si bien se administra por un privado, el Estado es el Mandante rol que ejerce a través del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y sus respectivas inspecciones fiscales. En el área de concesión todo pasa por el Estado, entidad que aprueba o desaprueba que se deben o quieren realizar.
El modelo de concesiones se publicita en Chile como la “alianza público-privada”. La asociación demuestra que es exitosa para el desarrollo de la infraestructura del país, incluyendo los aeropuertos. Sin embargo, se cree que algunos puntos están agotados.
Un cuestionamiento levantado en el ambiente es una especie “trato desigual”. El privado carga con muchas responsabilidades que incluso pasan por el actuar del Estado, pero donde este no asume responsabilidades y sólo recauda los ingresos. En los aeropuertos, por ejemplo, destacan las deficiencias en los controles de migraciones (a cargo de la Policía de Investigaciones) o las fallas a la seguridad de los recintos aeroportuarios (Dirección General de Aeronáutica Civil, dependiente de Fuerza Aérea de Chile). Las fallas mencionadas son problemas del Estado, pero son los privados quienes ven perjudicada su imagen por la deficiencia de los servicios. Pese a las alertas levantadas, los organismos del Estado pocas veces son abiertos al cambio, manteniendo el statu quo que los favorece.
De acuerdo con las Bases de Licitación (BALI), el concesionario debe implementarlo y la correspondiente Inspección Fiscal debe fiscalizar su correcta implementación y funcionamiento. Por lo tanto, ante cualquier deficiencia prestada por el privado, es el Estado el que debe reaccionar y ordenar su corrección. El modelo actual cuenta con un sistema de alertas que permiten evaluar los niveles de servicio en el aeropuerto de Santiago como de regiones.
Respecto a las largas distancia, el diseño de las terminales responde a un anteproyecto que el MOP llama a concurso y que luego de ser aceptado, se licita. Por consiguiente, el privado básicamente llega a ejecutar la obra y administrarla.
El proyecto de ampliación del aeropuerto de Santiago viene desde hace mucho antes de la llegada de Nuevo Pudahuel por lo que su diseño ya advierte los largos recorridos de los pasajeros los cuales no son muy distintos a otras terminales importantes de otros países. No se contemplan obras adicionales como un tren entre terminales como ocurre en otros grandes aeropuertos del mundo. Las medidas de mitigación sólo se reducen a veredas rodantes.
La falta de incentivos para realizar obras adicionales es otra situación que existe y no motivan al explotador de la obra a ejecutar trabajos que no estén en el contrato. Por los distintos problemas que se presentan en los aeropuertos comienza a levantarse la voz de una nueva gobernabilidad.
Respuesta de Nuevo Pudahuel ante la carta de Don Francisco
Tras la nueva crítica de Mario Kreutzberger, Nuevo Pudahuel dice que está trabajando en medidas inmediatas y de fondo para mejorar el servicio de asistencia de movilidad, a partir de las deficiencias que ha presentado el servicio prestado por la empresa a cargo.
“Entre las acciones inmediatas, hemos instruido la renovación de 200 sillas de ruedas, mientras avanzamos en la licitación de un nuevo servicio de asistencia de movilidad, que debutará este año con cambios importantes en la prestación. Para ello, hemos incorporado valiosas recomendaciones de las aerolíneas, el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) y la Fundación Teletón”, dice la concesionaria.
Agregan que el nuevo servicio de asistencia de movilidad contará con personal especialmente formado. Su capacitación será permanente en protocolos de atención, seguridad, trato y normativas. Además, contaremos con una flota reforzada de carros eléctricos y sistemas de comunicación y seguimiento de las solicitudes. También menciona que habrá nuevos espacios de espera más acogedores.