En medio de una guerra que todavía está lejos de acabar, las aerolíneas enfrentan un escenario preocupante no sólo con el precio del combustible, sino su posible escasez. Alrededor del mundo, distintas compañías toman medidas para enfrentar esta crisis que amenaza con opacar los buenos resultados de años anteriores.
El incremento del precio fue la primera preocupación ya que el combustible puede presentar entre 30% a 50% de los costos de las aerolíneas. Ante el alza de los valores del crudo varias informaron cobros adicionales a los pasajes, comenzando con las aerolíneas de Asia y Europa en ciertos tramos de larga distancia, especialmente, aquellos que pasaban por la zona del conflicto. La razón respondía a las interrupciones de vuelo y los desvíos de rutas para evitar las rutas por el golfo Pérsico.
El Presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha fracasado en su estrategia de derrocar a la República Islámica de Irán en un corto plazo. Hoy, ya lleva más de un mes en guerra y si bien ha asegurado que terminará la escalada en máximo tres semanas, la tensión e incertidumbre aumentan, tal como los precios del petróleo.
El temor al desabastecimiento
Si los precios del combustible hicieron sonar la campana entre las aerolíneas, la posibilidad de un desabastecimiento activó la alarma. Los primeros anuncios comenzaron en Asia, pero se han extendido a Europa y también a Norteamérica.
Ante los primeros bloqueos de Irán al estrecho de Ormuz, China y Tailandia decidieron suspender las exportaciones a terceros países. En consecuencia, Vietnam anunció restricciones forzando a Vietnam Airlines a cortar capacidad doméstica. Una situación similar ocurrió en Filipinas con problemas reportados por Phillipines Airlines.
Más al Norte, Korean Air activó un “modo de emergencia” para sus operaciones de abril adoptando medidas ante una posible escasez. T’way (o Trinity Airways como fue rebautizada) también anuncio ajustes, al igual que Jeju Air que redujo el número de vuelos. En paralelo, las tarifas de los pasajes han subido en un 200% para rutas de Seúl (ICN) a Chicago (ORD) o Nueva York (JFK) o hasta un 250% para los vuelos a Londres (LHR) o París (CDG).

Desde Pakistán, las autoridades han indicado que las aerolíneas realicen operaciones tanqueadas, cargando combustible en otros destinos antes de aterrizar en los aeropuertos de ese país. Esto, con el fin de asegurar las reservas ante un escenario de escasez.
En Europa, la posibilidad de un desabastecimiento y el precio del combustible ha llevado a aerolíneas como SAS a recortar miles de vuelos, mientras Lufthansa analiza dejar en tierra estudia la opción de dejar en tierra entre 20 y 40 aviones. Air France – KLM Group está evaluando escenarios, mientras que easyJet afirma estar confiada por las próximas tres semanas. Ryanair señala que la guerra amenaza con golpear con fuerza la temporada alta del verano del hemisferio Norte.
Durante la semana, el temor pasó a los aeropuertos ante un riesgo desabastecimiento en los principales hubs de Europa como Londres (LHR). Sin embargo, la industria asegura que hay disponibilidad de combustible para los próximos días.
Desde el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) de Europa, aseguran que el combustible de aviación en las terminales aérea está asegurado y muy pocos indican que está superior a lo normal. Por consiguiente, no hay riesgo desabastecimiento sistémico.
Cautela ante la incertidumbre
A la fecha, no hay certezas de cuándo finalizará el conflicto luego de que los Estados Unidos sobreestimó a una potencia como Irán. Pese a los discursos triunfalistas de Trump, el término del conflicto no tiene fecha por ahora.

Mientras tanto todas las aerolíneas están trabajando en planes de contingencia ya sea con recortes de capacidad, cobros adicionales en los boletos aéreos o servicios complementarios o revisando sus estrategias. Se trata de un escenario que se mantendrá por las próximas semanas o hasta que no se alcance una tregua que asegure las exportaciones de petróleo.
En Latinoamérica, Roberto Alvo, CEO de LATAM, anticipó que la compañía está preparada para atender el alza de precios en el Medio Oriente. Señaló que esta crisis pilla a la compañía en el mejor momento de su historia por lo que podrá sortear el escenario adverso. Ante la incertidumbre sobre el término del conflicto, pidió cautela y antes de tomar cualquier decisión, llamó a la prudencia en las decisiones.