CEO de Riyadh Air culpa a la cadena de suministro por el retraso de inicio de operaciones

Por problemas en la cadena de suministro, Riyadh Air retrasa su despegue hasta fin de año. Boeing le puede entregar sólo 4 aviones.
Riyadh Air B787-9 en vuelo
Fotografía: Riyadh Air

Los problemas en la cadena de suministro siguen afectando las aerolíneas, incluyendo los de Riyadh Air. A pesar de contar con todo el respaldo del Reino de Arabia Saudita, enfrenta un retraso en el inicio de sus operaciones por no poder contar con aviones.

Según Tony Douglas, CEO de Riyadh Air, los problemas en la cadena de suministro se están solucionando por los trabajos que están realizando todos los fabricantes y proveedores. Sin embargo, no están en un nivel adecuado para normalizar las entregas.

“La cadena de suministro está al límite y bajo una enorme presión”, declara Douglas.

No obstante, en la industria hay signos de mejoras. La reciente las proyecciones de Airbus con casi todos sus objetivos de producción sin cambios para los próximos años es una muestra de que los obstáculos que enfrenta la cadena de suministro se están resolviendo.

Para Riyadh Air, el problema principal está en Boeing. Su flota de arranque depende de la producción de B787, y la paralización de la producción por siete semanas, le genera al fabricante un “cuello de botella” importante.

Posibilidad de iniciar el servicio

La nueva aerolínea saudita está confiada en que podrá iniciar operaciones este año. Douglas señala que, si todo sale bien y no hay más inconvenientes, se podrá iniciar los servicios en los próximos meses.

Por el escenario incierto que todavía existe sobre la cadena de suministro, el CEO de Riyadh Air, no proporciona detalles adicionales. Las últimas informaciones en la industria indican que la compañía podría comenzar los vuelos en el último trimestre del año.

En un escenario optimista, se menciona a octubre como el mes de arranque. Sin embargo, todo depende de la capacidad de Boeing de entregar los primeros aviones.

Cadena de suministro y su impacto en la flota de Riyadh Air

En la industria, el inicio de operaciones de Riyadh Air para el primer trimestre 2025 es dividido. Por un lado confían en la capacidad del Reino para impulsar proyectos, pero por otro está la realidad de la industria.

Actualmente, todo el universo está afectado por la cadena de suministro. No sólo se afecta a los fabricantes como Airbus, Boeing y sus proveedores, también genera un impacto en los arrendadores de aviones (lessors). Muchas compañías están recurriendo a equipos de segunda mano para poder cumplir con sus proyecciones lo que genera que exista una falta de aviones en el mercado.

Hoy, Riyadh Air cuenta con un B787-9 ex Oman Air con el que realiza sus vuelos de certificación ante la Autoridad General de Aviación Civil del Reino de Arabia Saudita (GACA). Si bien podría comenzar con algunos vuelos con ese avión, no es el objetivo de la compañía.

Para comenzar, la nueva aerolínea enfatiza en contar con aviones nuevos. Actualmente, tiene 39 pedidos en firme por B787-9 con 33 opciones de compra. Boeing señala que sólo puede entregar cuatro aviones este año. Además, tiene acordado con Airbus la compra de 60 A321neo que incluyen a los modelos A321LR y A321XLR.

Un hub en Riyadh y planes a futuro

El objetivo de Riyadh Air es posicionar a Riyadh como un hub clave en la región, conectando Arabia Saudita con destinos en Europa, Oriente Medio, Asia y América. Su plan a largo plazo contempla alcanzar 100 destinos para 2030, compitiendo con aerolíneas establecidas como Emirates, Qatar Airways y Etihad.

Para lograrlo, la compañía sigue negociando con Airbus y Boeing por aviones de ultra largo alcance. Las opciones son el Airbus A350-1000 y el B777X, cuyas prestaciones permitirán conectar Riyadh con mercados como Australia y Norteamérica, sin descartar la posibilidad incluso de Latinoamérica.

Pese a los retrasos, Riyadh Air mantiene su compromiso de ofrecer una experiencia de viaje de primer nivel y convertirse en un actor relevante en la aviación global. La evolución de la crisis en la cadena de suministro será clave en los próximos meses para definir el inicio de operaciones.

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