La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) informa que Bolivia ingresa al listado de países cuyos Gobiernos bloquean los dineros generados por las ventas de las líneas aéreas. Se trata del segundo país latinoamericano en figurar después de Venezuela.
El deterioro económico y la disponibilidad de divisas que existe en Bolivia son algunos de los motivos que explican el ingreso del país a la lista negra. Sin embargo, para IATA la situación es inaceptable e insta al Gobierno a repatriar los dineros generados por las líneas aéreas.
“Bolivia también ha surgido como un problema, donde la repatriación de los ingresos por ventas se está volviendo cada vez más difícil e insostenible para las aerolíneas”, dice Willie Walsh, director general de IATA.
Desde la Asociación explican que el Gobierno de Bolivia está reteniendo unos US$42 millones de las ventas generadas por las líneas aéreas. La situación amenaza con poner en riesgo las ventas del sector en ese país, sino que también la conectividad y el aporte económico que aerolíneas realizan.
Alerta de IATA en Bolivia se suma a la preocupación local
La inclusión de Bolivia en la lista negra de IATA amenaza con poner en riesgo la conectividad del país. Hace algunos años, la retención de los dineros por parte del Gobierno de Venezuela es uno de los motivos que genera la salida de varias compañías aéreas de ese país, escenario del cual el país todavía no se recupera.
“Ningún país quiere perder la conectividad de la aviación…pero si las aerolíneas no pueden repatriar sus ingresos, no se puede esperar que presten un servicio”, advierte el director de IATA.
Yanela Zárate Morón, gerente de la Asociación de Líneas Aéreas de Bolivia (ALA Bolivia), la carencia de dólares es un tema que complica a las compañías aéreas. A esta situación, se agrega las constantes amenazas de modificar las condiciones de operación de forma unilateral.
En octubre, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) señala que Bolivia queda a punto de estar aislada por la negativa del Gobierno de facilitar el acceso a los dólares en el sistema bancario local para el pago del suministro de combustible a la aviación. Las autoridades buscan imponer como única forma de pago la divisa estadounidense y no con moneda local, generando problemas de costos bajo un escenario de limitado acceso a la moneda.
Actualmente, Bolivia enfrenta una reducción de capacidad y son pocas las líneas aéreas que atienden el país. A corto plazo, no existen perspectivas para un cambio del escenario en medio de una crisis económica y política que complica a su población.
Dineros retenidos a nivel global
IATA alerta que US$1.700 millones de las aerolíneas están bloqueados para su repatriación por los Gobiernos a fines de octubre de 2024. Se trata de una pequeña mejora en comparación con los US$1.800 millones de dólares informados a fines de abril.
“En los últimos seis meses, hemos visto reducciones significativas en los fondos bloqueados en Pakistán, Bangladesh, Argelia y Etiopía”, dice Walsh. “Los Gobiernos deben eliminar todas las barreras para que las aerolíneas repatrien sus ingresos por ventas de boletos y otras actividades de acuerdo con los acuerdos internacionales y las obligaciones de los tratados”.
De acuerdo con IATA, hay nueve países cuyos Gobiernos tienen el 83% de los dineros retenidos a las líneas aéreas. El monto asciende a US$1.430 millones. La mayoría de los problemas están en África y Asia, además del caso sudamericano.
Pakistán encabeza la lista de países con US$311 millones de dólares. Esto supone una mejora respecto de los US$411 millones de abril. El principal problema es el sistema de auditoría y certificados de exención fiscal, que está provocando grandes retrasos en el proceso. Bangladesh también visto disminuir la cantidad de fondos bloqueados a US$196 millones (frente a los US$320 millones de abril).
Alrededor de US$1.000 millones de dineros de las aerolíneas bloqueados para su repatriación se encuentra en países africanos. Esto representa aproximadamente el 59% del total mundial. En los últimos seis meses, hubo reducciones significativas en los fondos bloqueados en Argelia (US$193 millones frente a los US$286 millones de abril) y Etiopía (US$43 millones frente a los US$149 millones de abril).