La Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) y la Federación de Empresas de Turismo de Chile (FEDETUR), hacen un nuevo llamado a las autoridades para evitar en el futuro nuevas movilizaciones en el sistema aeronáutico nacional. Si bien la ralentización indefinida de los servicios aeronáuticos no se llega a concretar, la incertidumbre marca las jornadas después de la movilización del 13 de noviembre.
Tanto ACHILA como FEDETUR consideran que la paralización genera un gran daño a decenas de miles de usuarios. Muchos se vieron impedidos de llegar a sus destinos y realizar sus actividades cotidianas afectando a la economía del país. Además, las dos entidades concuerdan que la movilización de los funcionarios de DGAC impacta negativamente en la imagen país.
Si bien la medida de fuerza de los funcionarios de DGAC es una ralentización de los servicios, para las entidades representantes de la aviación y el turismo de Chile, es un paro encubierto. Como consecuencia de la movilización, los operadores se ven en la obligación de reprogramar o cancelar vuelos. Además, la falta de decisiones sobre el actuar tanto de los gremios como de la autoridad no entrega las certezas que la aviación requiere.
“Nuestro gremio estima absolutamente inaceptable que, frente a todo el país, un grupo de presión haya actuado ilegalmente, perjudicando a miles de personas que necesitan transportarse”, dice Carolina Simonetti, gerente general de ACHILA.
En sus comentarios, reitera que el transporte aéreo es una actividad altamente estratégica y de utilidad pública. Por lo tanto, las autoridades no deben permitir que sea paralizada por grupos de presión.
Ante esta situación, ACHILA y FEDETUR recuerdan que las autoridades de Gobierno tienen la obligación de adoptar todas las medidas legales que correspondan para que nunca más se paralicen los aeropuertos. La preocupación del sector aéreo no es menor dado que desde 2015 a la fecha aumentan el número de medidas de fuerza entre los gremios de aviación.
FEDETUR: hay problemas con el mal funcionamiento de aeropuertos del país
Para Mónica Zalaquett, presidenta de FEDETUR, la movilización pone en evidencia que hay un mal funcionamiento en los aeropuertos de Chile. Su percepción está en directa relación con las críticas a la calidad del servicio en el aeropuerto de Santiago.
En otras oportunidades, expresa que la principal terminal aérea de Chile no brinda un buen servicio. Una de sus principales críticas apunta a migraciones con la falta de personal de la Policía de Investigaciones (PDI) y el mal funcionamiento de los kioscos de autoatención.
Sin embargo, la reciente medida de fuerza de los funcionarios de la DGAC muestra que hay problemas de gobernanza dentro de la autoridad aeronáutica como desde el resto de las autoridades. Ninguna entidad de Gobierno logra establecer medidas de contingencia para impedir el impacto.
“La institucionalidad actual no capaz de responder adecuadamente a los desafíos que tiene el país en materia de conectividad aérea”, sentencia Zalaquett. “No existe un ente que los coordine y que facilite un proceso de toma de decisiones oportuno y eficaz”.
Al igual que ACHILA, para la presidente de FEDETUR el Estado tiene la obligación de garantizar el funcionamiento continuo de los aeropuertos y de los servicios aeronáuticos. Ambos, son una infraestructura crítica fundamental para el desarrollo del país y los distintos sectores productivos.
Acuerdo en DGAC
Al término de la jornada del 15 de noviembre, los gremios de funcionarios de la DGAC, la autoridad aeronáutica y el Ministerio de Defensa logran un acuerdo. Como consecuencia, deponen la movilización devolviendo el normal funcionamiento en los aeropuertos.
El acuerdo entre los gremios de la DGAC, la propia institución y el Ministerio de Defensa considera un bono universal y permanente a partir de 2025. El beneficio será para todos los trabajadores dependientes de la autoridad aeronáutica.
Para las autoridades, el acuerdo es un gran avance para todo el sistema aeronáutico nacional. Desde la DGAC, reiteran su compromiso en la prestación de los servicios aeronáuticos.