Modernización de aeropuertos: el Perú ante una oportunidad histórica

En los próximos años, el Perú realizará una importante modernización en sus aeropuertos. La transformación más significativa estará en regiones.
Check-in de LATAM en el aeropuerto de Cuzco
Check-in de LATAM en el aeropuerto de Cuzco. Fotografía: MTC

Por primera vez, y en medio de importantes desafíos, el Perú se prepara para dar un paso significativo en lo que respecta a aeropuertos. Más allá del cobro de la Tasa Única de Uso de Aeroportuario (TUUA) de transferencia en Lima -que sigue impactando al tráfico internacional y la conectividad del país-, están los nuevos proyectos en regiones que buscan cambiar la cara a la realidad aeroportuaria peruana.

El proceso ya está en marcha. Por el Norte, la Adenda N°11 permitirá la modernización de las terminales aéreas, administradas por Aeropuertos del Perú (AdP). Entre estos están el de Chiclayo, Trujillo, Cajamarca, Iquitos, Pucallpa, Pisco, entre otros.

A estos, se suma, los recintos administrados por Aeropuertos Andinos del Perú (AAP). Con más de US$470 millones de inversión se espera modernizar Arequipa, Ayacucho, Juliaca, Puerto Maldonado y Tacna hacia 2028.

La agenda también incluye intervenciones en aeropuertos como Huánuco, Ilo, Jaén, Jauja, Rioja, Chimbote y Yurimaguas. Uno de los proyectos más importantes es el nuevo aeropuerto de Chinchero en Cuzco que tras varios años de retraso comienza a encaminarse para reemplazar al actual Velasco Astete ubicado en plena ciudad imperial.

Sin embargo, el Perú quiere aprovechar la oportunidad histórica que tiene para recuperar los tiempos perdidos. El gobierno de la Presidente Keiko Fujimori contempla proyectos de aeropuertos regionales en Oxapampa, Chimbote, Moquegua, Puno, Huancavelica y Huancayo. La propuesta se suma a proyectos como Tingo María y potenciar Pisco, más allá de ser una alternativa

Más allá de la cantidad de proyectos, el desafío será asegurar que cada aeropuerto responda a una demanda real y pueda integrarse con el turismo, la actividad productiva y las aerolíneas. De esta manera, la infraestructura no se convertirá en un elefante blanco o esté subutilizada.

Proyecto de ampliación el aeropuerto de Chiclayo
Fotografía: Aeropuertos del Perú

Importancia en la gobernanza

La modernización física, sin embargo, debe ir acompañada de una transformación institucional. La concesionaria AdP y junto con el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI-LAC) plantearon que los contratos de concesión deben evolucionar. Al igual que en Chile, se pide una mayor autonomía a los operadores y reducir la burocracia.

En ese sentido, el Estado debería concentrar su fiscalización en resultados, garantizar la seguridad operacional, calidad de servicio y continuidad de las operaciones. Por su parte, las concesionarias disponen de mayor flexibilidad para gestionar adquisiciones, personal y oferta comercial. También plantean una contraparte gubernamental con autoridad efectiva para coordinar a las distintas instituciones.

Acompañar la inversión con una mejor experiencia al usuario

El Perú es un polo de atracción turística a nivel mundial, sin embargo, la situación actual de la red de aeropuertos limita las oportunidades. Por ejemplo, en varias ciudades al interior del Perú algunos recintos no permiten operaciones simultáneas, otros tienen problemas con el abastecimiento de combustible y la seguridad, según ha quedado expuesto por suspensiones de operaciones o denuncias de las aerolíneas.

Las modernizaciones que se están encaminando debieran ir solucionando los problemas actuales junto con ampliar la capacidad. Más infraestructura permitirá más vuelos y más oportunidades de desarrollo considerando los beneficios derivados de la aviación.

Sin embargo, el Perú debe ir más allá de hacer buenos aeropuertos. Debe continuar trabajando en brindar una experiencia al usuario satisfactoria. Para ello, debe trabajar en infraestructura, invertir en espacios y servicios acordes a la realidad local.

Pasajeros arribando de un vuelo en el Perú
Fotografía: MTC

Las evaluaciones periódicas de la experiencia y satisfacción de todos los usuarios permiten identificar brechas concretas en áreas como accesos, check-in, seguridad, embarque, información, servicios comerciales, baños, equipaje y atención al usuario. Además, conocer los resultados facilita comparar la evolución de cada terminal, establecer prioridades de inversión y generar incentivos para una mejora continua. Todo más allá del cumplimiento de las obras físicas.

El camino para modernizar la red aeroportuaria peruana todavía es largo. Sin embargo, el país cuenta con una ventaja que ninguna infraestructura puede reemplazar: la amabilidad y el encanto de su gente. Si esa característica se combina con aeropuertos modernos, eficientes, seguros y orientados al pasajero, cada tránsito por una terminal aérea puede convertirse en una experiencia armoniosa y en una invitación a regresar.