A fin de mejorar su desempeño, KLM anuncia una serie de medidas para mejorar su situación financiera y operativa. Pese a que la compañía reporta una mejora de los ingresos, el alza de los costos de equipamientos, personal y de tasas aeroportuarias obligan a tomar medidas.
La intención de KLM es conseguir un beneficio operativo en €450 millones o US$497 millones en el corto plazo. En línea con los objetivos de Air France – KLM Group, las medidas deberían llevar a un margen de beneficio estructurar superior al 8% en el periodo 2026-2028.
El plan de mejora del desempeño que KLM busca implementar va de la mano con la renovación de flota estimada en unos US$1.000 millones. La llegada de nuevos aviones como los de la familia A320neo, A350-900 y Boeing 787-9 permitirá conseguir ahorros por la eficiencia en combustible.
Además del aumento de costos, KLM señala que la crisis provocada por las restricciones de viaje en 2020 todavía persiste. Tal como se adelanta en la presentación de su programación para el invierno del hemisferio Norte, la capacidad todavía no se recomponen, especialmente, en rutas asiáticas. A esto, se agrega los últimos conflictos geopolíticos que contribuyen a un aumento de los costos.
“Nuestros aviones están llenos, pero nuestra capacidad aún no ha vuelto a los niveles anteriores al coronavirus”, dice Marjan Rintel, CEO de KLM.
Con el fin de conseguir el desempeño esperado, KLM indica que está tomando estas y otras medidas para mantener su red y servicios para los clientes. Además, en la medida de lo posible busca proteger los puestos de trabajo en toda la empresa.
Medidas adoptadas por KLM
Para mejorar su desempeño, KLM establece una serie de medidas a fin de mejorar su productividad. La situación reconoce problemas que afectan a la industria aérea global como la escasez de personal técnico y de vuelo.
La línea aérea de los Países Bajos quiere incrementar la productividad laboral en un 5% para 2025. Ante el desafío de la falta de personal, señala que incrementará la automatización en distintas áreas y la reducción del ausentismo entre los trabajadores.
Debido a la escasez de pilotos, el plan de KLM es conseguir un mejor equilibrio entre los vuelos intercontinentales y los europeos. No se descarta la operación de menos vuelos a fin de reducir el impacto de la cadena de suministro en el área de mantenimiento.
Para ello, se están tomando medidas en el área de Ingeniería y Mantenimiento para reducir el número de cancelaciones. Si no hay resultados, la compañía estudia externalizar parcialmente el mantenimiento.
KLM también pospondrá todas las inversiones, salvo aquellas de seguridad laboral y cumplimiento normativo. El plan de flota todavía sigue intacto por el aporte que representa, pero no se descarta medidas adicionales.
A bordo de los vuelos, mejorará la oferta de productos con una nueva propuesta de catering ampliada. En paralelo, considera una optimización en el diseño de interiores con el objetivo de aumentar los ingresos en al menos €100 millones anuales.
Para aumentar la eficiencia de las operaciones aéreas, simplificará la organización buscando la generación de más sinergias a fin de eliminar gastos. En esa línea, se explorarán opciones para externalizar, desinvertir o interrumpir actividades que no contribuyan directamente a las operaciones de vuelo.
“Las medidas que anunciamos hoy contribuyen a aumentar nuestros ingresos y reducir nuestros costes. Esto fortalecerá nuestra posición de tesorería y mejorará nuestra gestión financiera”, señala Bas Brouns, CFO de KLM.
Finalmente, la línea aérea asegura que cumplirá sus acuerdos con el Gobierno y reducirá la contaminación acústica en el aeropuerto de Schiphol de Ámsterdam.