Por Ricardo J. Delpiano
![]() |
| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Después de ser el mayor operador mundial de aviones Sukhoi SuperJet 100 con casi una treintena de pedidos, la mexicana Interjet anticipa el retiro completa de esta flota para los próximos meses. La decisión genera una completa incertidumbre al futuro del programa ítalo-ruso que pretendía entregar una alternativa a las aerolíneas en los llamados mercados regionales.
Los inconvenientes de la flota SSJ100 no son nuevos en la industria y tampoco para la aerolínea mexicana. Además del retraso en las entregas en 2012, Interjet debió enfrentar una paralización de la mitad de esta flota en diciembre de 2016 por problemas en una pieza que ayuda estabilizar al avión, agregándose en los últimos meses la falta de la habilitación de un simulador previsto para 2015 pero que a fecha de hoy no se concreta, y problemas de abastecimiento de repuestos. Todo esto en su conjunto habría generado un incremento de costos y favorecido a la decisión de terminar con la flota. Entre medio, enfrenta la pérdida de un avión tras chocar con un puente de embarque en el aeropuerto Benito Juárez de Ciudad de México.
En septiembre, la empresa mexicana anuncia un recorte de su personal operativo que incluían a 40 pilotos y más de 100 tripulantes de cabina, además de técnicos de mantenimiento, principalmente habilitados en la flota SSJ100. En ese mes, se reporta que de 22 aviones sólo 12 estaban completamente operativos, con lo cual Interjet oficializa la decisión de reducir gradualmente los equipos SSJ100 indicando que aportaban apenas el 10,0% de los ingresos.
Recientemente, la firma ha anunciado un nuevo recorte, esta vez de rutas secundarias atendidas con la flota ítalo-rusa. De acuerdo con la empresa, los tramos suspendidos están aquellos desde Aguascalientes a Cancún, Monterrey, Puerto Vallarta; desde Guadalajara a Culiacán, Chihuahua, Hermosillo, La Paz, Veracruz; y desde Ciudad de México hacia Minatitlán y San Luis de Potosí. Según consta EnElAire con información de Flightradar24, sólo ocho SSJ100 están operativos a fecha de hoy. El resto de la flota detenida o fuera de servicio.
Mientras Sukhoi había indicado que se estaba trabajando en las soluciones de los problemas de abastecimiento y aseguraba que los equipos volverían a operar, lo cierto que es que el retiro es una realidad poco reversible. Estimaciones de la industria aérea mexicana indican que los aviones deben salir en un periodo de cuatro a cinco meses.
Mediante un comunicado emitido en septiembre, Interjet comenta haber alcanzado un acuerdo con el fabricante para “reestructurar temporalmente la flota actual y eventualmente cambiarla por la versión más avanzada del SSJ00”. Sin embargo, la decisión de compensar la baja de esta flota con la incorporación de 20 Airbus A320neo y A321neo en arriendo por encima de 35 aeronaves del pedido vigente, ponen lápida al futuro del avión regional. Estos equipos representarán un aumento de 3,6 millones de asientos en los próximos tres años.
Interjet justifica la decisión con la necesidad de buscar más eficiencias con un menor costo por asiento (CASK) al utilizar aviones de mayor capacidad, necesarios por la falta de slots en el saturado aeropuerto de Ciudad de México (AICM). La decisión cobra más fuerza luego de que el cuestionado plebiscito de consulta ciudadana del Presidente electo Andrés Manuel López Obrador estableciera la no continuidad de la construcción del futuro aeropuerto de Texcoco.
La salida del SSJ100 de la flota de la aerolínea mexicana favorecerá a una reducción de costos por la homologación de la flota con equipos de mayor fiabilidad y versatilidad con los cuales pueden atender todos los mercados en los que opera. Esto debiera impactar positivamente en el mejoramiento de los estados financieros y en la reducción de las deudas contraídas por temas de flota. Interjet ha tenido una inyección de capital de US$105 millones adicionales a los aportes previos.
Pero el caso de Interjet no es el único que refleja la incertidumbre que enfrenta el programa SSJ100. Brussel Airlines recientemente ha decidido poner término al uso de estos aviones por los problemas de mantenimiento que enfrentan. La compañía belga de propiedad de Lufthansa Group había adquirido en arriendo cuatro equipos de este modelo a CityJet los que serán reemplazados por Bombardier CRJ900. Se espera que en marzo todos los SSJ100 en Bélgica sean desprogramados.
Los problemas registrados y la falta de nuevos clientes con pedidos significativos son un duro golpe para la industria aeronáutica rusa que, en aviones comerciales, buscaba volver al mercado mundial con el SSJ100 como equipo regional o para rutas medias de baja densidad. Sukhoi quiere revertir esta escena con la carta de intenciones por 100 aviones de parte de Aeroflot, aerolínea que pareciera transformarse en sostenedora o salvadora del programa y no como un aporte. Los casos de Interjet y Brussels Airlines son emblemáticos dado que constituían referentes para posicionar a la aeronave en Occidente.
El caso del SSJ100 reafirma las escasas oportunidades que tienen los fabricantes más pequeños para posicionarse en el mercado. Problemas de confiabilidad técnica-operativa, servicios de post venta constituyen los principales desafíos para asegurar pedidos significativos que sean capaces de cumplir con las altas exigencias de confiabilidad, menores costos y eficiencias que buscan las líneas aéreas. Por ahora las iniciativas rusas o chinas de aviones de más de 50 asientos tienen en sus mercados locales su mayor y único apoyo.
