Plus Ultra confirma término de los vuelos a Santiago argumentando una “baja rentabilidad”

Por Ricardo J. Delpiano

Plus Ultra A340-300 (Juan Manuel Temoche)
Foto: Juan Manuel Temoche 

Tras ingresar al mercado chileno en julio de 2017, la emergente aerolínea española Plus Ultra suspenderá sus vuelos entre Madrid y Santiago, a partir del mes de marzo. Según indican a la prensa española, la justificación de la medida responde a una baja rentabilidad de sus operaciones “por una demanda débil” de la ruta, la que no sería suficiente para compensar los costos. De esta manera, la compañía sólo se quedaría con Madrid – Lima como única ruta regular en medio de lo que ellos llaman una organización de la estrategia operativa.


Plus Ultra ingresa a Chile con el objetivo de ofrecer una alternativa de viajes más económica a pasajeros que viajan entre España y Santiago, apelando al viajero del tipo V.F.R. (Visit Friends & Relatives), aprovechando una creciente comunidad española en el país y el mayor intercambio de viajeros. Pero más que su enfoque comercial, su salida guarda relación con la reducida capacidad ofrecida pero principalmente, con la baja confiabilidad derivada de la reducida flota que mantiene hasta el día de hoy para las operaciones que pretende realizar.

Si bien en medios españoles Plus Ultra niega cualquier relación con la desaparecida Air Madrid, a pesar de Julio Martínez, su vicepresidente ejecutivo, estuvo en el proyecto de la otrora línea aérea española, pareciera que la historia vuelve a repetirse aunque en una escala menor. Sus dos aviones Airbus A340-300 no son suficientes para cubrir la programación semanal con dos destinos ubicados a más de 12 horas de la base por tramo, obligando a disponer de un avión que ante eventuales contingencias normales, deriva en una cada cadena de retrasos que es difícil de solucionar. Lo anterior, no considera los mantenimientos programados a los que deben ser sometidos los aviones. Como consecuencia, se registran permanentes retrasos afectando la calidad del servicio y la relación con el cliente, que no es posible de atender con otras líneas aéreas por la falta de acuerdos.

La operación de Air Madrid fue el ejemplo más evidente de esa realidad, Si bien la compañía empezó relativamente bien con una oferta sencilla, una expansión desmedida sin inversión en material de vuelo adecuado para las rutas derivó en una red imposible de atender, generando un deterioro de la flota degradación de la operación y de la calidad del servicio, que llevaron a la firma a la bancarrota.

La falta de flota para la garantizar la operación y el cumplimiento de los itinerarios en todas sus rutas era un aspecto que anticipaban un impacto negativo en el corto plazo. Ya su vuelo inaugural a Chile, consideró un retraso importante de más de dos horas y en los pocos meses de operación a Santiago, debió recurrir a la compañía Privilege Style especializada en vuelos chárters y arriendos ACMI (o wet lease) para atender los servicios comprometidos a sus dos únicos destinos.

Como resultado de la reducida capacidad operacional y de una supuesta falta de un servicio adecuado de atención al cliente, la compañía no consiguió la confiabilidad de las agencias de viaje, segmento de la industria con la que esperaban trabajar fuertemente, y tampoco supo ganar adeptos de manera directa con los pasajeros.

El último vuelo de Plus Ultra está programado para el día 12 de marzo. Por el momento, se desconocen intenciones de un posible retorno, aunque ejecutivos de la empresa se apresuran en indicar que volverían a abrir la ruta  a Santiago en la próxima temporada alta, tal como señalan al medio Preferente.com. Según datos de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) de Chile, la compañía transportó un total de 16.370 pasajeros en ambos sentidos entre Madrid y Santiago, con una participación de 0,2% respecto al total de viajeros en vuelos internacionales. Se estima que al cierre de sus vuelos alrededor de 18.000 pasajeros hayan viajado con esta compañía en la ruta a Santiago.

La baja cuota de participación asegura que la salida de Plus Ultra del mercado aéreo chileno no será relevante, más que para los pasajeros afectados a quienes debe responder de manera adecuada, según la normativa vigente. El cierre de operaciones volverá a dejar a Iberia y LATAM como únicos proveedores de vuelos sin escalas entre las capitales española y chilena. No obstante, el pasajero continuará contando con alternativas por la oferta que hacen líneas aéreas como Air France – KLM, Alitalia, así como también Aeroméxico, Aerolíneas Argentinas y Avianca, que a través de sus respectivos hubs ofrecen Madrid como destino. Mientras tanto Air Europa y Norwegian son posibles candidatos a atender esa ruta, aunque por el momento no hay fechas de ello.

Plus Ultra asegura estar en una fase de transición, que por ahora está limitada a seguir sumando destinos. Si bien la ruta a Santiago se cierra, abrirá Caracas entre el 22 de mayo y 1º de julio, desde Madrid y Tenerife, además de estudiar la posibilidad de volver a La Habana desde Madrid vía Santiago de Cuba, en un código compartido con Cubana de Aviación (no confirmado con la empresa cubana). La ruta Madrid – Lima seguirá operando sin convenientes, siendo su único éxito en la operación regular.

La falta de inversión en flota a pesar de la disponibilidad de aviones de segunda mano, sigue siendo el tema pendiente en la aerolínea y que le impide generar confianzas entre sus clientes. Si bien en un principio, aseguraba que intentarían solucionar esta situación agregando más equipos A340-300 o A330 a los dos aviones iniciales, estos no se han materializado. Tampoco hay señales de eso en un futuro más inmediato.

Desde su creación, la historia de Plus Ultra se ha escrito con dificultad y también con polémicas. A la demora en la obtención de su Certificado de Operador Aéreo (AOC) tras varios intentos ante la autoridad aérea española, se agregan los constantes cierres de rutas como Santo Domingo, La Habana y ahora Santiago, además de denuncias de alzas imprevista de tarifas y relaciones conflictivas con tour operadores. Todo apunta hacia el mismo factor: la falta de aviones. Sólo en los vuelos chárter y arriendos ACMI ha conseguido un espacio y quizás, sea ese el mejor futuro para esta empresa aérea en el corto plazo. 
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