Norwegian reafirma planes expansión hacia Sudamérica y podría convertirse en la primera aerolínea híbrida en rutas a Europa

Por Ricardo J. Delpiano

Norwegian B787-8 front (Norwegian)
Foto: Norwegian

Mientras aún espera la entrega de los permisos correspondientes por parte del Departamento de Transporte de los Estados Unidos para sus filiales de larga distancia, Norwegian reafirma su interés por llegar a Sudamérica a partir de fines del año 2017. La expansión es considerada como un complemento al crecimiento que la aerolínea busca a través del Atlántico Norte pero que para la región representa una oportunidad por la introducción de nuevos modelos de negocios a estas rutas.


Según las últimas declaraciones Bjorn Kjos, CEO de Norwegian, la compañía pretende iniciar vuelos desde Barcelona hacia Sudamérica, comenzando con Buenos Aires (EZE) y luego con Santiago de Chile. El plan ya había sido esbozado dos años atrás cuando en 2014, el propio ejecutivo había indicado tal interés que también consideraba otros destinos en la región como Bogotá, Lima o Río de Janeiro (GIG).

Siguiendo la estrategia definida por la empresa y que ha tenido un escaso éxito desde el punto de vista legal o administrativo mas no comercial, la apuesta es aprovechar los lazos históricos, el tráfico V.F.R. y el turismo que tiene España con varios países de Sudamérica para armar su nueva red de rutas.

Norwegian aterrizó en España en 2003 a través de su compañía Norwegian Air Shuttle. Posee en ese país bases operativas en Alicante, Barcelona, Gran Canaria, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca y Tenerife Sur, desde las que gestiona su red conformada para 2017 por 151 rutas (136 intraeuropeas, cuatro a Estados Unidos, una a Israel y otra a Marruecos).

Para la expansión hacia Sudamérica, Barcelona y Madrid habían sido mencionadas como posibles bases desde las cuales se gestionaría la red de larga distancia por el Atlántico Sur. Si bien cualquiera de las dos ciudades son ideales, la Ciudad Condal pareciera tomar ventaja por la menor competencia existente en vuelos sin escalas y no contar con una aerolínea con servicios de larga distancia basada en esa ciudad, como ocurre en Madrid con Iberia. Además, Norwegian puede aprovechar el movimiento turístico existente en Barcelona para incrementar el tráfico con los países escandinavos.

A fecha de hoy, Barcelona tiene vuelos sin escalas hacia Bogotá, Buenos Aires (EZE), Lima (desde diciembre) y Sao Paulo (GRU), operados por Avianca, Aerolíneas Argentinas y LATAM, respectivamente. Si bien anteriormente, Iberia pensó incluir vuelos desde esa ciudad a distintos puntos de Sudamérica como complemento a su red desde Madrid, no logró óptimos resultados suspendiendo la única ruta abierta (Barcelona – Sao Paulo) al poco tiempo.

De acuerdo con el ejecutivo, los planes de Norwegian no han variado desde que por primera vez se anunciara la posible expansión lo que resulta positivo y entrega seriedad a sus planes. De concretarse, la compañía noruega se perfila como la primera línea aérea con un modelo híbrido de negocios en realizar vuelos entre Europa y Sudamérica, llevando el segmento de bajo costo y tarifas bajas (LCC) a estas rutas dominadas históricamente por las aerolíneas “tradicionales”.

El modelo híbrido de negocio de las líneas aéreas es una derivación del segmento LCC, popular en vuelos de corto alcance, que se ubica como un intermedio entre este y el servicio tradicional de aerolíneas (legacy). En el último tiempo, ha sido elegido por muchas compañías para adecuar su estructura ante una mayor competencia, una demanda más sensible al factor precio o simplemente para atender rutas con alto tráfico turístico, generalmente menos exigente en cuanto servicios que otros tipos de pasajeros. Lo interesante de este tipo de negocios es que ha permitido llevar el segmento LCC a las rutas de larga distancia, algo que antes no había sido posible de conseguir. En el caso de Norwegian, fue seleccionado para sus vuelos de larga distancia hacia Asia y Estados Unidos, utilizando sus aviones Boeing 787 equipos con los que volaría hacia Argentina y Chile, como a posibles otros destinos en la región.

Si Norwegian concreta su plan de expansión hacia Sudamérica, se convertirá en la primera aerolínea en llevar el negocio LCC a los vuelos de larga distancia (en este caso hacia Europa) y generará una mayor presión en la competencia por el descenso de los precios y los yields, desafíos que se sumarían al significativo aumento de la capacidad de los últimos años producto de la introducción de nuevos aviones con mayor cantidad de asientos, más frecuencias y llegada de nuevos operadores.

Norwegian es la marca de un holding que involucra distintas empresas relacionadas con la aviación que van desde el transporte de pasajeros hasta compañías de arriendo de aeronaves. En el caso del transporte posee varias filiales, como Norwegian Air Shuttle encargada de los vuelos dentro de Europa, o las firmas en Irlanda e Inglaterra para vuelos de larga distancia. En términos generales, es la tercera mayor compañía del tipo LCC de Europa, con aproximadamente 5.500 empleados, más de 400 rutas en más de 130 destinos en Euroa, África, Medio Oriente, Asia, Estados Unidos y el Caribe.
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