En medio de una situación financiera compleja, Paranair se verá forzada a suspender todos sus vuelos de manera temporal. Desde el 30 de septiembre hasta el 12 de octubre, la compañía paraguaya no efectuará servicios debido al mantenimiento del único avión operativo que posee.
Paranair se encuentra en una situación financiera delicada lo que la ha llevado a reducir operaciones y reevaluar planes de expansión. Como reflejo del escenario por el que atraviesa, tiene detenidos dos de sus tres Mitsubishi CRJ200.
Debido al chequeo de mantenimiento del único CRJ200, Paranair no tiene otra opción que suspender los vuelos. La compañía destacó que la decisión no es fácil, pero responde a una medida para continuar garantizando la seguridad de las operaciones.
Paranair indicó que mientras los vuelos estén suspendidos, el personal ejecutará tareas de mantenimiento acorde con los requerimientos establecidos por el fabricante. Agregó que los vuelos se retomarán el 13 de octubre.
Se trata de la primera ocasión en que Paranair se ve obligada a suspender los vuelos por este motivo. Desde que inició operaciones viene manteniendo una operación casi sin interrupciones significativas, sin embargo, la falta de aviones operativos la obliga a adoptar medidas de contingencia.
Desde la empresa ya han señalado que han notificado formalmente a las agencias de viaje y a los pasajeros afectados. De esta manera, estarán gestionando la reprogramación de los itinerarios de los viajeros.

Un reflejo de su crisis
Paranair es el segundo operador aéreo en Paraguay después de LATAM. Cuenta con una red que conecta Asunción con Buenos Aires (AEP), Jujuy, Salta, Santa Cruz de la Sierra y Montevideo. Desde la capital uruguaya opera vuelos a Salto y Rivera.
La flota está conformada únicamente por tres CRJ200 con capacidad para 50 pasajeros. Aprovechando la salida de aviones de flotas de otras aerolíneas, Paranair incorporó estos aviones por su bajo costo de adquisición y disponibilidad inmediata.
Sin embargo, estos cuentan con alto costo por asiento-kilómetro (CASK) lo que le deja un menor margen para competir. La compañía debe decidir entre vender a tarifas altas para cubrir los costos o un promedio acorde con la competencia lo que compromete los ingresos. Sin un mecanismo adicional de financiamiento, la operación puede complicar la sostenibilidad financiera. Otras pequeñas aerolíneas que han operado equipos similares como la desaparecida Amaszonas (Bolivia) se han visto afectadas por este motivo.
En los últimos meses, Paranair viene registrando una serie de cancelaciones y retrasos en vuelos, probablemente, debido a la falta de aviones. No se descarta que las contingencias hayan agravado sus finanzas. En Argentina, uno de sus principales mercados, la Provincia de Jujuy se encontraba estudiando la continuidad de los subsidios para operar en su aeropuerto debido a los continuos retrasos y cancelaciones. La situación hizo que no fueran posibles los vuelos previstos a Iquique.
Competencia toma ventaja
La crisis de Paranair está siendo aprovechada por la competencia. Hace algunas semanas, LATAM anunció un fortalecimiento de la base en Asunción de su filial paraguaya con nuevas frecuencias y una nueva ruta.
Entre los reforzamientos inmediatos están el incremento de operaciones en las rutas Asunción – Sao Paulo (GRU) y Asunción – Lima. Para el primer trimestre 2027, comenzará a volar entre Asunción y Montevideo, oferta que impactará uno de los tramos principales de Paranair.