Después de varios años de retraso y unos días más de las estimaciones, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos entregó a Boeing la certificación para el B737-7. Se trata del modelo de menor capacidad de la familia B737 MAX (hasta 160 pasajeros) y allana el camino para la certificación del B737-10.
Con la entrega de esta certificación, la FAA permite a Boeing iniciar las entregas del B737-7 que tiene a Southwest como principal cliente con 291 encargos. Se espera que los primeros aviones pasen a la aerolínea en las próximas semanas lo que permitirá comenzar con los reemplazos de los B737-700.
La FAA comenzó a realizar las pruebas del B737-7 en 2018. Sin embargo, el proceso de vio interrumpido por los accidentes de Lion Air y Ethiopian que forzaron a la autoridad a detener a la producción del B737 MAX. Tras el retorno al servicio de los B737-8/-9, el B737-7 y, posteriormente, B737-10 se sometieron a pruebas adicionales por el sistema de antihielo de los motores. CFM LEAP-1B.
La FAA detectó que, en circunstancias poco frecuentes, el funcionamiento del sistema podría provocar un sobrecalentamiento en la zona de entrada del motor. Por consiguiente, aumenta el riesgo de desprendimiento de componentes que eventualmente podrían impactar el fuselaje. Ante esto, exigió a Boeing modificaciones a los. B737-7 y B737-10.
Inicialmente, Boeing solicitó una exención argumentando que la probabilidad de ocurrencia era extremadamente baja. Sin embargo, en medio del intenso escrutinio sobre su cultura de seguridad y calidad, la compañía optó por retirar esa petición y desarrollar una solución definitiva.
Desde el fabricante señalaron que han trabajado con la FAA durante un proceso de certificación que duró varios años e incluyó extensas pruebas en vuelo y en tierra. Además, se incluyeron análisis de factores humanos y evaluaciones de seguridad de los sistemas.
"Quiero expresar mi profundo agradecimiento a todos los miembros del programa 737 MAX y del equipo de desarrollo, tanto actuales como anteriores. Diseñaron, construyeron, brindaron soporte y probaron otro avión excepcional. La certificación valida el rigor de su diseño y reconoce su determinación y resiliencia”, declaró Stephanie Pope, presidenta y directora ejecutiva de Boeing Commercial Airplanes.

Programa de certificación
Tras las modificaciones aceptadas por Boeing, el programa de certificación del B737-7 demandó casi 700 horas de pruebas de vuelo en 440 vuelos de prueba y unas 350 horas de pruebas en tierra. Junto con esto, se adjuntaron decenas de miles de páginas de documentación y numerosas horas de reuniones formales con la FAA.
El fabricante estadounidense asegura que con este proceso de certificación se ha logrado una comprensión más clara de los requisitos regulatorios. De esta forma esperan acelerar el desarrollo de nuevos aviones con un renovado énfasis en factores humanos, seguridad y calidad.
“Este es un hito trascendental y refleja el extraordinario esfuerzo de todo el equipo”, afirmó Chris Payne, vicepresidente y gerente general de los Programas de Desarrollo del B737.
Southwest espera los primeros B737-7
Desde la aerolínea de bajo costo estadounidense expresaron su satisfacción con la aprobación de del B737-7 por parte de la FAA. Ahora, esperan los primeros ejemplares para comenzar la renovación de la flota de menor capacidad.
Actualmente, existen cerca 30 unidades que estarían listas, pero todavía se desconoce una fecha exacta para las entregas. No obstante, con la aprobación de la autoridad estadounidense se espera que las entregas ocurran de manera rápida.
Para el resto del año, Southwest no tiene contemplado al B737-7 en sus itinerarios regulares. Se espera que los primeros aviones inicien servicio en 2027, más de una década después de la fecha originalmente prevista.