AeroPerú: la emblemática aerolínea de bandera del Perú que conectó las Américas

AeroPerú fue la aerolínea de bandera del Perú por más de dos décadas. Fue la mayor empresa peruana y su recuerdo sigue hasta nuestros días.
McDonnell Douglas DC-10 de AeroPerú
Fotografía: AeroIcarus

Más de dos décadas han pasado desde su desaparición, ero AeroPerú continúa ocupando un lugar privilegiado en la memoria colectiva del Perú y entre los aficionados a la aviación latinoamericana. La compañía fue durante años el principal símbolo de la aviación comercial peruana que, en su máximo esplendor unió a las Américas proyectando la imagen del Perú

Su legado ha sido tan importante que, desde su cierre en 1999, distintos grupos empresariales han intentado recuperar el nombre para devolverla a los cielos, sin éxito. La historia de AeroPerú refleja tanto el auge como las dificultades de la aviación en América Latina durante las décadas de 1980 y 1990, especialmente, en esta última cuando las antiguas compañías debieron adaptarse a nuevos competidores. Sólo unas pocas lo consiguieron, no fue el caso de la empresa peruana.

El nacimiento de la nueva aerolínea de bandera

La historia comienza el 22 de mayo de 1973, cuando el gobierno peruano crea AeroPerú para reemplazar a la desaparecida Aerolíneas Peruanas Sociedad Anónima (APSA). El objetivo era garantizar la conectividad entre las principales ciudades de un país caracterizado por una compleja geografía.

Su primer vuelo tuvo lugar el 3 de octubre de 1973 entre Lima y Cusco utilizando Fokker F-28. En su momento, estaban considerados entre los aviones más avanzados para operaciones domésticas en Sudamérica, especialmente, en pistas cortas.

Con el respaldo estatal, AeroPerú se consolidó rápidamente como la principal aerolínea peruana, enfrentando la competencia de Faucett. Su lema, “Trabajamos orgullosos para formar a un gran equipo y para llevar el nombre del Perú en alto”, resumía la misión de representar al país dentro y fuera de sus fronteras.

La expansión internacional

El crecimiento llegó rápidamente. En julio de 1974 inauguró su primer servicio internacional entre Lima, Santiago y Buenos Aires, coincidiendo con las celebraciones de Fiestas Patrias del Perú.

Para operar rutas de mayor alcance incorporó los McDonnell Douglas DC-8. Este avión permitió consolidar la naciente red internacional de AeroPerú llegando a destinos como Miami, Los Ángeles, Ciudad de México (MEX), Ciudad de Panamá, Bogotá, Caracas, Quito, Guayaquil, La Paz, Sao Paulo (GRU) y Río de Janeiro (GIG). Por cierto, las capitales de Argentina y Chile siempre fueron parte de la red.

Durante las décadas de 1970 y 1980, AeroPerú vivió uno de los períodos de mayor crecimiento de la aviación peruana. Aun cuando el concepto hub no estaba acuñado en la industria y la operación no siempre permitía conexiones fáciles como en la actualidad, la red hizo del aeropuerto Jorge Chávez de Lima como un importante punto de conexión regional.

La era del legendario Lockheed L-1011 TriStar

Uno de los capítulos más recordados en la historia de AeroPerú fue la llegada del Lockheed L-1011 TriStar. A fines de la década de 1970 y principios de la de 1980, la empresa peruana se convirtió en la primera y única aerolínea sudamericana en operar este avanzado avión de fuselaje ancho, considerado uno de los modelos más sofisticados de su época y competidor directo del Boeing 747.

La publicidad promocionaba la experiencia con el recordado eslogan: “¡Ven a volar a lo grande, en el Súper TriStar!”

Los TriStar fueron destinados principalmente a una de sus rutas más rentables: Miami – Lima – Santiago – Buenos Aires (EZE)

Sin embargo, su permanencia fue breve. Los elevados costos operacionales llevaron a la administración a privilegiar una flota más pequeña basada en DC-8 adquiridos a United Airlines. Posteriormente, se sumaron los Boeing 727-100, equipos considerados más adecuados para la realidad económica de la empresa y las operaciones en la región.

Privatización junto a Aeroméxico y CINTRA

Un punto de inflexión ocurrió el 16 de enero de 1993, cuando el gobierno peruano privatizó AeroPerú. La empresa fue adquirida por Aeroméxico, iniciando una profunda modernización operacional, comercial y de imagen corporativa.

Posteriormente pasó al control de CINTRA, holding mexicano que también administraba Aeroméxico y Mexicana de Aviación. Durante esos años nació la alianza “Alas de América”, considerada pionera en Latinoamérica al integrar: acuerdos de código compartido, entrenamiento conjunto, mantenimiento e intercambio de aeronaves.

Gracias a esta cooperación llegaron DC-10-15, B727-200 Advanced y posteriormente B757-200, reemplazando progresivamente los aviones más antiguos. A mediados de la década de 1990 AeroPerú operaba una de las redes internacionales más amplias de su historia, enlazando Lima con destinos en Sudamérica, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.

Boeing 757-200 de AeroPerú en Santiago de Chile. Fotografía: Alejandro Ruiz.

El accidente del vuelo PL603 y el inicio del declive

El punto de quiebre llegó el 2 de octubre de 1996. El vuelo PL603, un Boeing 757-200 que cubría la ruta Lima – Santiago, cayó al océano Pacífico pocos minutos después del despegue, causando la muerte de sus 70 ocupantes.

La investigación determinó que la causa fue un error de mantenimiento. Una cinta adhesiva utilizada durante labores de limpieza cubría los puertos estáticos de avión no fue retirada. Como resultado, tras el despegue no entregó información a los instrumentos, llevando a los pilotos a volar a ciegas.

Además del profundo impacto humano, la tragedia deterioró gravemente la imagen de AeroPerú y de la aviación peruana. La compañía enfrentó indemnizaciones superiores a US$70 millones, mientras la pérdida de confianza de los pasajeros agravó una situación financiera que ya era delicada.

Los últimos intentos por salvar AeroPerú

En medio de la crisis, AeroPerú intentó renovar su flota con B767-200ER y B737-200 Adv. Además, buscó establecer nuevos acuerdos de código compartido con Avianca y Servivensa para mantener parte de su red internacional.

En 1998, Delta Air Lines adquirió el 35% de la empresa con la intención de convertir a Lima en un importante centro de conexiones para Sudamérica. Fue la primera incursión de Delta en la región. Sin embargo, las pérdidas continuaron acumulándose y ni Delta ni Cintra encontraron condiciones para revertir la situación.

Posteriormente, surgieron conversaciones con American Airlines y Continental Airlines, ambas interesadas en la estratégica posición geográfica de Lima y en la extensa red internacional de AeroPerú. No obstante, el complejo escenario económico y político peruano, sumado a la creciente competencia de AeroContinente, impidieron concretar cualquier rescate.

El final de una época

El 10 de marzo de 1999, AeroPerú suspendió definitivamente todas sus operaciones, poniendo fin a 26 años de historia como aerolínea de bandera del Perú. Su desaparición marcó el cierre de una de las etapas más emblemáticas de la aviación peruana.

Aunque otras compañías asumieron posteriormente el liderazgo del mercado, ninguna ha logrado reemplazar completamente el simbolismo que AeroPerú representó para varias generaciones de peruanos. Pese a que hoy, LATAM, SKY y JetSMART, además de Star Perú surcan los cielos del Perú, el recuerdo del “Servicio Inca Imperial” sigue intacto.

A nivel latinoamericano, AeroPerú es símbolo de las emblemáticas aerolíneas de una región que buscó sortear las barreras de su geografía para brindar a sus ciudadanos conectividad con el resto de los países. Su pasado, hoy en los annales de la historia, sigue siendo de aquella empresa que dejó el nombre del Perú en los cielos con la esperanza de volar más alto.

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