En medio de las faltas de políticas públicas descarbonizar la aviación en la región, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) presentó el estudio para busca definir una hoja de ruta realista para avanzar emisiones netas cero al año 2050. El informe fue desarrollado con el respaldo técnico de ICF International, firma especializada en transporte, sostenibilidad y análisis estratégico.
El documento surge en un contexto donde la industria aérea global enfrenta crecientes presiones políticas, regulatorias, económicas y medioambientales. Sin embargo, América Latina y el Caribe presentan condiciones estructurales distintas que obligan a diseñar un camino propio.
“Existe un compromiso firme de la industria con alcanzar el Net Zero, pero también el reconocimiento de que América Latina y el Caribe enfrenta condiciones estructurales distintas. Por ello, es fundamental analizar con rigor las oportunidades y desafíos de la región para definir una hoja de ruta propia, realista y sostenible en el tiempo, teniendo en cuenta que la aviación no es un lujo, es un motor de desarrollo económico”, señaló Peter Cerdá, CEO de ALTA.
La industria insiste que la aviación latinoamericana es un motor económico para los países. Es responsable del 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) regional y del 2,9% del empleo.
El estudio se elaboró a partir de un análisis exhaustivo que incluyó revisión de políticas públicas, levantamiento de información país por país y reuniones con actores clave como Gobiernos, autoridades aeronáuticas, fabricantes y proveedores. Además, se realizaron visitas técnicas para obtener datos de primera fuente, lo que permitió construir proyecciones y escenarios confiables hacia 2050.
Renovación de la flota y eficiencia operacional: pilares para descontaminar
Entre los principales hallazgos, destaca la renovación de flota como una de las herramientas más eficaces para reducir emisiones. Actualmente, el 38% de la capacidad aérea en la región se opera con aviones de nueva generación, superando a mercados como Europa y Estados Unidos (con el 34%). Este avance ha implicado inversiones cercanas a los US$40.000 millones, reflejadas en la incorporación de más de 1.100 aviones.
Los fabricantes de aviones reconocen el progreso de la aviación latinoamericana en este ámbito. En la conferencia Wings of Change Americas, Arturo Barreira, presidente de Airbus para las Américas, destacó que la región es una de las que más ha invertido en la renovación de flotas.
Otro pilar fundamental es la eficiencia operativa, considerada la medida más inmediata y costo-efectiva. Según el estudio, optimizar rutas, reducir tiempos en tierra e incorporar tecnologías digitales podría generar una reducción de hasta el 11% en las emisiones. No obstante, su implementación requiere una coordinación efectiva entre Gobiernos, los aeropuertos y los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP, por sus siglas en inglés).

SAF y otras acciones
Uno de los puntos esenciales en la descarbonización son los combustibles sostenibles de aviación (SAF). Pese a la insistencia de la industria aérea, los países tienen un lento avance debido a la ausencia de políticas públicas que normen e incentiven la producción. Ante este escenario, las aerolíneas ya consideran otras alternativas como la compensación de emisiones de CO2, por mencionar alguna.
ALTA señala que los SAF es la solución más potente a largo plazo, aunque advierte importantes barreras. Su costo puede ser entre tres y doce veces más costoso que el combustible convencional, lo que, sin incentivos adecuados, podría incrementar el costo por asiento en hasta US$43 y reducir la demanda aérea en un 30%. A pesar de ello, la región tiene un alto potencial para liderar la producción global de estos combustibles gracias a la disponibilidad de materias primas.

El estudio también resalta el papel de los mercados de carbono como herramienta complementaria. América Latina y el Caribe concentran el 23% de los créditos de carbono emitidos a nivel mundial entre 2020 y 2024, pese a representar solo el 6,7% de las emisiones globales.
Dicho potencial está vinculado a la riqueza de sus ecosistemas. No obstante, todavía existen desafíos para cumplir con los estándares internacionales requeridos por la industria aeronáutica.
ALTA concluye que la región ya ha dado pasos concretos en la modernización de flota y que la eficiencia operativa ofrece resultados inmediatos. La organización advierte que para lograr las emisiones netas cero requerirá una transición progresiva, con políticas públicas claras, incentivos adecuados y una colaboración estrecha y efectiva entre todos los actores.