Restablecer las confianzas con los pasajeros: la misión que tendrán las aerolíneas del Medio Oriente

La resiliencia entre las aerolíneas del Medio Oriente se volverá a manifestar tras la crisis con Irán. La visión país de sus Gobiernos más la oferta harán que los pasajeros regresen.
Airbus A380 de Emirates en Dubái
Fotografía: Dubai Airports

A ocho días del ataque conjunto de los Estados Unidos e Israel a Irán, las aerolíneas del golfo Pérsico han comenzado a retomar sus operaciones normales intentando reposicionar al Medio Oriente como conector global. Una tarea no sencilla ya que las represalias tomadas por la República Islámica continúan complicando el reinicio de los vuelos.

La situación va más allá del golfo Pérsico. En la última década, las aerolíneas han posicionado al Medio Oriente como el eje conector del mundo. Si bien es un trabajo que comenzó en Dubái con Emirates, siguió con Qatar Airways en Doha y Etihad desde Abu Dhabi, otras aerolíneas también han asumido este protagonismo: desde Egyptair, por el oeste hasta Oman Air por el Este. El surgimiento de Riyadh Air en el Reino de Arabia Saudita es el último ejemplo de este auge de conectores globales.

En medio de una alta competencia, la paralización de los hubs en el Medio Oriente han sido golpe fuerte para las aerolíneas. Después de años de relativa calma -al menos en lo que ha operaciones se refiere- la tensión geopolítica las ha vuelto afectarlas en su imagen, algo que prácticamente, no se veía desde la Guerra Fría.

La incertidumbre en la región impuesta por los Estados Unidos e Israel también comienza a generar inquietud por su posible impacto en la demanda. En Occidente, donde las aerolíneas del Medio Oriente ganaron amplia confianza por su oferta de rutas y relación precio-calidad, muchos pasajeros podrían optar por cambiar de alternativa hacia las aerolíneas de Europa o del Lejano Oriente. En la semana, Cathay Pacific y Singapore Airlines experimentaron una “explosión de demanda” con los cierres en los Emiratos.

Qatar Airways A320 flota
Fotografía: Qatar Airways

Oportunidad para la competencia

Como toda crisis genera oportunidad, otras aerolíneas sin duda aprovecharán la incertidumbre en el golfo Pérsico y todo el Medio Oriente para posicionar su oferta. El momento podría ser oportuno, considerando la transformación que muchas empresas tienen en curso o ya realizaron.

Desde Europa, una de las aerolíneas que podría capitalizar el escenario es Turkish Airlines. Con su red global de más de 350 destinos y un hub en Estambul (IST), es uno de los competidores más desafiantes para las empresas del golfo Pérsico.

Más al sur está el crecimiento de Ethiopian. Desde su hub en Addis Abeba, la aerolínea se está convirtiendo en conector global alternativo que se expande año tras año. Uno de los próximos movimientos con su nueva flota es llegar a Australia abriendo otras opciones de viaje. Desde Sudamérica, por ejemplo, la aerolínea conecta desde Buenos Aires (EZE) hasta el Lejano Oriente, siendo una muy buena alternativa a explorar.

Las aerolíneas de India son otros actores que podrían aprovechar el escenario en el Medio Oriente. Actualmente, Air India -en pleno proceso de transformación- busca recuperar su rol de actor global, mientras que desde el segmento de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) IndiGo espera aportar con enlaces entre distintos pares de ciudades.

Aeropuerto Bole Addis Abeba conexiones
Aeropuerto de Addis Abeba, Etiopía. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Resiliencia

Tras la crisis en el golfo Pérsico y las restricciones temporales en los espacios aéreos del Medio Oriente, no hay dudas que las aerolíneas de esa región cuentan con herramientas para recuperar su posicionamiento como conectores globales. La resiliencia del sector se volverá a manifestar rápidamente. En ese sentido, la decisión de Irán de que no atacará más a sus vecinos es una señal positiva para la recuperación.

Emirates A350-900
Fotografía: Emirates

Entre los factores que impulsarán la recuperación está la visión estratégica que tienen los Gobiernos para posicionar a cada uno de sus países como plataformas de comercio a nivel global. Como parte de este enfoque, está la verticalidad en la toma de decisiones acompañada por empresas estatales o privados altamente alineados con la visión país.

A lo anterior, se suma una fuerte coordinación intersectorial entre autoridades, aeropuertos, aerolíneas y así actores del turismo, que permite reactivar rutas, campañas de promoción y operaciones logísticas de forma ágil. La reapertura parcial de los espacios aéreos en los últimos días fue un ejemplo de ello.

Paralelamente, la gran mayoría de las aerolíneas en el Medio Oriente mantienen una oferta de productos altamente competitiva y extensas redes globales que conectan Asia, Europa, África y Oceanía a través de sus respectivos hubs. En ese contexto, el precio también aparece como un factor clave para estimular la recuperación de la demanda con tarifas competitivas y estrategias comerciales destinadas a recuperar rápidamente el flujo de pasajeros.