Demanda aérea global se duplicará hacia 2050: los factores clave que impulsarán el crecimiento del tráfico de pasajeros

El crecimiento económico será el principal catalizador del tráfico aéreo de pasajeros en las próximas décadas. IATA proyecta que Asia y África liderarán el auge de la demanda al 2050.
Aeropuerto Tocumen Panamá, pasajeros, terminal 2
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Demostrando la resiliencia de la industria de la aviación, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) proyectó un crecimiento significativo del transporte aéreo pasajeros para las próximas décadas. El crecimiento económico será el principal motor que impulse la demanda en los próximos años, aunque también aparecen factores urbanísticos y del propio sector de las aerolíneas.

De acuerdo con las proyecciones a largo plazo, IATA estima que el tráfico mundial de pasajeros, medido en pasajeros-kilómetro (RPK), se duplicará con creces hacia 2050. De los 9 mil millones de personas que tomaron un avión en 2024, pasarán a 20,8 mil millones de pasajeros para 2050, medido en pasajeros rentados por kilómetro (RPK).

Las cifras numéricas implican una tasa de crecimiento anual compuesta de 3,1%. En su proyección, IATA considera escenarios más conservadores y también dinámicos. Dentro de esta perspectiva , también se incluyen el factor de crisis cada vez más frecuentes en el tiempo considerando el impacto global, más allá de la localidad.

IATA resalta que la aviación se seguirá expandiendo. Como consecuencia del crecimiento del tráfico aéreo para 2050, el mayor volumen de población podría derivar en nuevas propuestas comerciales para satisfacer la demanda o los gustos de las personas. El crecimiento también aumentará el aporte económico y social de la industria en los países.

“Las perspectivas para el transporte aéreo son positivas. La gente quiere viajar y, según todos nuestros escenarios modelados, se espera que la demanda de vuelos se duplique con creces para mediados de siglo. Esto es una buena noticia para el desarrollo económico y social global, ya que el crecimiento de la aviación impulsará oportunidades, incluyendo empleos, en todo el mundo”, dijo Willie Walsh, director general de IATA.

Crecimiento económico y expansión de la clase media

Uno de los principales motores de esta expansión será el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, especialmente en economías emergentes. El modelo econométrico de IATA identifica este indicador, ajustado por paridad de poder adquisitivo, como el factor más determinante en la demanda de viajes aéreos.

A medida que millones de personas se incorporen a la clase media global, particularmente en Asia y África, aumentará la propensión a viajar. Este fenómeno ya ha sido observado en mercados como China e India y se replicará en otras regiones en desarrollo, generando una base de nuevos pasajeros sin precedentes para la industria aérea.

Latinoamérica también debiera tener un rol importante a medida que más pasajeros se suben al avión. En la última década, el auge de la clase media impulsó los viajes en avión en la región de la mano de nuevos modelos de negocios de las aerolíneas. Las compañías de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) contribuyeron de manera importante por la estimulación de la demanda a través del precio, tendencia que también se extendió después a las aerolíneas más tradicionales (legacy).

Pasajeros a bordo de un vuelo de SKY
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Demografía y urbanización

El crecimiento poblacional y la urbanización también jugarán un rol central. Las regiones con mayor expansión demográfica, como África, mostrarán algunas de las tasas de crecimiento más altas del tráfico aéreo.

Según IATA, el mercado dentro de África liderará la expansión con una tasa de crecimiento compuesta del 4,9%, reflejando tanto el aumento de la población como la mejora en la conectividad. La urbanización, por su parte, facilita el acceso al transporte aéreo al concentrar la demanda en grandes centros urbanos, donde las infraestructuras aeroportuarias pueden desarrollarse con mayor eficiencia.

En África el crecimiento de la urbanización del “Gran Cairo” (El Cairo + Giza) es un ejemplo del desarrollo urbano de megaciudades. El Cairo tiene actualmente un aeropuerto principal hub, pero el aumento de la población ha llevado a desarrollar una segunda terminal aérea al oeste de la capital en la localidad de Giza (aeropuerto de la Esfinge) con servicios de las LCC, principalmente.

Desarrollo de infraestructura y conectividad

El crecimiento proyectado no será posible sin una expansión significativa de la infraestructura aeronáutica. Los aeropuertos, sistemas de navegación aérea y flotas deberán adaptarse a una demanda creciente, especialmente en mercados emergentes.

Para IATA, el crecimiento de la infraestructura es algo fundamental y que viene insistiendo desde hace años ante los Gobiernos. Para ello, no sólo hace falta construir y mejorar los aeropuertos, sino contar con marcos regulatorios que faciliten la inversión y el acceso a los mercados. Si bien no se menciona específicamente, los marcos regulatorios deben considerar medidas para responder rápidamente a los cambios de la demanda y preferencia de los viajeros.

Otro aspecto importante será la liberalización de la aviación. Esto, sumado con políticas que promuevan la competencia, será clave para estimular nuevas rutas y mejorar la conectividad global.

En las últimas décadas, más países han adoptado la política de cielos abiertos como base para impulsar el transporte aéreo, reconociendo así, el aporte dinámico que tiene la aviación al desarrollo económico y social de la población. Argentina es un ejemplo evidente de lo anterior. Después de pasar de un sistema proteccionista antiguo centrado en el Estado, el Presidente Javier Milei, marcó la inflexión de la aviación en ese país con una nueva regulación basadas en las libertades de mercado generando un crecimiento rápido tanto de la oferta como de la demanda.

Pasajeros en Aeropuerto de Santiago
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Costos operativos y transición energética

Otro factor relevante será la evolución de los costos, particularmente del combustible de aviación. Las proyecciones de la IATA consideran distintos escenarios de precios energéticos, así como el impacto de la transición hacia combustibles sostenibles de aviación (SAF).

Si bien la descarbonización del sector podría implicar mayores costos en el corto plazo, también generará oportunidades de innovación y de eficiencia operativa. La capacidad de la industria para equilibrar sostenibilidad y crecimiento será determinante para mantener la demanda en niveles elevados.

avión neutro medioambiente
Fotografía: Lufthansa Group

Cambio estructural tras la crisis del COVID-19

El informe también identifica un cambio estructural tras la crisis del COVID-19 y los adversos cierres de fronteras. A diferencia de crisis anteriores, el colapso del tráfico aéreo generó una brecha persistente respecto a la tendencia histórica, la cual no se cerrará completamente hacia 2050.

Sin embargo, esto no implica una debilidad en la demanda, sino una nueva trayectoria de crecimiento más moderada. De hecho, IATA indica que la tasa de expansión global ha venido desacelerándose desde el 6,1% anual entre 1972 y 1998, al 4,5% entre 1998 y 2024, proyectándose en torno al 3,1% hasta 2050. Esta moderación responde principalmente a la madurez del mercado.

Perspectivas regionales: Crecimiento concentrado en los mercados emergentes

El ritmo de crecimiento será desigual entre las regiones, lo que refleja las diferencias demográficas, la madurez del mercado, el desarrollo económico y el potencial de conectividad. En el escenario intermedio, se espera que Asia-Pacífico y África sean las regiones de mayor crecimiento entre 2024 y 2050, con tasas de crecimiento anual compuesto del 3,8% y el 3,6%, respectivamente. Se prevé que Europa y Norteamérica crezcan más lentamente, con un 2,5% y un 2,8%, respectivamente.

Las proyecciones del tráfico de pasajeros de IATA identifican los mercados de mayor crecimiento como dentro África (4,9%), África-Asia-Pacífico (4,5%), Asia-Pacífico-Oriente Medio (3,9 %), Asia-Pacífico – dentro África (3,9%) y África – Norteamérica (3,8%). Lo anterior, reafirma el efecto catalizador que tienen la inversión en infraestructura aeronáutica y marcos regulatorios en las regiones en desarrollo. Por el contrario, varios mercados centrados en Europa se encuentran entre los de menor crecimiento.

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