Ante la ausencia de un reembolso de un préstamo convertible otorgado en 2016, Azul Linhas Aereas demandó ante el Tribunal de Lisboa a TAP Air Portugal por €189 millones (US$217,6 millones). La aerolínea brasilera viene reclamando desde hace meses el pago de esta ayuda otorgada a la aerolínea lusa cuando estaba administrada por Atlantic Gateway, consorcio liderado por el empresario portugués, Humberto Pedrosa, y David Neeleman, fundador de Azul.
Azul consideraba que el pago de esta deuda debía solucionarse antes de que TAP Air Portugal iniciase su proceso de privatización. De esta manera, la venta parcial de la empresa portuguesa no se vería afectada por la incertidumbre que introduce el conflicto judicial.
El origen del conflicto se remonta a una inyección de capital de €97 millones que hizo Neeleman en 2016. Este financiamiento se estructuró como un préstamo convertible, lo que otorgaba a Azul la posibilidad de capitalizar TAP Air Portugal o exigir el reembolso con intereses preferenciales.
Sin embargo, la posterior reestatización de la aerolínea y la reorganización de sus activos —trasladados a la sociedad SIAVILO (antes TAP SGPS)— derivaron en el incumplimiento del pago. Según reportes de la prensa económica portuguesa, esta situación fue catalogada como un “default formal” luego de la última asamblea de obligacionistas, consolidando el deterioro de la relación financiera entre ambas partes.
Impacto en la privatización de TAP
La demanda judicial llega en un momento particularmente delicado. El gobierno de Portugal fijó para el 02 de abril como fecha límite para recibir ofertas no vinculantes por el 44,9% de la aerolínea. Hasta el momento, los competidores por el 44,9% de la propiedad de la aerolínea figuran Air France – KLM Group, IAG y Lufthansa Group.
No obstante, estos potenciales compradores han solicitado mayores garantías respecto a los pasivos de la aerolínea portuguesa. Un eventual fallo adverso en los tribunales de Lisboa podría afectar directamente la valoración de la compañía, estimada en torno a los €700 millones como base inicial.
Desde el Ministerio de Infraestructuras de Portugal se ha insistido en que cualquier comprador deberá asegurar el crecimiento del hub de Lisboa, además de la conectividad de ciudades como Oporto, Faro y las regiones autónomas. Pese a esto, la resolución de la demanda de Azul podría condicionar algunas cláusulas dependiendo de las condiciones de la compañía.
Un refuerzo para Azul tras el Capítulo 11
Para Azul, la recuperación de la deuda de TAP Air Portugal representa una inyección importante tras salir del Capítulo 11. La aerolínea completó recientemente su reestructuración en la cual redujo más de US$2.000 millones de deuda y otras obligaciones, como el arriendo de aviones. La compañía también asegura que tiene un mejor flujo de caja.
Los €189 millones permitirán reforzar su balance y acompañar a la compañía en medio del auge del mercado aéreo brasilero. Actualmente, Azul enfrenta una intensa competencia por parte de LATAM y GOL tanto en rutas domésticas como internacionales.