Aeropuertos alertan de una persistente presión financiera post 2020 y piden apoyo político para fortalecer su resiliencia

Según ACI, los ingresos de los aeropuertos no se han recuperado de igual manera que la demanda. Se pide un marco regulatorio que favorezca inversiones y la resiliencia.
Pasajeros en sala de embarque en Puerto Montt, Chile
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Pese a que los adversos cierres de fronteras por el COVID-19 quedaron atrás y la demanda de pasajeros sigue alta, los aeropuertos alertan que continúan con una situación delicada. Los escenarios geopolíticos altamente cambiantes, el aumento de los costos y las redes de rutas continúan imponiendo una fuerte presión financiera y operativa.

El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) publicó su último Informe de Economía Aeroportuaria e Indicadores Clave de Desempeño (KPI), señala que, pese a la recuperación del tráfico de pasajeros en 2024, los ingresos continúan siendo insuficientes. La situación pone en riesgo la operación y la sostenibilidad del modelo construido bajo escenarios distintos.

En 2024, los aeropuertos de todo el mundo atendieron a 9.400 millones de pasajeros, superando en un 4% los niveles de 2019. No obstante, los ingresos totales de los aeropuertos alrededor del mundo ascendieron a US$194.900 millones en 2024, situándose un 2,1% por debajo de los niveles de 2019 en términos reales.

“La demanda de pasajeros se ha recuperado por completo, pero los ingresos de los aeropuertos aún se están poniendo al día, lo que pone de manifiesto las presiones financieras a las que siguen enfrentándose”, declaró Justin Erbacci, director general de ACI.

Para el organismo, esta brecha subraya la importancia de contar con aeropuertos financieramente sólidos. En ese sentido, solicitaron marcos regulatorios favorables para facilitar las inversiones, necesarias para asegurar la conectividad y las operaciones. Asimismo, plantean el desarrollo aeroportuario también aporta al progreso económico y social de los países.

Una situación transversal

La presión financiera que enfrentan los aeropuertos es transversal. Si bien los cierres de fronteras desaparecieron, en los últimos años, las terminales aéreas se han visto afectadas a una serie de eventos adversos. Además, la recuperación de la demanda en muchos países no ha sido uniforme.

En consecuencia, el desequilibrio económico de los aeropuertos sigue siendo un desafío y pone en riesgo las operaciones. Chile es un caso, varias concesiones aeroportuarias como las de Santiago, Concepción, Puerto Montt y Arica han recurrido a las instancias correspondientes para buscar una solución o compensación a los efectos adversos producidos por las restricciones de 2020. Recientemente, el caso de Punta Arenas refleja que la situación sigue siendo preocupante, especialmente, cuando el tráfico de pasajeros domésticos está estancado y la situación país es compleja económicamente.

A mediados de 2025, los ataques de los Estados Unidos e Israel a Irán y las represalias impusieron cierres en los espacios aéreos en el golfo Pérsico que llevaron a la detención de importantes hubs. Desde el 28 de febrero 2026, la situación se ha vuelto compleja afectando a varios aeropuertos de la región. Si bien el conflicto puede aminorar, implicará que los pasajeros demoren en llegar.

Aeropuerto de Dubái terminal 3
Fotografía: Dubai Airports

Resultados financieros y perspectivas de los aeropuertos mundiales

Según el informe de ACI, los ingresos aeronáuticos, que representan el 54% de los ingresos totales de los aeropuertos, se mantuvieron un 3% por debajo de los niveles de 2019. Se prevé que su recuperación se haya conseguido en 2025.

Los ingresos no aeronáuticos comerciales, que representan el 37% de los ingresos totales, se mantuvieron un 9% por debajo de los niveles de 2019. Se proyecta su recuperación para mediados de 2026, pero el escenario en el Medio Oriente podría complicar las metas previstas a nivel mundial.

La rentabilidad global del capital invertido aumentó al 6,3% en 2024. Sin embargo, se mantiene por debajo del coste medio ponderado del capital, lo que indica la persistencia de las presiones financieras.

A partir de 2026, se prevé que los ingresos de los aeropuertos superen los niveles previos a 2020 y crezcan en consonancia con la demanda de pasajeros. Sin embargo, el ritmo de la recuperación dependerá de las condiciones de financiación, las presiones inflacionarias, los marcos regulatorios, la incertidumbre geopolítica y económica general.

“Dado que se prevé que la demanda mundial de viajes aéreos crezca con fuerza en las próximas décadas, los responsables políticos que toman las decisiones deben apoyar marcos regulatorios que permitan a los aeropuertos fortalecer su resiliencia financiera e invertir en la infraestructura necesaria para mantener la conectividad y el crecimiento económico”, declaró Erbacci.

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