En medio de las celebraciones Patrias, las aerolíneas que operan en Chile realizaron un llamado a las autoridades para revertir el tráfico aéreo de pasajeros. A través de una declaración de la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA), el sector manifiesta su preocupación por la tendencia a la baja que presenta el tráfico aéreo del país.
De acuerdo con las cifras de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), son seis meses en que el tráfico doméstico de Chile muestra caída. Sólo el tráfico de pasajeros asociado a la gran minería ha evitado que las cifras no sean significativas y han logrado contener la tendencia. Pese al impulso de los viajes internacionales, este sector muestra también menores crecimientos hacia agosto.
En lo que va corrido del año, Chile acumula un débil crecimiento en el transporte aéreo con un alza de apenas 3,2%. Hacia agosto, el tráfico doméstico tiene un aumento acumulado de 0,6%, mientras que el tráfico internacional un alza de 7,6%. Todas las cifras en comparación con el mismo periodo del año anterior. Desde la Asociación de Transporte Aéreo y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) también señalan del bajo desempeño de Chile.
“ACHILA reitera su disposición a trabajar de manera colaborativa con las autoridades, para identificar las causas de este fenómeno e impulsar medidas que estimulen la demanda, fomenten la competitividad y garanticen que más chilenos puedan acceder a los beneficios de la aviación”, señala el gremio de aerolíneas de Chile.
Durante los últimos 15 años, las aerolíneas en Chile han dinamizado el tráfico aéreo del país en vuelos domésticos e internacionales a través de la estimulación permanente de la demanda a través del precio. Esto ha estado acompañado por distintas “olas democratizadoras de la aviación” protagonizadas por las tres principales compañías chilenas y la dinámica competitiva que generaron.

Un llamado sin entrar en conflicto
En medio de un ambiente político altamente polarizado en Chile, las aerolíneas no mencionaron las causas externas del bajo desempeño del mercado. Conscientes de cumplir su rol con estar permanentemente estipulando la demanda, dejan abiertas los factores que están marcando la tendencia.
Los resultados que está mostrando el tráfico aéreo son reflejo del bajo desempeño de la economía y la percepción que tiene la población sobre los meses más inmediatos. Durante los últimos años, el crecimiento económico -principal impulsor de la demanda- en Chile ha sido bajo. Entre 2014 y 2023, sólo consiguió un escalamiento del 1,9%, cifra que disminuye considerando la percepción de la población. El desempeño bajo el actual gobierno no ha contribuido a revertir la tendencia.
Bajo el primer año del gobierno de Boric Chile creció un 2,4%, cifra que bajó a apenas 0,2% en 2023. En 2024, el crecimiento también fue bajo con apenas un 2,6%. Distintos economistas han cuestionado los resultados calificando que las autoridades “se conforman con lo poco”. Hasta el momento, no se vislumbra un cambio en medio de un escenario electoral.
La amenaza latente de un cambio de las reglas del juego también no ha aportado al país. A esto, se agrega factores que han condicionado diversos proyectos que ralentizan las inversiones.
“Si nos empiezan a cambiar las reglas del juego no hay ninguna posibilidad de crecer como país”, dijo en julio, Guillermo Correa, presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (ACHET).
El ejecutivo ha señalado que la burocratización de los proyectos (“permisología”) que se ha acentuado bajo la última administración política ha detenido el tráfico corporativo, uno de los catalizadores de la demanda. En Business Travel Expo dijo que la actividad del país ha estado bastante restringida.
El segundo llamado para impulsar la aviación
La declaración de ACHILA emitida antes de Fiestas Patrias es la segunda ocasión en que las aerolíneas se dirigen a las autoridades para impulsar el transporte aéreo. La primera ocasión ocurrió entre 2020 y 2022 cuando, la administración del Presidente Sebastián Piñera, colocó extensas y adversas restricciones que terminaron con el sólido crecimiento que tenía la aviación en Chile.
Sin embargo, es esta la primera ocasión en que el llamado apunta quienes dirigen el país fuera de un contexto de crisis. El comunicado coincide también cuando desde el Parlamento, se impulsan proyectos de Ley que amenazan con afectar el crecimiento de la aviación sin que repercuta favorablemente para los usuarios.
La aviación en Chile aporta con US$2.100 millones que equivalen al 0,6% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Se estima que junto con las actividades turísticas contribuyeron con un total de US$7,9 mil millones al PIB y a otros 211.900 puestos de trabajo. El turismo derivado de la aviación aporta US$1.200 millones al PIB del país y emplea a 35.300 personas.
“La aviación comercial representa un servicio esencial para los habitantes de Chile, dada su configuración geográfica y la ausencia de modos de transporte alternativos. Si continúa esta desaceleración, tiene el potencial de no solo afectar el desarrollo de la industria aérea del país, sino también el dinamismo de toda la cadena de valor asociada, que va mucho más allá de la industria aérea”, puntualizan desde ACHILA.