Sobrerregulación y nuevos impuestos: la turbulencia que amenaza la aviación latinoamericana

Aviación latinoamericana crece pese a incertidumbre, impulsada por mayor conectividad y cambios en el modelo de negocio. Sin embargo, la sobrerregulación y políticas adversas amenazan su desarrollo.
avión Boeing 777-300ER turbulencias
Fotografía: Santiago Díaz

En los dos últimos años, la aviación latinoamericana viene destacando por sus altas tasas de crecimiento en el tráfico de pasajeros. Pese a la incertidumbre económica y geopolítica actual, más el contexto que afecta a la industria aérea, la conectividad continúa en ascenso de la mano de aerolíneas que buscan ser más eficientes para competir.

De acuerdo con la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), las aerolíneas en la región movilizaron 237.061.670 pasajeros entre enero y julio 2025. En comparación con el mismo periodo del año anterior representó un crecimiento de 3,6%. Los vuelos internacionales tanto dentro como fuera de la región están impulsando el crecimiento.

Si bien la cifra es más moderada que meses anteriores, refleja que el dinamismo de la región continúa. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) muestra que la aviación latinoamericana continúa con una tendencia alcista. A julio reportó cifras importantes de 9,3% en la demanda y de 11,3% en capacidad (ASK). El tráfico internacional dentro de la región impulsa estos resultados.

Las cifras demuestran que la gente continúa viajando. Hoy, viajar no es un lujo es una necesidad para trabajar, estudiar, asistir a un congreso o a un centro de salud o simplemente recrearse.

Dicha realidad responde al cambio del modelo de negocios de las aerolíneas que hace prácticamente 10 años atrás cambiaron la forma de ver el negocio. Las estrategias de revenue management y la estimulación de la demanda a través del precio democratizaron los viajes aéreos. En algunos, un ticket económico en avión puede ser hasta más barato que trasladarse al aeropuerto.

Sin embargo, la aviación latinoamericana enfrenta amenazas inmediatas que ponen en riesgo esta democratización. Más allá de los desafíos tradicionales en infraestructura o la falta de homologación en las regulaciones, el oportunismo y las malas políticas públicas dificultan el despegue.

Politiquería de la sobrerregulación

Una de las principales amenazas inmediatas que enfrenta la aviación latinoamericana es la excesiva regulación y la colocación de impuestos. Pese a la democratización del transporte aéreo y su aporte a la economía, la clase política en varios países continúa viendo a la industria como una fuente inagotable de recursos.

Un común denominador que tienen los países de América Latina y el Caribe es la baja aprobación que la ciudadanía tiene de la clase política. Ante esta realidad, la industria es un candidato perfecto para lanzar nuevos proyectos de Ley que generen respaldo popular. De beneficios pocos, salvo para las arcas fiscales o el ego del parlamentario de turno. Brasil, Chile y el Perú, son una serie de países que tienen proyectos de Ley que buscan ampliar derechos sin medir los costos o establecer un exceso burocrático de regulaciones.

Un ejemplo de esto es Chile. Pese a que junto con la industria aérea se consiguieron cambios importantes en favor de los pasajeros aéreos en 2015 y 2021, seis proyectos de Ley buscan normar aspectos que ya están contenidos en los cambios al Código Aeronáutico.

“He leído varias veces los proyectos de Ley y conociéndolos me preocupa esta idea de sobre legislar”, señaló Lorena Arriagada, secretaria general de la Asociación Chilena de Empresas de Turismo (ACHET).

En Chile, uno de los proyectos alimentados por las expectativas que levanta en la población se denomina “Devuélveme Mi Pasaje”. Construido sobre supuestos falsos busca que las aerolíneas reembolsen los pasajes a los clientes hasta 8 horas antes de la salida del vuelo independiente de la tarifa y sin penalizaciones. La iniciativa amenaza con terminar con las tarifas económicas anticipando una reducción del mercado aéreo doméstico chileno.

Según la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) y IATA se podría ver una contracción de hasta 13,8%. La reducción del mercado aéreo generaría menos frecuencias y menor conectividad para Chile. Las ciudades más extremas y de menor demanda serán las más afectadas ya que quedarán sin servicios aéreos o con frecuencias muy reducidas a altos precios.

Algo similar ocurre en el Perú. Dos iniciativas permitirían al Estado fijar precios de las aerolíneas. Los congresistas han colocado en riesgo de la libertad de elección de las personas al sugerir la eliminación algunos servicios adicionales como la selección de asientos o el equipaje. Se trata de otra acción que amenaza con poner en reversa el motor de la aviación peruana y también latinoamericana.

“El servicio de transporte necesariamente tendrá que incluir atributos que implican un costo adicional como la elección de asiento y un equipaje de cabina de hasta 10 kilogramos, por los que los pasajeros no están dispuestos a pagar más y que en muchos casos no son de necesidad para el pasajero”, señalaron en junio desde la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI) y otros gremios.

Brasil vive por estos tiempos un auge de su aviación doméstica. La baja de los precios de los pasajes está llevando a las aerolíneas a colocar más capacidad. LATAM, por ejemplo, está transfiriendo capacidad desde otros de mercados para atender el dinamismo que generan las bajas tarifas. Sin embargo, el alza del Impuesto de Valor Agregado (IVA) está colocando en riesgo ese dinamismo.

“El crecimiento del mercado brasileño es reflejo de una mayor inclusión y accesibilidad. Propuestas fiscales como la aplicación de un IVA del 26,5% sobre los boletos aéreos podrían poner en riesgo esa evolución y afectar la capacidad de millones de brasileños de seguir volando”, señaló Peter Cerdá, CEO de ALTA y vicepresidente Regional de IATA para las Américas.

Peter Cerdá, VP Américas de IATA
Peter Cerdá, CEO de ALTA y vicepresidente de IATA para las Américas. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Amenazando las oportunidades

Otra acción que está levantando preocupación en la aviación latinoamericana es la propuesta de castigar al pasajero en conexión. Por las economías que genera a la operación, el modelo hub-spoke es utilizado por muchas aerolíneas para desarrollar conectividad. Aeroméxico, Avianca, Copa Airlines y LATAM, entre otras lo utilizan permitiendo atender la mayor cantidad de ciudades.

Este modelo de negocios ha servido para aumentar la conectividad en la región considerando los desafíos demográficos y también políticos -como la falta de cielos abiertos-. El mecanismo ha permitido a muchos países posicionar su industria turística aprovechando el tráfico aéreo. Panamá es el gran ejemplo con el programa Stopover, una iniciativa que recientemente también comienza a replicar Bogotá.

Sin embargo, la política coloca en riesgo estas acciones. En el Perú, el Estado y la concesionaria Lima Airport Partners (LAP) acordaron el cobro de la Tasa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA) al viajero en conexión encareciendo los viajes por el Perú. Sólo el actuar del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte (OSITRAN) -ante instancias de la industria aérea- dejó temporalmente sin efecto esta medida. Según el organismo podría amenazar la competitividad del aeropuerto y del país.

En Panamá, un parlamentario propone cobrar US$10 a los viajeros en tránsito en Panamá. La medida genera una fuerte oposición en la industria aérea, así como también en los aeropuertos, organizaciones y empresas turísticas. Aproximadamente, el 70% del tráfico de pasajeros del aeropuerto de Tocumen de Ciudad de Panamá es de tráfico en conexión.

Pasajera solitaria en el aeropuerto de Santiago
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

¿Hay posibilidad de revertir este escenario?

La realidad de la política latinoamericana hace complejo un cambio en lo inmediato. La crisis de representación que afecta a la región impulsa a ampliar el uso de proyectos llamativos para generar apego de los políticos en la población. Por su naturaleza, la aviación está llamada a ser foco de este mal actuar.

Frente este escenario, la correcta información y la educación ciudadana son claves para continuar transmitiendo el valor de la aviación en cada uno de los países. Precisamente, parte de los orígenes que derivan en las incorrectas políticas públicas están en el desconocimiento o la desinformación de como funciona el transporte aéreo. Sólo de esta manera, se podrá mantener el motor que hace funcionar la aviación y con esto la conectividad e inclusión latinoamericana.

Desde la industria insisten en la cooperación público-privada como elemento clave. Sin embargo, la reaparición de problemas como falta de desarrollo de infraestructura aeroportuaria, de equipamientos, excesos de costos, sobrerregulación, entre otros factores, demuestra que todavía existe un largo camino por recorrer.

Desde ALTA, Cerdá enfatiza que reducir las barreras operativas, regulatorias y el buen diseño de políticas públicas son la clave para superar los desafíos. Sólo de esta manera, la aviación latinoamericana podrá despegar con más seguridad, eficiencia, competitividad, así como también sostenibilidad.