Durante esta semana, la estatal Mexicana recibió su primer Embraer E195-E2 de un total de 20 aviones encargados. Se trata del primer avión en su categoría de última generación que opera en México. Para la compañía y gobierno mexicano un hito en un intento de revertir la emblemática compañía aérea azteca, aunque ahora con otro propósito en una concepción mucho más ideológica que necesaria.
En efecto, la llegada de E195-E2 marca un hito en la compañía cuya flota está conformada por tres Boeing 737-800 transferidos de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM). Su tecnología y nuevos motores entregan ventajas considerables para la operación, mientras que su capacidad pareciera ser más adecuada para las rutas que atiende.
“El rendimiento, la economía operativa y el atractivo para los pasajeros del E2 lo convierten en el avión ideal para respaldar nuestra estrategia de crecimiento. Estamos entusiasmados de ofrecer este nuevo nivel de servicio y eficiencia a nuestros clientes”, dice Leobardo Bojórquez, director general de Mexicana.
Cuando disponga de un nuevo considerable de nuevos aviones, Mexicana debiera ir devolviendo los B737-800 a su operador. A futuro, la flota debiera estar conformada por 10 E190-E2 y 10 E195-E2.
Según datos de Embraer, el E195-E2 ofrecen un consumo de hasta 29% menos de combustible en comparación con aviones de antigua generación. Con un alcance de hasta 3.000 millas náuticas (5.556 kilómetros), la compañía puede atender todas las rutas en México con más eficiencia y capacidad.
Para Mexicana podría ser una oportunidad para operar con más eficiencia. Sin embargo, todavía no hay claridad para su futuro, pese a la forzada reestructuración de la red que ahora se basa en más rutas sin escalas desde Ciudad de México (NLU).
Pese a los nuevos aviones, Mexicana seguirá sin cambios
A más de un año de iniciar operaciones, Mexicana continúa enfrentando fuertes pérdidas que demandan más gasto público. Las bajas tarifas o precios accesibles sin uno modelo de gestión de ingresos viable todavía entregan incertidumbres sobre la sostenibilidad de la compañía.
Controlada por una administración estatal a través del sector de Defensa, la aerolínea pierde millones de pesos mexicanos por la falta de ingresos propios y los altos costos de operación. Esto, pese a que cuenta con beneficios que no tienen otras aerolíneas. Por consiguiente, el sustento de Mexicana sólo se basa en el aporte de los ciudadanos a través de impuestos para financiar a una aerolínea que tiene un escaso aporte que tiene el país.
Si bien en un comienzo el objetivo es atender ciudades a las que no operan las otras compañías aéreas, en la práctica opera a los mismos destinos de alta demanda. Sólo unas pocas ciudades atienden con exclusividad (Ciudad Victoria o Palenque, por ejemplo).
La nueva aerolínea estatal responde a una concepción más ideológica que supone que el Estado es la solución a todos los problemas. Pese a la eliminación de algunos destinos y ciertas reestructuraciones de la red, la lógica comercial sigue siendo inexistente. Los nuevos aviones son un aporte a Mexicana, pero no la solución.
Bajo Scheinbaum no se esperan cambios
Ante las críticas por las cuantiosas pérdidas, la Presidente de México, Claudia Scheinbaum, defiende la creación de su antecesor. Al recibir el primero de los nuevos aviones de Mexicana, insiste que el modelo es ofrecer “tarifas accesibles” a distintos destinos. En ese sentido, sólo se anticipa que serán los ciudadanos que continuarán financiando a una aerolínea en un país con una extensa conectividad aérea hasta que otra administración decida terminarla o la empresa sea imposible de sostener.
“Esta línea aérea debe llegar a los lugares donde las comerciales no llegan o cobran precios altísimos”, subraya la Presidente de México.
Para la máxima autoridad mexicana, la aerolínea también es una capacidad de respuesta de la Defensa para evacuaciones de personas, traslado de personal, alimentos o insumos, rol que cumplen las Fuerzas Armadas. En su discurso, Scheinbaum reafirma su concepción ideológica en la aviación al afirmar que la nueva Mexicana “es una declaración de principios”.