Mexicana suspende rutas en medio de un panorama poco alentador

La estatal Mexicana enfrenta un comienzo de año turbulento. A la cancelación de rutas, se agrega un adverso panorama financiero.
Mexicana B737-800
Fotografía: Gobierno Quintana Roo

La estatal Mexicana parece no despegar.  A un año del inicio de operaciones, muestra un reducido cumplimiento de operacional y suma problemas de rentabilidad que complicarían la continuidad de algunos servicios. Como resultado, la aerolínea sorprende 2025 con una cancelación importante de rutas.

Desde hoy, 06 de enero, Mexicana suspende operaciones a las ciudades Acapulco, Ixtapa, Campeche, Guadalajara, Nuevo Laredo, Puerto Vallarta, Uruapan y Villahermosa. Las operaciones afectadas son todas aquellas operadas por TAR. Ante la falta de acuerdos con otras compañías, los pasajeros sólo tendrán derecho a un reembolso de los boletos aéreos adquiridos.

Mexicana no explica la cancelación de rutas que afectan al 50% de toda su red. Se infiere que la suspensión podría estar relacionada con una revisión del contrato con TAR en medio de dificultades financieras de la empresa.

En 2024, Mexicana se ve en la obligación de recurrir a TAR para atender rutas de baja densidad ante la imposibilidad de alquilar los 10 Boeing 737-800 prometidos por el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO, como se lo conoce en México). La compañía regional facilita dos Embraer ERj145 que complementan a los tres B737-800 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM).

Por el momento, se desconoce si la suspensión de rutas de Mexicana es temporal o de manera indefinida. Con la reducción de la red, la operación estará dedicada a conectar Ciudad de México (NLU) con Tijuana, Mazatlán, San José del Cabo, Guadalajara, Mérida, Tulum y Chetumal.

Inicios complejos

Desde el inicio de operaciones, Mexicana muestra comienzo turbulento. La principal condicionante es la dificultad del Estado mexicano para conseguir aviones, situación que se mantiene a lo largo de 2024.

Creada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en agosto 2023, Mexicana promete operar con 10 B737-800. Inicialmente, tres serían alquilados en septiembre de ese año y los restantes siete en octubre. De esta manera, podría comenzar a atender una red importante por todo México.

Para asegurar la puesta en marcha de la línea aérea, el gobierno indica que trabaja con Boeing para una asesoría técnica y elaborar el plan de negocios. Además, la alianza con el fabricante estadounidense sería clave en la obtención del Certificado del Operador Aéreo (AOC) y la capacitación de las tripulaciones de vuelo y personal de tierras.

Sin embargo, ello nunca ocurre. Ante la proximidad del inicio de operaciones, el Gobierno recurre a la FAM para asegurar la capacidad inicial. De esta manera, los vuelos comienzan el 26 de diciembre con dos B737-800 del transporte militar.

En un comienzo, Mexicana anuncia que su red de rutas estará conformada por 20 destinos. Con base en Ciudad de México (NLU) irá conformando gradualmente una red que incluya a las ciudades de Campeche, Chetumal, Uruapan, Monterrey, Puebla, Ixtepec y Tulum, su segunda base de operaciones. Otros destinos considerados son Acapulco, Cancún, Ciudad Juárez, Cozumel, Guadalajara, Hermosillo, Huatulco, Ixtapa – Zihuatanejo, La Paz, Los Cabos, Mazatlán, Mérida, Oaxaca, Puerto Vallarta y Villahermosa. También aparecen otras ciudades y localidades como Apodaca, Ciudad Victoria, Ciudad del Carmen, Ciudad Obregón, Colima, Loreto, Matamoros, Palenque, Nogales, Puebla y Tamuín.

Escaso cumplimiento operacional y adversos resultados financieros

Durante enero 2024, las operaciones de Mexicana en su primera semana alcanzan a las 37 frecuencias correspondientes al 9,8% del total previsto. La programación contempla unos 378 vuelos semanales con un promedio de operaciones mensuales de 1.647 y anuales de 19.764.

En su primer año de operaciones, Mexicana acumula poco más de 382.000 pasajeros. La cifra representa una cuota de 0,4% del mercado aéreo doméstico de México. Como resultado, el panorama financiero de la compañía es complejo.

Leobardo Ávila, director de la empresa estatal, dice que el movimiento de diciembre será más alto que los meses anteriores. Al cierre de 2024, comenta que transporta a más de 382.000 pasajeros con 7.217 vuelos realizados y una cobertura de 6 millones de kilómetros hacia destinos estratégicos como Tijuana, Mérida, Tulum, Ixtepec y Ciudad Victoria.

La alta competencia de las aerolíneas mexicanas por cantidad de rutas, frecuencias por día y ofertas, más la falta de aviones para construir un producto atractivo están entre los factores que explican el resultado. Se trata de un escenario advertido para la administración de AMLO al momento de crear la nueva aerolínea estatal.

Mexicana tendría pérdidas superiores a los MXP1.000 millones (US$49,1 millones) en 2024. El diario El Financiero ya cifra resultados adversos por MXP900 millones (US$44,2 millones) en los primeros nueve meses de operación. A principios de año, el diario asegura que la aerolínea estatal tendría pérdidas entre MXP2.316.603.110 (alrededor de US$113,9 millones) entre 2024 y 2029.

Nueva flota y posibilidad de recuperar rutas

La firma estatal espera recibir los primeros cinco aviones de un total de 20 Embraer E2. Según el acuerdo de compra alcanzado en junio 2024 con el fabricante brasilero, serían 10 E190-E2 y 10 E195-E2.

Según las últimas declaraciones de ejecutivos de la empresa el primer avión llegaría entre abril y junio, mientras los otros cuatro en el transcurso de 2025. A fin de año, la empresa contaría con cinco equipos propios. Con una mayor cantidad de aviones que en la actualidad, podría asegurar un mayor cumplimiento de la red de rutas y sumar más destinos.

Imagen de un E190-E2 de Mexicana. Fotografía: Embraer

Sin embargo, a la fecha no existe claridad sobre un plan de crecimiento para Mexicana. Por consiguiente, las especulaciones sobre la situación financiera no favorecen las proyecciones de a empresa, aun cuando logre de hacerse de nueva flota.

A pesar de ser aviones nuevos y altamente eficientes, los E190-E2 y E195-E2 cuentan con menor capacidad que los aviones de la competencia lo que supone un costo por asiento-kilómetro (CASK) más alto. Para compensar, la compañía debiera recurrir a tarifas más altas, atender las rutas que tengan una mayor demanda y disponer de una red de rutas superior a la actual.

Sin una estrategia adecuada de precios y de crecimiento la llegada de la nueva flota al momento no se estaría traduciendo en mejoras financieras. Por el contrario, se estiman más perdidas considerando los costos de adquisición de la flota, la capacitación del personal operativo y las políticas de bajos precios de parte del Estado hacia su compañía.

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