El escalamiento del conflicto entre Irán e Israel se suma a la creciente ola de desafíos que enfrentan las aerolíneas en 2025. Un alza en el precio del petróleo, interrupciones en la conectividad y nuevos costos para el transporte podrían colocar en riesgo las auspiciosas previsiones para 2025.
Al dar a conocer sus previsiones para el presente año, las aerolíneas señalan que los ataques mutuos de Irán e Israel forman de las amenazas geopolíticas que enfrentan. Como parte del nuevo orden global, conflictos locales tienen la capacidad de incidir globalmente.
El escenario que impone el conflicto entre Irán e Israel es de alta incertidumbre más allá de Medio Oriente. Un eventual involucramiento de más países podría complicar el panorama en múltiples frentes con consecuencias para los usuarios y la economía global.
Impacto en la conectividad
Desde los ataques a la Franja de Gaza a fines de 2023, la conectividad aérea en la zona se ha visto afectada, pero estaba restringida sólo a Israel -Tel Aviv, específicamente-. Con los ataques desplegados por el gobierno de Netanyahu, las afecciones a los vuelos se extienden a otros países de la región: Líbano, primero, ahora en Siria, Iraq e Irán.
En los últimos días, las aerolíneas están cancelando servicios aéreos a distintas ciudades en la zona del conflicto. Mientras Tel Aviv cierra su espacio aéreo, Egyptair suspende vuelos a Amman, Bagdad y Beirut, al igual que Qatar Airways lo hace a Teherán (IKA), Mashad, Shiraz, más reprogramaciones y otras afecciones a Bagdad, Erbil, Basora, Sulaymaniyah, Najaf y Damasco, por mencionar algunos ejemplos. Emirates cancela sus operaciones desde y hacia Irán, Iraq, Jordania y Líbano.
Otras aerolíneas también reportan cancelaciones y desvíos afectando a miles de pasajeros. Air France, Delta, Lufthansa y United tienen suspendidos los vuelos a Tel Aviv. También compañías regionales que operan en el área del conflicto están con interrupciones operacionales.
Los cierres de los espacios aéreos obligan a desviar rutas en un importante eje para la conectividad entre Occidente y Oriente. Países como Irán e Iraq son tránsito obligado para llegar hasta los Emiratos Árabes Unidos, India y el Sudeste Asiático. Ahora ese tráfico se traslada hacia el sur a través del Reino de Arabia Saudita y océano Índico. Como muestra, Air India desvía 16 vuelos a Europa y Norteamérica.
Para las aerolíneas el ajuste de rutas que deriva del conflicto de Irán – Israel se suma a los desvíos que ya se venían registrando en la zona entre India y Pakistán y en Asia Central. Se trata de un movimiento adicional de operaciones que representa más horas de vuelo, gasto en combustible y tripulaciones, lo que incide en un aumento de los costos. Las aerolíneas europeas serían las más afectadas.
Desde la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) señalan que resolución de conflictos como la guerra entre Rusia y Ucrania beneficiaría a las aerolíneas y los viajeros. Permitiría reconectar las economías desvinculadas y reabrir parte importante del espacio aéreo entre Oriente y Occidente reduciendo los costos operacionales.
Precio del petróleo: la principal amenaza para las aerolíneas del escalamiento Irán-Israel
Pese a la resiliencia de la industria aérea, el precio del crudo es una amenaza constante para la industria aérea. El escalamiento armado entre Irán e Israel amenaza con elevar el precio del petróleo pudiendo comprometer los costos de las aerolíneas. Si bien se tienden a estabilizar, refleja que el escenario es altamente incierto y volátil.
Tras un alza en los pasados días, los precios del petróleo Brent y WTI consiguen una cierta estabilidad. En el caso del primero, de un aumento a US$77,25 por barril se sitúa en US$73,39. Algo similar ocurre con el segundo indicador que termina situándose en US$72,07 por barril.
La disminución estaría respondiendo a que la producción de petróleo global no se habría visto afectada. Sin embargo, esto no logra bajar la incertidumbre. La alta volatilidad advierte impactos en distintos aspectos de la vida cotidiana y también para la aviación. Cabe recordar que el costo de combustible representa más de un 40% de los gastos de las aerolíneas.
En la última Asamblea General, IATA señala que las aerolíneas tendrán beneficios de alrededor de US$36.000 millones en 2025. La perspectiva supera a los resultados obtenidos por las aerolíneas en 2024, pero son ligeramente bajo la proyección de diciembre 2024 para este año (US$36.600 millones).
Willie Walsh, director de IATA, comenta que los beneficios están determinados por la baja del precio del petróleo. Sin embargo, afirma que los resultados son un “colchón estrecho” ya que apenas las aerolíneas ganan US$7,2 por pasajero.
“Sigue siendo un colchón escaso y cualquier nuevo impuesto, aumento de las tasas aeroportuarias o de navegación, caída de la demanda o regulación costosa pondrá rápidamente a prueba la resistencia de la industria”, advierte el director de IATA.

¿Posible aumento de los pasajes?
Todavía el escenario es incierto para anticipar un alza de los pasajes. Sin embargo, las variables que están en juego permiten anticipar que ese supuesto se puede volver una realidad inmediata por el incremento de los costos.
El alza va a depender del escalamiento del conflicto y de cuánto aumente el precio del petróleo. Si el precio del petróleo se logra contener, no debiera haber un impacto muy significativo, aunque no lo suficiente para impedir alzas en el valor de los boletos aéreos.