Perspectivas optimistas para las aerolíneas en 2025, pese al contexto geopolítico y comercial

Según las nuevas perspectivas, las aerolíneas tendrán un beneficio neto de US$36.000 millones. IATA habla de sólo un "colchón estrecho".
Willie Walsh, director IATA AGM2025
Willie Walsh, director de IATA. Fotografía: Ricardo J. Delpiano

A pesar de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre económica, las aerolíneas afrontan 2025 con perspectivas altamente optimistas. Para el sector es una señal clara de resiliencia, pero que sigue amenazada por los altos impuestos y regulaciones que no añaden valor

En Nueva Delhi, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), anticipa que el beneficio de la industria aérea alcanzará a los US$36.000 millones en 2025. La perspectiva supera a los resultados obtenidos por las aerolíneas en 2024 por US$32.400 millones, pero ligeramente bajo lo proyectado en diciembre 2024 para este año (US$36.600 millones).

El margen de beneficio neto subirá al 3,7%, frente al 3,4% del año anterior. También mejora la rentabilidad del capital invertido, que se sitúa en el 6,7%, un leve ascenso desde el 6,6% de 2024, aunque prácticamente sin cambios respecto a las previsiones anteriores. Las cifras son un indicativo de la resiliencia del transporte aéreo en un entorno económico y político complicado.

“El primer semestre de 2025 ha traído importantes incertidumbres a los mercados globales. No obstante, según muchos aspectos, incluido el beneficio neto, 2025 será un año mejor para las aerolíneas que 2024, aunque ligeramente por debajo de nuestras proyecciones anteriores. El mayor
impulsor es el precio del combustible para aviación”, dice Willie Walsh, director general de IATA.

Alta demanda de viajes impulsa las perspectivas de las aerolíneas

Uno de los principales motores de las mejores perspectivas de las aerolíneas es que la demanda de viajes sigue alta. En 2025, se espera que 4.990 millones de personas viajen en avión, un aumento del 4% respecto al año anterior. Sin embargo, la cantidad de viajes será menor a lo proyectado a fines de 2024.

La alta cifra en pasajeros transportados favorecerá un aumento de los ingresos a medida que las aerolíneas desarrollan nuevos modelos de negocios. Para 2025, se alcanzará un máximo histórico de US$979.000 millones, un 1,3% más que en 2024.

Dentro de estos ingresos, los obtenidos por el movimiento de pasajeros sumarán US$693.000 millones, con un incremento del 1,6% respecto al año anterior. Un punto altamente destacable es el crecimiento de los ingresos por servicios complementarios (ancillary revenues) en un 6,7% que generan US$144.000 millones. Como parte de su resiliencia, las aerolíneas han encontrado en este ítem la posibilidad de crear fortalezas frente a los ciclos económicos más frecuentes.

En el segmento de carga aérea, el volumen de mercancías se incrementará levemente hasta las 69 millones de toneladas, un 0,6% más que en 2024. No obstante, será menor frente a las 72,5 millones estimados anteriormente.

Un colchón estrecho

Pese a estos resultados alentadores, los márgenes siguen siendo ajustados. El beneficio neto estimado equivale a solo 7,20 dólares por pasajero y segmento, lo que deja a las aerolíneas vulnerables ante cualquier impacto externo.

“Sigue siendo un colchón escaso y cualquier nuevo impuesto, aumento de las tasas aeroportuarias o de navegación, caída de la demanda o regulación costosa pondrá rápidamente a prueba la resistencia de la industria”, advierte el director de IATA.

Dicha realidad debe ser un tema que los sectores políticos deben considerar cuando formulan leyes y regulaciones. En caso contrario, la cadena de valor que sustenta la aviación quedará amenazada. Actualmente, el transporte aéreo emplea más de 86 millones de personas y representa el 3,9% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

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