En pleno año electoral, el gobierno del Presidente Boric estaría reactivando anuncios para construir una extensión del metro al aeropuerto de Santiago. Una idea que en Chile no es nueva, ya que por las últimas tres décadas se viene mencionando la posibilidad de tener un sistema de transporte masivo hacia la principal terminal aérea del país.
Según el Diario Financiero, el anuncio del metro del aeropuerto de Santiago se realizaría durante la Cuenta Pública del Mandatario fijada para el 1° de junio. El trazado estaría pensado para conectar la futura Línea 7 del ferrocarril metropolitano -actualmente en construcción- con la terminal aérea a través de la estación “Huelén” en la comuna de Renca.
El proyecto probablemente considere más que un metro, una especie de tren ligero en superficie. La inversión representaría un monto de US$300 millones que eventualmente sería ejecutado a través del programa de concesiones. Por la serie de etapas que se deben cumplir, entre las que están los estudios de prefactibilidad, impacto medioambiental y viabilidad económica, los cuales pueden complicar la iniciativa.
Traslados al aeropuerto un costo de alto valor
La conectividad entre el aeropuerto de Santiago y la ciudad a través de un metro, ferrocarril suburbano o tren ligero es un tema pendiente que arrastra Chile. En parte, refleja la falta de visión de las autoridades del Estado que no han sabido anticiparse adecuadamente a la nueva dimensión que tiene el transporte aéreo en la vida diaria de las personas.
Por la acción comercial de las aerolíneas y sus nuevos modelos de negocios de estímulos a la demanda, los viajes en avión han disminuidos significativamente. Según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), los pasajes aéreos en Chile han bajado un 49% entre 2011 y 2023.
Hoy, llegar al aeropuerto desde Santiago puede ser más caro que viajar en avión si se considera una tarifa económica. Para muchos es una realidad inaceptable, especialmente, cuando el nivel de servicios del transporte no siempre son los adecuados.
Mientras las compañías de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) pueden colocar pasajes de hasta US$10, por dar un ejemplo, un traslado al aeropuerto supera con creces. El transporte en un taxi o transfer privado puede superar los US$30 por persona, valores que se reajustan al alza periódicamente. Si bien está la opción del transporte público, el sistema RED y de metro no siempre es confiable ante la irregularidad de las frecuencias y las habituales fallas que se reportan.
La llegada de nuevos operadores en traslados al aeropuerto no ha cambiado esta realidad. Más bien han mantenido los valores asumiendo que las personas ya han asumido los altos valores.

Metro al aeropuerto: proyectos no atendidos por parte del Estado
Entre los proyectos que se han presentado de metro al aeropuerto de Santiago está una extensión de un ramal de la estación “Pajaritos” de la Línea 1 donde funciona un terminal intermodal. También se ha considerado un tren ligero que pase por el parque industrial de ENEA adyacente al recinto aeronáutico y, recientemente, el proyecto de conectar la futura Línea 7 con la terminal.
En la realidad de Chile, cada cierto tiempo aparecen estudios y buenas intenciones al respecto, pero no han recibido la atención necesaria de parte del Estado. En 2008, por ejemplo, un proyecto de Cencosud incluía el desarrollo de un centro comercial y una disposición a financiar un tren al aeropuerto.
Cuando se comenzaron a preparar las Bases de Licitación (BALI) para la actual concesión del aeropuerto de Santiago bajo la primera administración de Sebastián Piñera, se indica que el aeropuerto no tendría un metro al menos hasta 2045. Recién a partir de 2030 se podrían comenzar a realizar estudios para su factibilidad.
“No está considerado ni para la primera etapa (2015) ni para la segunda (2030), sino que para la última (2045)”, indica en 2012 directora de Aeropuertos del MOP, María Isabel Castillo al diario La Tercera (27/10/2012).
Las opiniones de parte del Estado poco han cambiado con los gobiernos siguientes. Bajo la segunda administración de la Presidente Michelle Bachelet, el coordinador de concesiones del Ministerio de Obras Públicas, Eduardo Abedrapo, dice que se “está analizando una solución con la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE). Según el subsecretario de Transportes, Carlos Melo, los estudios para extender la red de metro o trenes ligeros indican que “no son rentables socialmente”.
Con el segundo gobierno del Presidente Piñera, no hay avances. La llegada de buses urbanos RED ocurre bajo la actual administración del Presidente Gabriel Boric.
Pedido de Nuevo Pudahuel
En 2019, la concesionaria Nuevo Pudahuel que administra el aeropuerto de Santiago pide al Estado incluir nuevos medios de transporte al aeropuerto poniendo énfasis en el tren ligero o un metro. Para el administrador, cualquier actividad que implique más movimiento de personas hacia o desde a las instalaciones del aeropuerto es funcional a su modelo de negocios.
“El crecimiento del aeropuerto se puede dividir en tres áreas: tráfico aéreo, proceso de gestión de pasajeros y el transporte terrestre hacia el aeropuerto. Tiene que haber un crecimiento transversal y en ese sentido, la llegada de una línea de metro o un tren ligero va ayudar a que más personas accedan al aeropuerto”, expresan desde Nuevo Pudahuel ese año.
El objetivo del concesionario es que el Estado incluya medidas adicionales que acompañen al crecimiento explosivo del transporte aéreo generando más y mejores alternativas de traslado desde o hacia la terminal aérea. De esta manera, se pueden descongestionar los estacionamientos a pesar del aumento importante de 3.730 a 5.800 plazas.
“Si bien estamos construyendo más estacionamientos, es fundamental que tengamos otros sistemas de transporte para un aeropuerto que va a ser referente en Latinoamérica y que está siendo número uno en cuanto a tráfico”, agregan desde la concesionaria.