Siguiendo las órdenes del gobierno central de China, las aerolíneas comienzan a devolver algunos aviones Boeing. La acción forma parte del aumento de las tensiones comerciales producto de la guerra arancelaria que desata el Presidente Donald Trump y las respuestas desde la administración que encabeza Xi Jingping.
Las devoluciones todavía no son significativas, pero podrían intensificarse a medida que los aviones encargados salgan de fábrica y las aerolíneas chinas compensen capacidad. El modelo más afectado son los B737 MAX, aunque también hay registros de devoluciones en los B787.
La semana pasada China ordena a sus aerolíneas no aceptar más aviones de Boeing como parte de una respuesta político-comercial al alza de aranceles impuesta por el Presidente Trump. El gobierno central chino busca presionar para detener la escalada de aranceles, afectando a uno de los principales exportadores estadounidenses como es Boeing.
China es uno de los principales clientes del fabricante estadounidense. La guerra comercial podría comprometer futuras entregas y pedidos. A corto plazo, las aerolíneas chinas tienen pendientes de entrega alrededor de 130 aviones, pero el número crece a más del doble en el largo plazo.
Primeras devoluciones de aviones por aerolíneas de China
Las primeras devoluciones de aviones que hacen las aerolíneas chinas a Boeing corresponden a las realizadas por Xiamen Airlines. Bloomberg reporta que algunos B737-8 ya han salido del Centro de Terminación y Entregas de Boeing en Zhoustan el 18 de abril con destino a los Estados Unidos.
Otra aerolínea que parece adoptar las directrices del gobierno chino es Junyeao Air. Algunos reportes indican que esa compañía decide retrasar entregas de B787-9, probablemente, en espera de una solución al conflicto comercial.
Para el resto de los aviones encargados todavía no hay una definición de su futuro. Todo dependerá del comienzo de las negociaciones y el fin de la escalada arancelaria. Boeing tiene previsto entregar 45 aviones a las aerolíneas chinas en 2025.
Fuera de China, el panorama está generando alta incertidumbre para la industria aérea. Además de las aerolíneas chinas, Delta ha señalado que no aceptará aviones Airbus que estén sujetos a aranceles.
B737 MAX en el centro de la crisis
El B737 MAX vuelve a estar en medio de las tensiones entre China y los Estados Unidos. El motivo está en el acuerdo que tiene Boeing con COMAC que incluyen la planta Zhoustan para las terminaciones y entregas de los aviones a las aerolíneas chinas.
Anteriormente, Beijing ya ha utilizado a este modelo para presionar a Washington. China es el primer país en decretar la paralización de los B737 MAX en 2019 y la última en reanudar las entregas y puesta en servicio en 2023. La guerra arancelaria anticipa que serán estos aviones los más afectados por la cantidad de pedidos.
Aerolíneas no descartan el momento
Como toda crisis genera oportunidades, Malaysia Airlines estaría en conversaciones con Boeing para aceptar los aviones que las aerolíneas chinas no reciban o devuelvan. Este escenario podría replicarse también en otras aerolíneas.
Los problemas en la cadena de suministro y huelgas -en el caso de Boeing- han demorado las entregas de los aviones obligando a las aerolíneas a reajustar capacidad o posponer planes de expansión. Los aviones que no serían aceptados por China podrían abrir oportunidades para otras compañías aéreas dependiendo de los escenarios para los próximos meses.