Tranquilidad es la que transmite Roberto Alvo, CEO de LATAM, ante los problemas en la cadena de suministro que afecta a la industria aérea. Para 2025, es una de las grandes amenazas que enfrenta el sector, pese a las proyecciones favorables entregadas para la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Desde 2020, las restricciones colocadas por los Gobiernos, los distintos eventos geopolíticos y problemas en algunos fabricantes de aviones, motores y componentes, está generado demoras en las entregas de aviones, así como retrasos en mantenimiento. Se trata de un problema del cual no vislumbra una solución inmediata.
Ante este entorno complejo, Alvo resalta la fortaleza de LATAM en la región y las proyecciones entregadas para este año. El crecimiento más moderado en comparación con 2024 se debe en parte a los inconvenientes que está teniendo la industria aérea.
“El año pasado publicamos nuestro de crecimiento de capacidad (ASK) 7% a 9% y ese incluye obviamente todo este problema de la oferta de aviones y de motores”, señala.
El detalle del guidance incluye un alza del ASK en Brasil entre 6% y 8%, mientras que en los mercados domésticos de países de habla hispana será entre un 4% y 6%. El segmento internacional tendrá un crecimiento del 7% a 9%, muy reducido en comparación del 15% y 16% lo que infiere la detención de algunos Boeing 787 que son más complejos de reemplazar respecto a la familia Airbus A320/A320neo.
Según Alvo, el panorama se irá vislumbrando según los ritmos de producción que entreguen Airbus y Boeing, así como los proveedores de motores y otros componentes. Al contrario de otros líderes de la industria aérea, observa un panorama más optimista.
Detención de aviones
Actualmente, LATAM cuenta con 345 aviones de pasajeros y carga. Dado que la flota está conformada en su mayoría por A320 (A320ceo), se ha podido mitigar el impacto de las inspecciones preventivas de los motores Pratt & Whitney PW1100G que equipan a los A320neo.
En el caso de los Boeing 787, el escenario es más desafiante. El retiro de aviones más antiguos y menos eficientes, la reducción de modelos en la flota de fuselaje ancho y conversión de B767-300ER a B767-300BCF (Boeing Converted Freighter) genera una mayor presión sobre los Dreamliners. A esto, se agrega las detenciones por retrofit de la Premium Business.
“Tenemos hoy en día algunos B787 en tierra, tres en este instante. En LATAM estamos cubriendo esa capacidad con wet leases”, señala Alvo. “En la flota A320, estamos con un poco menos de 10 aviones, también en tierra por falta de motores”.
Datos de la industria, muestran que al 02 de febrero hay cuatro A320 y siete A320neo fuera de vuelo. No está especificado si todos están afectados por mantenimiento preventivo de motores. En el caso de los B787, hay tres del modelo -8 sin operar.
Mitigación y estabilidad en la operación
Ante los problemas en la cadena de suministro, Alvo señala que LATAM viene trabajando desde hace meses para asegurar una capacidad. Para atender las operaciones de fuselaje ancho, se ha vuelto a recurrir al arriendo en wet lease de A330-200 de Wamos Air, cuyos contratos se han extendido hasta octubre 2025.
Para la flota de fuselaje angosto, se mantiene la operación de los A319 que operan en mercados como Brasil, Colombia, Ecuador y el Perú. Además, se está optimizando la operación de los A320 en rutas medias lo que ha implicado la creación de nuevas rutas.
“Nosotros el año pasado tomamos la decisión de extender la operación de los A319 y de algunos aviones que en principio íbamos a sacar para poder suplir los problemas de la cadena de suministro”, comenta el CEO de LATAM. “Esos aviones los vamos a seguir volando durante 2025”.
Otra acción para asegurar la estabilidad de la operación es la optimización de las operaciones con un mayor uso de la flota. En los B787, por ejemplo, rutas de larga distancias que antes sólo disponían de vuelos nocturnos en ambos sentidos pasan a una combinación de nocturnos con regreso diurno. También destaca las ventajas de la rotación de la flota entre las filiales de acuerdo con la normativa.
“Esto nos ayudó a tener una operación estable. A lo largo del 2024, vimos que funciona muy bien y creemos que va a seguir en el 2025”, expresa Alvo. “En resumen, nosotros estamos razonablemente tranquilos”.