Retrasos y cancelaciones en Flybondi llevan a las autoridades argentinas a actuar

En noviembre, el 20% de los vuelos programados de Flybondi tienen cancelaciones. Mañana vence el plazo para presentar un plan correctivo.
Flybondi flota en Aeroparque
Fotografía: Flybondi

Pese al aumento de capacidad, los retrasos y cancelaciones de vuelos continúan impactando negativamente a Flybondi. Se trata de un escenario que se va en aumento en los últimos meses y no entrega una perspectiva favorable de cara a la temporada de verano cuando muchos viajeros utilizarán los vuelos de esta empresa.

A fin de evitar problemas mayores, la Secretaría de Transporte insta a Flybondi a presentar con urgencia un plan correctivo de sus operaciones. En un plazo de 48 horas, la empresa debe presentar una serie de medidas para garantizar el cumplimiento de los itinerarios y reducir las cancelaciones, además de políticas de protección al usuario.

Las autoridades argentinas señalan que, sólo en noviembre, de los 1.991 vuelos operados por Flybondi, 384 sufren cancelaciones. Esto representa el 20% del total de operaciones aéreas. Además, indica que más de 700 vuelos son reprogramados.

El plan de acción correctivo de Flybondi deberá ajustar las solicitudes de vuelos que envía a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) a su capacidad operativa real. Lo que se busca es que no pueda ofrecer vuelos que no pueda garantizar ni operar efectivamente.

La ANAC asegura continuará labrando actas de infracción a las líneas aéreas por incumplimientos en la prestación de servicios. En caso de no cumplir con este requerimiento dentro del plazo establecido, Flybondi será objeto de un sumario, con la consecuente multa. En octubre, se cursa a Flybondi tres actas de infracción por cancelaciones de vuelos.

Motivos de las cancelaciones de Flybondi

Los problemas operativos que Flybondi viene reportando están en directa relación con la disponibilidad de flota y contingencias propias de la operación. Si bien la empresa anuncia la incorporación de aviones en arriendo wet lease o ACMI (arriendo de aviones más tripulaciones y mantenimiento), la operación no mejora dado que algunos equipos han presentado problemas en noviembre.

Hoy, Flybondi tiene 11 Boeing 737-800 operativos. Otros tres aviones están en mantenimiento (registros LV-HKN, LV-KAY y LV-KDR) y uno estacionado en el aeropuerto de Ezeiza (LV-KCD).

Con el fin de mejorar su operación, la línea aérea de bajo costo agrega dos B737-800 de la española Alba Star y tres Airbus A320 de Avion Express, todos en wet lease. En noviembre, los dos equipos españoles presentan problemas en su operación, uno con un problema en el tren de aterrizaje y otro con un motor. Actualmente, los dos equipos están en servicio.

En la industria aérea argentina concuerdan que la compañía enfrenta el problema de programar una cantidad de vuelos superior a la capacidad operativa. Se trata de un factor que se repite en algunas compañías ante la presión económica y los altos costos que gravan a la industria aérea. Por el momento, no hablan de negligencias ya que eso es materia de competencia de la autoridad aeronáutica.

Paralelamente, están los problemas en la cadena de suministro que afectan la disponibilidad de repuestos lo que hace que todos los trabajos tomen más tiempo del requerido. A esto, se suma la disponibilidad de dólares.

En septiembre, Lucía Ginzo, directora de Asuntos Corporativos de Flybondi, se refiere a que el tema cambiario sigue generando dificultades pese a las medidas tomadas por el gobierno. La falta de divisas dificulta el cumplimiento de las obligaciones.

A lo anteriormente mencionado, aparece la falta disponibilidad de aviones. Por los problemas en la cadena de suministro, existe una alta demanda de equipos de segunda mano para atender el número de viajes. Como resultado, algunas empresas se ven en la obligación de cancelar rutas o ajustar temporalmente sus operaciones. Los problemas de disponibilidad de dólares complican las negociaciones o el aprovechamiento de oportunidades.

La dimensión política

El complejo momento de Flybondi levanta preocupación entre las autoridades argentinas de cara a la temporada alta del verano. Para el gobierno, tener al segundo operador aéreo del país con serios problemas de cumplimiento de itinerarios no favorece a la agenda política de liberalización del transporte aéreo.

Precisamente, los retrasos, reprogramaciones y cancelaciones de Flybondi dan argumentos a los detractores del gobierno de que no es posible dejar en manos de privados la conectividad del país. Cabe recordar que Aerolíneas Argentinas está declarada como empresa sujeta a privatización.

Ante la situación de Flybondi, el Gobierno quiere mostrar a la población que las instituciones están funcionando. El ultimátum dado a la empresa busca eso. Además, asegura de que no existen diferencias de trato entre los operadores, independiente si es estatal o privado.

“La desregulación de los cielos y la política de Cielos Abiertos implementada por el Gobierno Nacional tiene como objetivo promover una mayor eficiencia en el sector aéreo, sin afectar el derecho de los pasajeros a recibir servicios de calidad, con el cumplimiento de los horarios y operaciones”, dice la Secretaría de Transporte. “El Gobierno Nacional no permitirá la prestación de servicios que perjudiquen a los usuarios”.

Daño a la imagen del sector

Asociado a lo anterior, los inconvenientes presentados por Flybondi también levanta preocupación entre los competidores. Temen que los usuarios -que desconocen el funcionamiento de la industria- generen una imagen negativa de la operación de las aerolíneas LCC.

En Argentina, los dos principales competidores de Aerolíneas Argentinas funcionan con un modelo LCC. Por lo tanto, los problemas de uno de estos que, además, es el segundo operador del país puede generar un impacto negativo.

Al anunciar el próximo incremento de capacidad, JetSMART busca diferenciarse de su competencia y tomar ventaja. Esto, pese a que en Chile la línea aérea también enfrenta situaciones complejas, especialmente, en 2023 y durante el primer semestre de este año.

“Nuestra forma de trabajar, orientada a la eficiencia operativa, nos permite acercar precios accesibles y vuelos confiables que en la actualidad registran una alta puntualidad y bajos niveles de cancelación, con indicadores superiores al promedio de la industria local”, señala Gonzalo Pérez Corral, country manager de JetSMART en Argentina.

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