Tras los gravísimos hechos acaecidos en la semana, Argentina establece cambios en los servicios de rampa en sus aeropuertos. Apoyándose en su desregulación, permitirá que sus Fuerzas de Seguridad puedan realizar este tipo de operaciones aeronáuticas en casos excepcionales. La medida adelanta polémica.
El miércoles 06 de noviembre, alrededor de 1.500 pasajeros quedan atrapados a bordo de 10 aviones en el Aeroparque de Buenos Aires tras una sorpresiva medida gremial de Intercargo que suspende por tres horas todos los servicios de rampa. La medida afecta a distintos vuelos, salvo a los de Aerolíneas Argentinas (que es atendido por Aerohandling).
El gobierno califica la acción como una “extorsión” y de “secuestro de personas”. Al quedar encerrados por tres horas, se instruye a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) asistir a los vuelos y a los afectados pasajeros.
Con base en ese actuar y aprovechando la desregulación del servicio de rampa en Argentina, ahora las Fuerzas de Seguridad podrán brindar todo tipo de handling en los aeropuertos del país de manera excepcional- De esta manera, se busca evitar daños a los servicios aéreos, a las empresas y, sobre todo, a los pasajeros.
Las Fuerzas de Seguridad podrán proveer los servicios de rampa cuando existan paros, paros encubiertos o medidas extorsivas, así como cualquier acción que perjudiquen a los pasajeros y el normal funcionamiento aeroportuario. De esta manera, las autoridades intentan bloquear cualquier acción de fuerza ante rol dominante de Intercargo en los servicios de rampa.
Para el gobierno de Milei, las acciones sindicalistas marcan un punto de no retorno en lo que se refiere a tolerancia de estas acciones. Las autoridades ya advierten de un posible cierre de Intercargo aprovechando la nueva normativa
Cuestionamientos a Intercargo
Hasta antes de la desregulación, todos los servicios de rampa en Argentina están a cargo de la empresa pública Intercargo. Las únicas excepciones son Aerolíneas Argentinas que tiene la atención de su filial en el rubro Aerohandling y American Airlines, además de Flybondi en el aeropuerto de Ezeiza de Buenos Aires.
Históricamente, Intercargo tiene un historial altamente político. En la década pasada, la empresa se hace famosa por estar dominada por La Cámpora y por la negación de servicios a LAN (hoy LATAM) Argentina y a las otras filiales del grupo chileno en su conflicto con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Según el gobierno, en lo que va del año Intercargo realiza 16 asambleas y cuatro paros que se traducen en la suspensión total o parcial de los servicios de rampa en Argentina. En cada medida de fuerza, obligan a las líneas aéreas a cancelar o reprogramar vuelos afectando enormemente a los usuarios.
“Las personas no podrán ser tomadas nuevamente de “rehenes” a causa de medidas gremiales ajenas a sus intereses”, señala la Secretaría de Transporte.
Preocupaciones sobre los servicios de rampa
Una de las preocupaciones que se levanta sobre la intervención de las Fuerzas de Seguridad en los servicios de rampa en Argentina es su habilitación. Por el rol que les compete, su tarea está relacionada con la vigilancia y acción oportuna ante amenazas en los aeropuertos, no para brindar servicios aeronáuticos como los de handling por lo que podría representar un peligro para la seguridad operacional.
Como en todo quehacer del sector, las habilitaciones para prestar un servicio aeronáutico la entrega la autoridad competente. En este caso, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). No está claro, si para las situaciones específicas que lleven a las Fuerzas de Seguridad a actuar contarán con un curso previo y la habilitación correspondiente.
Los servicios de rampa van más allá de cargar o descargar maletas o colocar las escaleras a un avión. Los trabajadores a cargo deben estibar o desestibar la carga de la aeronave, según peso y balance. También proveen energía a los aviones, agua y limpieza de sanitarios, además de trabajar como señaleros para el ingreso del avión a plataforma o durante el remolque (push back). Cada actividad está debidamente normada para lo cual se requiere su habilitación.
Las críticas son similares a las ocurridas en Chile en 2015. Durante el paro de funcionarios de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), las autoridades instruyen a personal militar (FACh, principalmente) realizar funciones como el control de pasajeros. Sin embargo, por la falta de preparación, se denuncia la violación de protocolos de seguridad en procesos críticos en los aeropuertos y la falta de servicios aeronáuticos esenciales.
Confianza en la desregulación de los servicios de rampa en Argentina
El gobierno de Argentina está confiado que la desregulación de los servicios de rampa en Argentina traerá frutos. El bloqueo a las medidas de fuerza gremiales que ponen en riesgo a las operaciones aéreas y a los usuarios más el nuevo escenario forzarán a Intercargo a cambiar. En caso contrario, también se ha anticipado un cierre.
Ahora, todo operador privado que quiera brindar estos servicios y cumpla con los requisitos tendrá la libertad para ingresar al mercado. Intercargo deberá competir como cualquier empresa. De esta forma, se generará mayor competencia y disminución de tarifas que favorecerán a los operadores aéreos y también a los usuarios.
La normativa se enmarca en el principio de “silencio positivo” con el objetivo de desburocratizar y agilizar todos trámites. Se refiere a que cumplido un cierto tiempo iniciado el trámite, y habiéndose verificado el cumplimiento de todas las condiciones operativas, técnicas y de seguridad; la autorización será automática con una duración de 15 años con posibilidad de renovación.
IATA y JURCA apoyan al gobierno
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (JURCA) reciben de manera positiva la decisión del gobierno argentino de desregular el servicio de rampa en todos los aeropuertos del país. Destacan que la medida permite el ingreso de nuevos actores y la facultad para que las Fuerzas de Seguridad puedan presentar servicios permiten dar continuidad a los servicios aéreos en situaciones excepcionales.
Para IATA y JURCA, la decisión del gobierno del Presidente Javier Milei atiende un pedido persistente de la industria aérea y de los usuarios.
“Esta norma es un paso más en la desregulación del transporte aéreo en Argentina, que busca asegurar el buen funcionamiento de un sector fundamental para la conectividad, la movilidad de las personas, el turismo y el comercio”, dice Peter Cerdá, vicepresidente de IATA para las Américas. “Los avances que se vienen realizando potencian un entorno transparente y equitativo para la industria y promueven los valores que facilitan la libre competencia y la eficiencia operacional en un mercado tan relevante como el argentino”.
IATA y JURCA destacan la importancia de que la implementación de esta norma se realice atendiendo a las necesidades de la industria para garantizar que los cambios introducidos permitan a las líneas aéreas operar de manera libre y eficiente en Argentina. Para ello, solicitan se tengan en consideración la participación consultiva de líneas aéreas, aeropuertos y demás actores de la industria en la implementación de la normativa.
“Queremos brindar nuestra experiencia para que Argentina pueda alinearse con las mejores prácticas mundiales en ground handling y con las Directrices Mundiales de Slots Aeroportuarios (WASG)”, agrega Cerdá.