Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Flybondi |
A menos de un año de haber iniciado operaciones, Flybondi, la primera línea aérea de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) de Argentina, enfrenta su primera gran turbulencia. En los recientes días, se hizo oficial la salida de su fundador Julian Cook tras estar dos años y medio como CEO de la empresa, además de la posible salida de Cartesian Capital ante la negativa de este grupo en continuar apoyando financieramente a la compañía.
El movimiento al interior de la firma argentina contrasta con la expansión y alta visualización conseguida como consecuencia de las acciones de marketing que realiza, además de las políticas de estimulación propio de su modelo de negocios. De hecho, los cambios internos se dan en forma paralela con la expansión internacional con las rutas desde Buenos Aires (EPA) hacia Asunción y Punta del Este.
Según El Cronista (21/12/2018), existirían tres fuentes ligadas a la industria aérea de Argentina que afirman que la situación financiera de la compañía no es la mejor y que junto con la búsqueda de un nuevo CEO, se espera la llegada de nuevos inversores para inyectar capitales frescos que den sostenibilidad al negocio bajo un escenario altamente desafiante. Ante la salida de Cook, es Andrés Vacarezza, quien se desempeñaba como CFO de la aerolínea, toma el mando de manera temporal.
A pesar de que Flybondi niega una situación de crisis ni la salida de Cartesian Capital, se afirma que se realizaron ajustes para adecuar la realidad de la empresa a la situación de la economía argentina, especialmente ante la devaluación de la moneda local frente al dólar. Por lo anterior, el punto de equilibrio se encuentra “más alejado” lo que obligaría a profundizar los ajustes que a su vez podrían afectar los planes de expansión, necesarios para generar eficiencias y economías de escalas propias del negocio.
Además del factor económico del país, Flybondi comienza a enfrentar una mayor presión competitiva en su mismo segmento, primero con la entrada de Norwegian Air Argentina al mercado y luego con el aterrizaje que prevé JetSMART en el transcurso de 2019. De estas tres compañías LCC/ULCC, Flybondi es la que se encuentra en una posición más débil tomando en consideración que detrás de las dos últimas existen grandes grupos inversores que blindan en parte a las futuras inversiones.
La primera LCC argentina opera actualmente 21 rutas que incluyen vuelos domésticos e internacionales a los dos destinos recientemente inaugurados (Asunción y Punta del Este). Su flota está conformada por cinco aviones Boeing 737-800 de segunda mano y distinta procedencia. A estos aparatos se sumaría un sexto avión, aunque algunas fuentes indican que no estaría del todo confirmado dado que formaría parte de las acciones para controlar la capacidad ante factores de ocupación que todavía no son favorables.
Las decisiones que adopte los accionistas de la empresa en las próximas semanas son claves para determinar los distintos escenarios de Flybondi, especialmente en cómo enfrentará un 2019 altamente competitivo y a la vez desafiante ante la actual situación económica trasandina. Entre los temas a abordar están consolidación de la operación actual con incremento de los pasajeros pagos y mejores factores de ocupación, generar eficiencias con una capacidad adecuada y definir los mercados a atender en forma inmediata que aporten significativamente a una mejora general del negocio.
Al ser la primera LCC en Argentina, la evolución que tome Flybondi trasciende más allá de los aspectos exclusivamente aeronáuticos. Su establecimiento, posterior inicio de operaciones y expansión, son considerados una especie de emblema para la llamada “revolución de los aviones” que promueve el Gobierno del Presidente Mauricio Macri. La preocupación no es menor, considerando los ajustes realizados por Andes Líneas Aéreas que se ha visto en la obligación de devolver algunos de sus aviones, la paralización de la nueva línea aérea regional LASA y una probable reorganización de operaciones de Avianca Argentina.
Al ser la primera LCC en Argentina, la evolución que tome Flybondi trasciende más allá de los aspectos exclusivamente aeronáuticos. Su establecimiento, posterior inicio de operaciones y expansión, son considerados una especie de emblema para la llamada “revolución de los aviones” que promueve el Gobierno del Presidente Mauricio Macri. La preocupación no es menor, considerando los ajustes realizados por Andes Líneas Aéreas que se ha visto en la obligación de devolver algunos de sus aviones, la paralización de la nueva línea aérea regional LASA y una probable reorganización de operaciones de Avianca Argentina.
