airBaltic se acoge al Capítulo 11: problemas financieros y de motores explican la medida

airBaltic se acoge al Capítulo 11 para su reestructuración financiera. Los problemas con los motores Pratt & Whitney determinaron parte de la medida.
airBaltic A220 tail
Fotografía: airBaltic

La aerolínea de Latvia, airBaltic inició voluntariamente un proceso de reestructuración financiera bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos. Una decisión que no sorprende en la industria considerando los problemas financieros que venía arrastrando en los últimos años.

La solicitud fue presentada hoy 14 de septiembre de 2026 ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York e incluye también a airBaltic Training y Baltijas Kravu Centrs. La intención es regularizar sus pagos, mejorar su estructura de costos y asegurar la sostenibilidad financiera en el largo plazo. El proceso podría extenderse hasta junio de 2027.

Entretanto, airBaltic resaltó que sus operaciones continúan con normalidad mientras la aerolínea se encuentre bajo el Capítulo 11. Tanto los vuelos, las ventas y todos los servicios continúan con normalidad. La aerolínea asegura que todos los boletos, reservas, vouchers y créditos existentes siguen siendo válidos por lo que los pasajeros no deben realizar ninguna gestión.

“Para nuestros pasajeros, las operaciones continúan con normalidad”, afirmó Erno Hildén, presidente y CEO de airBaltic.

El objetivo es mantener la operación mientras se implementa el nuevo plan de negocios. A través del proceso judicial se busca reducir el peso financiero de la compañía y construir una estructura de capital más sostenible.

Causas que la llevaron al Capítulo 11

La decisión de acogerse al Capítulo 11 llega después de varios años en los que airBaltic realizó una rápida transformación de su flota hacia un modelo compuesto exclusivamente por Airbus A220-300. Si bien esta estrategia permitió modernizar su flota, aumentó su exposición a los problemas que afectaron a los motores Pratt & Whitney, particularmente aquellos relacionados con componentes fabricados con metal en polvo.

La compañía es una de las más afectadas por los problemas de las inspecciones preventivas de los motores. Se trata de un problema que afecta a todas aerolíneas, especialmente, aquellas que cuentan con motores Pratt & Whitney en sus flotas A220 y de la familia A320neo.

Actualmente, airBaltic dispone de 56 A220-300, de los cuales 54 se encuentran en servicio y dos permanecen almacenados. Solo 15 son propiedad de la aerolínea, mientras que las restantes están bajo contratos de arriendo.

Hace unas semanas, la compañía ya había anunciado medidas para reducir su flota de A220-300. Además, decidió concentrar nuevamente su operación en Riga, su hub principal, como parte de un ajuste en su modelo de negocios.

A esta situación se suma la presión sobre su estructura financiera. A comienzos de septiembre, airBaltic alcanzó un acuerdo de financiación provisional con sus tenedores de bonos con el fin de buscar liquidez y fortalecer su balance.

Primeros compromisos

airBaltic sostiene que optó por el Capítulo 11 debido a la naturaleza internacional de sus obligaciones financieras y porque se trata de un mecanismo consolidado para la reestructuración de compañías aéreas. El procedimiento permitirá negociar con acreedores, arrendadores de aviones (lessors) y otras partes interesadas bajo protección judicial.

Como respaldo a su continuidad, la aerolínea obtuvo un compromiso para una financiación Deudor en Posesión (DIP, por sus siglas en inglés) de €350 millones por parte de Strategic Value Partners y respaldada también por Barclays, Hayfin Capital Management, Morgan Stanley y Oaktree Capital Management. El crédito contempla un interés equivalente a SOFR (principal índice de referencia internacional para financiamiento en dólares estadounidenses) más 8%, cercano al 12% a las tasas actuales, y requiere aprobación judicial.

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