Senadores impulsan proyecto para endurecer sanciones a pasajeros disruptivos en aeropuertos y vuelos en Chile

Senadores presentan proyecto para endurecer las sanciones a pasajeros disruptivos en Chile. Considera multas, penas de cárcel y prohibición de embarque. Aerolíneas valoraron la iniciativa.
Pasajero disruptivo
Fotografía: Imagen creada con IA

Chile podría endurecer las sanciones contra los llamados pasajeros disruptivos. Un proyecto de Ley presentado por los senadores socialistas Daniela Ciccardini, Daniza Astudillo, Juan Luis Castro, Gastón Saavedra y Alfonso de Urresti, busca establecer multas, penas de cárcel y denegación de embarque a quienes, por dichos o acciones, comprometan la seguridad en vuelos, en los aeropuertos o atenten contra los trabajadores aeronáuticos.

La propuesta recibió el respaldo de las aerolíneas. El sector destacó la iniciativa de los senadores en momentos que la región percibe un aumento de casos de pasajeros disruptivos, algunos con un alto alcance mediático.

En términos generales, un pasajero disruptivo es quien no respeta las normas ni sigue las instrucciones de seguridad, además de realizar insultos, agresiones, realizar declaraciones alarmantes, perturbar el orden y tranquilidad de los vuelos. Se pueden presentar a bordo de los aviones y en los aeropuertos.

Por su comportamiento, representa un riesgo a la seguridad ya que puede poner en peligro la integridad física de los otros pasajeros, la tripulación y también al avión. En los aeropuertos, puede dañar la infraestructura y equipamiento, además de alterar el servicio que se brinda.

La seguridad es la prioridad número uno en la aviación. Por ello, tanto aerolíneas como aeropuertos mantienen estrictos protocolos y tolerancia cero con los pasajeros disruptivos. Ante el aumento de casos piden una normativa más estricta.

Casos en alza

En la Asamblea General de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) se indicó que América Latina es la única región donde los “pasajeros disruptivos” van al alza. La situación es preocupante para la región y desde la Asociación adelantaron que la industria está trabajando para elevar las sanciones ante estos comportamientos.

“Las aerolíneas son muy claras: no toleraremos este tipo de comportamientos. Cada vez más aerolíneas están tomando medidas enérgicas contra quienes interrumpen los vuelos, incluyendo el cobro de los costes derivados de cualquier desvío”, dijo Willie Walsh, director de IATA.

Según datos de la industria 2024 se registró un incidente de pasajeros disruptivos por cada 392 vuelos en todo el mundo. El número fue ligeramente inferior al del 2023 cuando se reportaron 404 incidentes.

En América Latina, la situación ha ido creciendo. En el proyecto presentado por los senadores se mencionó que los incidentes por “pasajeros disruptivos” anotaron un alza del 120% durante 2025 alcanzando 280 episodios graves sólo en Chile. Durante el primer trimestre de 2026 se contabilizaron más de 70 casos asociados a este tipo de conductas.

Multas y cárcel para pasajeros disruptivos

La propuesta de los senadores contempla incorporar un nuevo artículo 185 bis al Código Aeronáutico, estableciendo la figura del “pasajero perturbador”. Se trata de una categoría que consideraría a quienes, dentro de un aeropuerto o a bordo de una aeronave, ejecuten conductas que alteren el orden, la tranquilidad, la higiene o el normal desarrollo de los servicios aeroportuarios o de vuelo, siempre que no comprometan directamente la seguridad operacional.

La sanción propuesta corresponde para estas conductas va de una multa de 10 a 100 UTM (Unidades Tributarias Mensuales 1 UTM = US$77). Si la conducta ocurre bajo los efectos del alcohol o drogas, o incluye agresiones verbales o amenazas leves contra personal aeronáutico o aeroportuario, la multa se aplicaría en su mitad superior.

El proyecto también busca crear un nuevo delito contra la seguridad de la aviación civil mediante el artículo 194 ter. Las conductas más graves podrían ser sancionadas con presidio menor en sus grados medio a máximo y multas de 50 a 500 UTM.

Entre las acciones contempladas se encuentran la desobediencia deliberada de instrucciones del comandante, tripulación o personal AVSEC de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). También considera la violencia, intimidación o amenazas contra trabajadores; la destrucción de infraestructura aeroportuaria y sistemas de autoatención; y la emisión maliciosa de falsas alarmas sobre emergencias o artefactos explosivos. Cuando estas conductas obliguen a desviar, retrasar sustancialmente o realizar un aterrizaje de emergencia, las penas se aplicarían en su grado máximo.

Una de las principales novedades es la posibilidad de establecer una prohibición absoluta de embarque en vuelos comerciales y de ingreso a aeródromos/aeropuertos del país por períodos de uno a cinco años. Se trata de una iniciativa similar a la adoptada por Brasil, donde los casos más graves tienen multas por US$3.300 y la denegación de embarque.

Normativa actual con bajo efecto disuasivo

La propuesta también recoge que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) que ya contempla sanciones contra los pasajeros disruptivos. El DAP 17.06 define a estos pasajeros como personas que no respetan las normas de conducta en un aeródromo o aeronave, desobedeciendo instrucciones del personal y perturbando el orden y la disciplina.

Sin embargo, tanto los impulsores del proyecto como en la industria aérea consideran que las herramientas existentes no son suficientes para acabar con la tendencia al alza. A esto, se agrega también el ambiente de “cierta impunidad” que existe por parte de los Tribunales de Justicia que ante hechos de gravedad se les impone sanciones mínimas.

Un ejemplo de esto es el caso del ciudadano haitiano que atentó contra el equipamiento del aeropuerto de Santiago en dos ocasiones con un martillo. En el primer incidente, los Tribunales de Justicia lo dejaron en libertad.

Pasajero ciudadano haitiano destrozando infraestructura y equipamiento en el aeropuerto de Santiago en 2024.
Ciudadano haitiano destrozando infraestructura y equipamiento en el aeropuerto de Santiago en 2024. Fotografía: Vídeo de usuario en RR.SS.

Aerolíneas valoran primer avance legislativo

Desde la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) valoraron la iniciativa parlamentaria. Consultados por “El Aéreo” señalaron que el aumento de “pasajeros disruptivos” constituye una preocupación creciente para la industria por sus efectos sobre la seguridad operacional, los pasajeros y la continuidad de las operaciones.

“Creemos que es necesario contar con mecanismos claros y efectivos que permitan denunciar y sancionar estas conductas por lo que, de hecho, como industria hemos hecho diversas propuestas a las autoridades para abordar estos problemas. En ese sentido, consideramos que este proyecto podría constituir un avance”, dijo ACHILA.

La Asociación destacó que la industria ha venido trabajando junto a las autoridades y distintos actores del sector en iniciativas orientadas a prevenir y desincentivar este tipo de comportamientos. No obstante, consideran que es necesario avanzar ahora en un marco sancionatorio más claro y efectivo.

Enfatizó que el proyecto diferencie entre distintos niveles de gravedad. También que se considere situaciones que la industria enfrenta en la práctica, como la desobediencia a instrucciones de las tripulaciones y del personal de seguridad, las agresiones, los daños a infraestructura y los falsos avisos de bombas. Todo en su conjunto genera una afectación muy importante en los vuelos.

Para ACHILA, la clave para avanzar estará la tramitación. De esta manera, se podrá tener una normativa más adecuada según cada caso.

“Será importante revisar en detalle los mecanismos de denuncia, aplicación y fiscalización de las sanciones, para que la normativa pueda implementarse de manera clara y efectiva”, enfatizaron.

Una mención importante que señalan las aerolíneas está en los procesos pueden resultar complejos, especialmente para tripulaciones que se encuentran en plena operación. Ante esto, señalaron que el objetivo debe ser contar con herramientas que permitan prevenir estas conductas, sancionarlas de manera efectiva cuando ocurra. De esta manera, avanzar en el necesario resguardo de la seguridad de todos quienes viajan y trabajan en la aviación.