En medio de un alza de costo de la vida, más de 700 trabajadores de Flybondi están no sólo en la incertidumbre laboral, sino que también humana. Mientras la Secretaría de Transporte y la Administración Nacional de Aviación (ANAC) continúan visando a la cuestionada administración de la aerolínea para continuar operando en medio de irregularidades, los ex empleados de la compañía llevan más de tres meses sin cobrar indemnizaciones por despidos sin causa y acuerdos de retiro voluntario suscritos con la compañía.
Se trata de un nuevo capítulo de la crisis que enfrenta la que fue la prometedora primera aerolínea de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) de Argentina. La situación afecta a cientos de familias en distintas Provincias argentinas y ha derivado en numerosos reclamos judiciales para exigir el cumplimiento de obligaciones. Según los trabajadores, la propia empresa los reconoció y formalizó.
Al igual que con las irregularidades operacionales, la administración Flybondi, cuyo principal dueño es el empresario Leonardo Scatturice, mantiene hasta ahora silencio. Ante la falta de respuestas, los ex empleados comenzaron a recurrir a la Justicia para ejecutar los acuerdos firmados.
Según la documentación aportada por los trabajadores, una parte importante de los acuerdos fue suscrita por Verónica Fúnes, directora de Recursos Humanos de Flybondi y OCP Tech, ante la escribana pública Paula Rodríguez Foster. Otros convenios se homologaron ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (SECLO), instancia administrativa previa y obligatoria para determinados procesos laborales en Argentina.
Pese a estos antecedentes, los ex trabajadores de Flybondi denuncian que los compromisos de pago siguen sin cumplirse. Cada nuevo incumplimiento obliga a iniciar procesos judiciales, lo que, según los afectados, termina extendiendo los plazos para recuperar montos que la compañía ya había reconocido por escrito.
Sueldos, aportes y cobertura médica
El conflicto también alcanza a trabajadores que todavía permanecen en Flybondi. Según las denuncias, algunos empleados continúan sin percibir los salarios correspondientes a junio y julio, además del aguinaldo.
La situación habría generado un clima de preocupación e incertidumbre dentro de la compañía que busca transformarse en operador logístico. Algunos trabajadores evitarían realizar reclamos públicos por temor a eventuales represalias laborales.
A esto se suma el retraso en el pago de aportes. De acuerdo con fuentes en Argentina, el 6 de agosto a trabajadores activos y ex empleados están sin cobertura de medicina prepaga y obra social, según los afectados.
Pasajeros y proveedores también reclaman
La crisis de Flybondi no se limita al ámbito laboral. Cientos de miles de pasajeros esperan desde hace meses los reembolsos correspondientes a vuelos cancelados, mientras que proveedores mantienen facturas impagas desde hace meses. En paralelo, la autoridad de Transporte y aeronáutica continúan permitiendo operaciones, aunque señalan que tienen a la empresa “bajo estricta supervisión”.
Los trabajadores también señalan incumplimientos de planes de pago que habían sido acordados previamente con algunos proveedores. A esta lista se agregan organismos del Estado y gobiernos provinciales, frente a obligaciones vinculadas con tasas e impuestos que, de acuerdo con los reclamos, alcanzarían millones de dólares.

Brasil con señal clara frente a las irregularidades de Flybondi
La crisis operacional que arrastra desde hace meses la LCC tuvo repercusiones fuera de las fronteras. En Brasil, principal mercado internacional de la empresa, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) restringió la venta de pasajes de la empresa argentina en todas sus rutas, por el elevado nivel de cancelaciones y retrasos de sus vuelos.
Tomando la acción de la autoridad aeronáutica brasilera, los ex trabajadores de Flybondi cuestionan la actuación del regulador argentino. Además, ponen en duda la capacidad de la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) para representar a sus afiliados en medio de la crisis.