A diferencia de otros años, Brasil y Colombia aparecieron entre los selectos mercados a nivel global que aumentarán sus viajes per cápita, según la Previsión Global de Mercado de Airbus para 2026-2045. En el estudio, contrasta con informes anteriores donde se destacaba a Santiago y a Chile como uno de los mercados más relevantes en la región.
En los últimos años, Brasil y Colombia han experimentado un crecimiento importante en su aviación. A través del crecimiento económico y también de algunos factores como el aumento de la competencia y elementos catalizadores -como reducción del Impuesto de Valor Agrego (IVA) a los tiquetes aéreos en Colombia-, han impulsado del desarrollo del transporte aéreo.
Según Airbus, Brasil y Colombia incrementarán sus viajes per cápita de 0,5 a 1,0 y de 0,7 a 1,3, respectivamente. El indicador no implica que Chile disminuya, pero no se observa un crecimiento significativo que merezca estar entre los países destacados de la región. No obstante, se evidencia que el crecimiento de la aviación en estos países les da un potencial de crecimiento significativamente superior al caso chileno.

¿Chile se queda estancado?
Después de una década de fuerte crecimiento, Chile tuvo un punto de inflexión en 2020. En ese año, las autoridades de Gobierno impusieron adversas y extensas restricciones a los viajes aéreos que se prolongaron por años. Como resultado, la reactivación se retrasó afectando la conectividad del país.
A lo anterior, se agrega un periodo de bajo crecimiento económico, principal factor que impulsa la demanda de viajes, que continúa condicionando la recuperación del tráfico aéreo. En paralelo, un contexto adverso para la industria en cuanto a disponibilidad de aviones también ha complicado la recuperación de la conectividad con mercados estratégicos.
Actualmente, Chile no cuenta con elementos catalizadores como lo obtuvo en el pasado, por ejemplo, la aparición del segmento de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) o la reducción de las tasas de embarque, entre otros. Por consiguiente, el aumento de la demanda está condicionado a factores naturales determinados por el crecimiento de la economía.
Otros elementos como la diáspora de personas -mencionados por Airbus como catalizadores- parecieran no influir en el caso chileno como en otros mercados. Chile tiene una presencia importante de personas en califican como diáspora, especialmente, con las migraciones dentro de la región.
Reflejo de lo anterior son las inversiones que están realizando las aerolíneas. En los últimos años, países como Brasil y Colombia, e incluso Argentina están capturando el interés de las aerolíneas no sólo a nivel interno, sino principalmente en lo que respecta a conectividad aérea internacional.

Urbanización, clase media y diáspora impulsarán el tráfico aéreo de pasajeros
De acuerdo con la Previsión Global de Mercado de Airbus, en los próximos 20 años, la urbanización se desplazará hacia ciudades más pequeñas. La clase media se mantiene como elemento catalizador, al igual que la década pasada, mientras que la diáspora de poblaciones (producto a los fenómenos migratorios) aparece como fenómeno nuevo.
Como resultado de la combinación de estos factores, se prevén nuevas combinaciones de ciudades. Los nuevos pares de ciudades serán económicamente viables gracias a aviones cada vez más eficientes y al creciente volumen de tráfico de pasajeros. En ese sentido, el fabricante deja abierta la opción a más viajes punto a punto.

Según Airbus, las redes de rutas se están descentralizando más allá de las capitales. El número de centros urbanos más pequeños crecerá a casi el triple del ritmo que los más grandes. Un ejemplo de esto en la región son ciudades como Medellín, Fortaleza o Recife que están recibiendo nueva conectividad producto de la nueva generación de aviones.
El crecimiento del tráfico de pasajeros sigue siendo resiliente, según Airbus. Para 2045, el grupo demográfico de la clase media con mayor probabilidad de volar aumentará en 1,400 millones de personas (+34%).
El tráfico aéreo mundial es sólido y está estrechamente vinculado al crecimiento económico mundial, así como al deseo de viajar de las personas. Las perturbaciones a corto plazo, como los conflictos regionales y los elevados precios del combustible, no están frenando la demanda a largo plazo, tal como muestran los datos históricos.
En los próximos 20 años, Airbus prevé que el tráfico de pasajeros crezca un 3.9% anual. Esto como consecuencia del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial (+2.6%); el aumento de la población urbana (+1,300 millones); y el incremento de las clases medias. Para 2045, el tráfico aéreo se habrá más que duplicado, alcanzando unos 10,000 millones de pasajeros al año.