Ante un escenario todavía incierto, Delta descarta una reducción en el valor de las tarifas de los pasajes. La reactivación del conflicto entre los Estados Unidos e Irán complica los retornos de los precios del combustible, lo que dificulta traspasar esa reducción a los clientes.
Sin embargo, Delta también añade un componente adicional que mantienen los precios altos: que los consumidores los están pagando. A pesar de la situación económica en cada uno de los mercados los pasajeros continúan viajando por lo que la demanda seguirá sólida más allá de la crisis del combustible. Para atender la demanda, la aerolínea está trabajando en una mayor segmentación del pasaje.
Otro factor que está aportando a esta tendencia es la reducción de la capacidad de algunas aerolíneas de bajo costo (LCC/ULCC, por sus siglas en inglés). En los Estados Unidos se da por el reciente cierre de Spirit. Esto, sin mencionar que muchas de estas compañías también se están moviendo a atender un tráfico cada vez más Premium.
Al presentar sus resultados financieros del segundo trimestre de 2026, Ed Bastian, CEO de Detla afirmó que el mercado todavía necesita más alzas de tarifas. Según sus estimaciones, incluso las LCC también debieran elevar los precios alrededor de un 5% adicional para alcanzar el punto de equilibrio bajo las actuales condiciones.
Costos de combustible impulsan el alza de tarifas
Durante el segundo trimestre, Delta asegura que destinó US$4.100 millones al combustible, el mayor gasto trimestral de este tipo en su historia. La cifra representa un incremento de 67% respecto del mismo período del año anterior y explica buena parte del aumento de los costos operacionales.
Aunque los ingresos operacionales crecieron 19%, hasta US$19.800 millones, los gastos aumentaron 23%, alcanzando US$17.900 millones. El impacto del combustible redujo en aproximadamente US$526 millones los beneficios trimestrales.
Pese a ello, la compañía mantuvo sus proyecciones para todo el año. Los pronósticos están impulsados por la demanda sólida y un entorno de mayores con mayores precios.

Compañías tradicionales toman ventaja
En su visión del mercado, Delta cree que las propuestas de las aerolíneas tradicionales -que por mucho tiempo se consideraron amenazadas-, hoy brindan más fortaleza al negocio. La gente está pagando por una mayor experiencia y mejores servicios, además por un producto diferenciado que las LCC poco pueden ofrecer.
Para Delta, las altas tarifas y el uso de los servicios complementarios han mejorado los ingresos en Economy Class con alzas de 8% y una capacidad entre 2% y 3%. Los ingresos de las cabinas Premium crecieron un 17% lo que está llevando al uso de aviones de mayor capacidad: Airbus A321neo y Boeing 737-10 en las rutas domésticas, A330-900 y A350-900 en rutas de larga distancia.