Como parte de la exploración de nuevas tecnologías para reducir las emisiones ante la presión política en la materia, Delta anunció la instalación de nuevos dispositivos aerodinámicos denominados “finlets” en su flota de Boeing 737 Next Generation. Fabricados por Vortex Control Techonologies (VCT), estarán colocados en 240 aviones de los modelos B737-800 y B737-900ER.
La intención de Delta es aumentar la eficiencia de estos aviones con la reducción del consumo de combustible a fin de extender su utilización y operar en conjunto con los nuevos Airbus A321neo y B737-10. Si bien estos nuevos aviones reemplazarán a parte de la flota actual, parte importante de estos operarán en conjunto en los próximos años.
La decisión se produce tras un amplio proceso de colaboración técnica entre ambas compañías. El trabajo conjunto incluyó pruebas de vuelo, análisis de tendencias operacionales y revisiones de ingeniería para validar el desempeño aerodinámico de los dispositivos en condiciones reales de operación.
¿Qué son los “finlets” y cómo mejora la eficiencia de los aviones?
Los “finlets” son dispositivos aerodinámicos instalados en la parte trasera del fuselaje del avión. Su función consiste en redirigir el flujo de aire para reducir la resistencia aerodinámica, disminuyendo la separación del flujo y optimizando la distribución de la presión alrededor del fuselaje.
Todos los aviones generan vórtices durante el vuelo, especialmente en las puntas de las alas y en la parte posterior del fuselaje. Anteriormente, la industria desarrolló los winglets para dotar mayor eficiencia a los aviones, aumentar su alcance y la carga de pago. Ahora, la tecnología de VCT permitirá aportar más ahorros en combustible y, en consecuencia, menos emisiones.
“Equipar estas flotas de Boeing 737-800 y 737-900ER con “finlets” representa un hito significativo para VCT. Estamos orgullosos de ofrecer una tecnología práctica que ayuda a las aerolíneas a mejorar la eficiencia de combustible, reducir las emisiones de carbono y optimizar la economía operativa”, señaló Gil Morgan, director ejecutivo de Vortex Control Technologies.
Delta apuesta por una aviación más eficiente
Para Delta, esta iniciativa forma parte de su estrategia de mejorar continuamente el desempeño ambiental de sus operaciones. La compañía señala que cerca del 90% de sus emisiones de carbono provienen directamente del consumo de combustible de aviación. Por ello, el incremento en la eficiencia de la flota tiene un impacto significativo en la reducción de su huella ambiental.
“Delta busca socios e innovaciones que mejoren el desempeño, reduzcan el impacto ambiental y generen beneficios operativos de largo plazo. Agradecemos la sólida colaboración con VCT durante todo el proceso de evaluación y esperamos con entusiasmo esta implementación para seguir apoyando nuestras iniciativas continuas de eficiencia de la flota”, afirmó Amelia DeLuca, directora ejecutiva de Sostenibilidad de Delta.
La aerolínea cuenta con 77 B737-800 y 163 B737-900ER. Por consiguiente, la inversión de “finlets” considera a toda la flota B737 Next Generation.
Tecnología la aliada para reducir las emisiones
En medio de la presión política medioambiental, la renovación de flota se convierte en la herramienta más inmediata para reducir las emisiones contaminantes. A la fecha, sustitutos inmediatos no hay para combustible tradicional y los combustibles sostenibles de aviación (SAF) son escasos con altos costos de adquisición, además de que sólo pueden utilizarse en un 50%.
Ante este escenario, la tecnología es otro mecanismo para aportar a la descontaminación de la aviación. Al igual que los winglets, la instalación de los “finlets” por parte de Delta demuestra cómo modificaciones aerodinámicas relativamente sencillas pueden generar mejoras significativas en el rendimiento operativo de los actuales aviones.