Por la afectación de los grandes centros logísticos en el golfo Pérsico como Abu Dhabi, Dubái y Doha, entre otros, la demanda de carga cayó durante marzo, según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). El resultado refleja el impacto de los factores geopolíticos y estacionales sobre el comercio internacional.
Si bien la caída es importante no llegó ser significativa. De hecho, para el resto del año todavía hay cierto optimismo para la recuperación, aunque la evolución del conflicto entre los Estados Unidos e Irán más otros contextos geopolíticos en curso condicionan las proyecciones.
De acuerdo con datos de IATA, la demanda total —medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK)— disminuyó un 4,8% en comparación con el mismo mes de 2025. Las operaciones internacionales evidenciaron una caída aún mayor de 5,5%. Paralelamente, la capacidad —medida en toneladas-kilómetro de carga disponible (ACTK)— también retrocedió un 4,7% interanual, con una disminución más pronunciada del 6,8% en los mercados internacionales.
Factores detrás de la caída
El descenso en la demanda de carga aérea responde principalmente a las interrupciones en importantes centros logísticos del golfo Pérsico como resultado de los cierres de los espacios aéreos. Estos no sólo afectaron a los operadores de carga locales como Emirates SkyCargo, Etihad o Qatar Airways Cargo, sino a varias que tienen a Abu Dhabi, Dubái o Doha como destino o centro logístico.
A lo anterior, se agregan las afectaciones en el transporte de carga en bellies (carga en las bodegas de aviones de pasajeros) debido a la interrupción de los servicios aéreos. La capacidad continúa afectada a medida que las aerolíneas todavía no recuperan sus niveles y muchas compañías siguen con sus vuelos suspendidos a esa zona.
A este escenario se suma la habitual desaceleración posterior al Año Nuevo Lunar. Se trata de un fenómeno estacional que tiende a moderar la actividad comercial en los primeros meses del año, especialmente en los mercados asiáticos.
Una interrupción en un entorno económico favorable
Pese a este contexto, desde IATA destacan que las tendencias la demanda de carga se mantienen sólidas. Además, resaltó la flexibilidad de la industria para apoyar todo el transporte de mercancías.
“Las redes de carga aérea están proporcionando la flexibilidad necesaria para apoyar las cadenas de suministro globales a medida que se adaptan a las tensiones geopolíticas, arancelarias y operativas”, dijo Willie Walsh, director de IATA.
Paralelamente, el contexto macroeconómico ofrece señales mixtas para el sector. La producción industrial mundial creció un 3,1% interanual en febrero, acumulando 38 meses consecutivos de expansión. Asimismo, el comercio global de bienes aumentó un 8,0% en el mismo periodo, lo que evidencia una base de demanda aún robusta.
Otro elemento alentador es Indicador de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) que se ubicó en 51,4 puntos, mientras que el PMI de nuevos pedidos de exportación alcanzó 50,1 puntos. Ambos indicadores se mantienen por sobre el umbral de 50, lo que sugiere condiciones favorables para la expansión de la demanda de carga aérea.
A lo anterior, se agregan las proyecciones de organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que continúan apuntando a un crecimiento del comercio y del PIB global hacia 2026. Todo en su conjunto respalda una visión optimista para la demanda de carga aérea global.
Alza de costos: la preocupación
Si bien la demanda de carga aérea tiene señales favorables, para IATA -como para toda la industria aérea- la preocupación está en el aumento de costos. Tras la guerra con Irán, los precios del combustible de aviación se han disparado en promedio en un 106,6% en marzo, acompañados de un incremento del 43,1% en el petróleo crudo y un aumento del 320% en los márgenes de refinación.
El aumento de los costos presiona directamente la rentabilidad de las aerolíneas ya que el combustible es uno de los principales gastos. Desde el sector, ya anticipan un traspaso de los costos a las tarifas de carga lo que generaría una cadena en todos los productos a nivel mundial.
Al igual que en el transporte de pasajeros, la evolución de la demanda en la carga aérea estará condicionada por la evolución del conflicto geopolítico en el golfo Pérsico. Un acuerdo pronto entre los Estados Unidos e Irán entregaría un escenario más certero para los próximos meses, aunque se mantendrá la preocupación por los altos precios del combustible.