Después de años de rezago con políticas anticuadas y un proteccionismo que no satisface las necesidades del país, Bolivia intenta dar un giro histórico en aviación hacia los cielos abiertos. A través de distintos acuerdos aéreos, el país quiere sentar las bases para una nueva política aeronáutica que contribuya al desarrollo.
La intención de transitar hacia los cielos abiertos responde a la visión que tiene el nuevo gobierno de Bolivia encabezado por el Presidente Rodrigo Paz. Para ello, se han firmado acuerdos y Memorándums de Entendimiento con países estratégicos como Brasil y Chile. Espera también conseguir otros similares con Paraguay y Panamá, así como otros países claves.
Según las autoridades bolivianas la idea es seguir el camino que Chile desarrolló en 1979 y que posicionó al país como referente mundial en la materia. Con cielos abiertos, Bolivia busca que más aerolíneas puedan aterrizar en el país y generar competencia en beneficio de los bolivianos, reduciendo la dependencia del Estado.
La crisis de Boliviana de Aviación (BoA) en los últimos meses evidenció la falta capacidad estatal para dar respuesta a las necesidades de conectividad de la población en un país donde la aviación resulta esencial. Además, a través de mayor competencia, los precios podrían disminuir facilitando la estimulación de la demanda.

Convertir a Santa Cruz de la Sierra un hub regional
Junto con cielos abiertos, el plan de Bolivia es convertir al aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra en un hub regional. Ubicado casi en el centro de Sudamérica y a una altitud de 373 metros sobre el nivel del mar, el recinto podría atender vuelos dentro como fuera de la región.
El aeropuerto de Santa Cruz cuenta con una pista de 3.500 metros de largo. Con una resistencia de pavimento (pcn) que permite atender a la gran mayoría de aviones que operan en la región. Ya operó en esa terminal el Boeing 747-300 de AeroSur, y actualmente, lo hacen el B787-9 de Air Europa, así como los Airbus A330-200 de BoA.
La ubicación permite atender todas las rutas en Sudamérica y también intercontinentales. Con los derechos de 5ta Libertad, las aerolíneas podrían desarrollar servicios que hoy no pueden con otros países o se ven limitados. Las rutas intra-regionales de carácter secundario, especialmente, con Brasil o el Norte de Argentina aparecen como principal atractivo a desarrollar.
De acuerdo con el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora, el nuevo marco permitirá que compañías internacionales operen con Bolivia como punto intermedio entre dos destinos. Si se concreta se traducirá en más vuelos y mejores opciones para los pasajeros.
Uno de los inconvenientes que presenta el aeropuerto de Santa Cruz es la urgencia de mejorar su infraestructura de su terminal para atender a más pasajeros. El aeropuerto opera una antigua terminal de 1983 y a la fecha no ha recibido grandes transformaciones. También necesita construir más áreas de estacionamientos de aeronaves y calles de rodaje para mejorar la circulación y dar facilidades a los operadores que se busca recibir. Por el momento, no se conocen planes de mejoramiento para Viru Viru en el corto plazo.

¿Amenaza para Lima?
Tras el inicio del cobro de la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia en Lima, el hub de la capital peruana pierde valor. Desde la industria aérea han señalado en reiteradas oportunidades del negativo impacto que tendrá esta decisión del Estado del Perú y de Lima Airport en imponer esta nueva tasa.
Lima ya perdió en marzo ocho rutas y organismos de aviación locales e internacionales anticipan que podría seguir perdiendo conectividad. Incluso se menciona que no serían ocho, sino que 11 los tramos que se cancelarían por el cobro de la TUUA de transferencia. Una importante aerolínea ha anticipado que los planes para desarrollar el mercado peruano están pausados por este cobro y la falta de solución.
Mientras tanto las aerolíneas han comenzado a buscar alternativas para conectar a los pasajeros. LATAM, por ejemplo, está impulsando las conexiones en Bogotá para llegar al Caribe y los Estados Unidos desde Santiago. Desde Argentina, Uruguay o Paraguay, la aerolínea moviliza pasajeros a través de Sao Paulo (GRU). Recientemente, volvió a lanzar la ruta Santiago – Quito para evitar que los pasajeros conecten en Lima.

En un país con una demanda altamente sensible al precio, el cobro de la TUUA de transferencia afecta los presupuestos de viaje. En un viaje de ida y vuelta, un pasajero debe pagar casi US$22 adicionales para transitar por Lima. Para un grupo familiar se traduce en casi US$90 equivalente a un pasaje sencillo económico.
Si Bolivia logra impulsar su idea de hub en Santa Cruz, a través de los cielos abiertos y el uso de la 5ta Libertad, podría conseguir atraer a aerolíneas y afectar parte del desarrollo de Lima como centro logístico. La cercanía con Brasil podría impulsar conectividad desde el interior de ese país vía el aeropuerto boliviano para conectar hacia distintas ciudades en la región. Argentina, Brasil y Chile, cuenta con aerolíneas para atender ese mercado. Bolivia no ha mencionado la posibilidad de cobrar las conexiones.