Carga aérea en Latinoamérica crece, pero enfrenta un inicio de 2026 más desafiante

Durante enero, la carga aérea en Latinoamérica reportó un caída de 2,0% en la demanda en comparación con el 5,6% de crecimiento mundial.
Atlas Air Boeing 747-400F en Santiago de Chile listo para su descarga
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Después de un año complejo marcado por la guerra tarifaria, la carga aérea en Latinoamérica crece, aunque lo hace con señales mixtas. Según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), este segmento mostró en enero una caída interanual de 2,0% en la demanda (CTK), el desempeño más débil a nivel global. En contraste, la capacidad creció un 2,3% mostrando un ligero desajuste en entre la oferta y la demanda.

La disminución de tráfico se dio incluso con periodos de alta demanda en la región. Por ejemplo, la exportación de semillas y el inicio de la temporada previa de San Valentín con el traslado de flores.

A nivel mundial, la demanda de carga aérea creció un 5,6% interanual en enero, reflejando una expansión pese a la incertidumbre comercial y geopolítica. Sin embargo, el comportamiento fue desigual entre las regiones: mientras Asia – Pacífico, Europa, África y Medio Oriente reportaron crecimientos superiores al promedio, las aerolíneas de las Américas mostraron contracciones de demanda.

Las aerolíneas de Asia – Pacífico lideraron la expansión del mercado con un aumento del 7,8% en la demanda de carga aérea en enero, acompañada de un crecimiento de capacidad del 3,3%. Europa también mostró una evolución positiva, con un incremento del 6,9% en la demanda y una expansión del 4,9% en la capacidad.

Por su parte, en el Medio Oriente se registró un crecimiento de 9,3% en la demanda, junto con un incremento de capacidad del 9,9%, el más alto entre todas las regiones.

África lideró el crecimiento global con un alza de 18,2% en la demanda. Este aumento refleja la creciente importancia del continente a medida que su aviación se desarrolla junto con la nueva infraestructura.

En contraste, las aerolíneas de Norteamérica experimentaron una leve caída del 0,5% en la demanda. La capacidad disminuyó un 0,2%, siendo la única región con retroceso en este indicador.

A330-200F de Avianca Cargo con embarque de carga.
Fotografía: Avianca

Balance de 2025: crecimiento moderado en América Latina

El comienzo de 2026 está en sintonía con el crecimiento moderado de 2025. Durante el año pasado, las aerolíneas de Latinoamérica y el Caribe registraron un aumento de 2,3% en la demanda anual de carga aérea, acompañado por un incremento de 4,5% en la capacidad.

Sin embargo, el cierre del año mostró señales de desaceleración. En diciembre de 2025, la demanda regional disminuyó 4,1% interanual, nuevamente el menor resultado entre las regiones analizadas.

A nivel global, IATA hizo un balance positivo del resultado. La demanda mundial de carga aérea aumentó 3,4% en 2025 en comparación con 2024, mientras que la capacidad creció un 3,7%. Diciembre cerró el año con un desempeño sólido, con un incremento interanual del 4,3% en la demanda global y del 4,5% en la capacidad.

Pese a la presión competitiva, los rendimientos del sector se mantienen relativamente altos. Según IATA, las tarifas de carga disminuyeron un 1,5% interanual en 2025, la menor caída en tres años, y aún se ubican 37,2% por encima de los niveles de 2019.

“La carga aérea tuvo un sólido desempeño en 2025, con un aumento interanual del 3,4% en la demanda. La fortaleza del comercio electrónico global impulsó los volúmenes incluso cuando las relaciones comerciales con Estados Unidos enfrentaron mayores aranceles e incertidumbre política”, señaló Willie Walsh, director de IATA.

Willie Walsh, director de IATA, en el AGM 2025 en Delhi
Fotografía: Ricardo J. Delpiano

Factores económicos y perspectivas para 2026

Tanto en Latinoamérica como en todo el mundo, el entorno económico ha contribuido a sostener la carga aérea. Entre los factores destacados se encuentra el crecimiento del comercio mundial de bienes, que aumentó 4,9% interanual en diciembre de 2025.

Asimismo, los precios del combustible para aviones disminuyeron 6,5% en enero, lo que representa un alivio para las aerolíneas. Sin embargo, parte de ese beneficio se ve compensado por los márgenes de refinación.

La actividad industrial también muestra señales de mejora. El Índice de Gerentes de Compras (PMI) global alcanzó 51,8 puntos en enero, su nivel más alto en más de un año y medio, superando el umbral de expansión de 50 puntos. Aunque el PMI de nuevos pedidos de exportación se situó en 49,9, aún por debajo del nivel de crecimiento, refleja un panorama industrial cautelosamente optimista.

Bodegas de carga de SKY en el aeropuerto de Santiago
Fotografía: SKY

Las proyecciones anticipan una expansión más moderada para este año. Desde IATA estima que el crecimiento de la demanda global de carga aérea se desacelerará hasta 2,4% en 2026. El desempeño estará condicionado por diversos factores, entre ellos las políticas comerciales de los Estados Unidos y los conflictos geopolíticos que afectan las cadenas logísticas internacionales. La guerra en Irán anticipa caídas para marzo.

“La resiliencia de la carga aérea seguirá poniéndose a prueba en los próximos meses”, advirtió Walsh.

Al igual que en el movimiento de pasajeros, las aerolíneas tendrán que adaptarse a la incertidumbre global. Las tensiones geopolíticas obligaran a modificar rutas, especialmente, ante cierres de los espacios aéreos como en los Emiratos Árabes Unidos que moviliza parte importante de la carga en el Medio Oriente.

Perú: centro de la carga aérea mundial

Con estos desafíos, esta semana se desarrolla en Lima, el Simposio Mundial de Carga (WCS 2026). Organizado por IATA, toda la industria abordará entre 10 al 12 de marzo los principales desafíos del sector en medio de un escenario altamente volátil.

El evento será organizado por LATAM Cargo y se celebrará bajo el lema “Avanzando en la Carga Aérea en un Mundo Dinámico”. Será la primera vez que este encuentro se realice en Sudamérica, lo que refleja la creciente relevancia de la región como nodo logístico entre América, Europa, Asia, África y Oceanía.

Durante el simposio se analizarán los cambios geopolíticos y comerciales que están transformando las cadenas de suministro globales. Además, se tratarán iniciativas para mejorar la eficiencia y la adaptabilidad del sector mediante digitalización, nuevos estándares de datos y mayor visibilidad en el comercio electrónico.

El evento también incluirá foros especializados sobre innovación, seguridad en el transporte de baterías de litio, desarrollo de talento y el estándar digital ONE Record. Básicamente, se abordarán todos temas clave para una industria que busca mantener su competitividad en un entorno global cada vez más dinámico.

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